Acceso a tu alma

¿Cuantas puertas de entrada tiene tu casa? Si alguien quisiera entrar a tu casa ¿cuántos puntos de acceso tendrían? Me imagino que si tienes hijos en casa, te aseguras que las puertas y las ventanas estén bien cerradas para que el ladrón o malhechor no tenga acceso a ella, ni a tus hijos y familia. Es lógico querer asegurar que la familia esté a salvo, ese es el trabajo de los padres, proteger a la familia. Sin embargo, ¿cuantos padres están igual de atentos en proteger la casa espiritual de sus familias, es decir sus almas? ¿Qué ventanas y puertas hay que cerrar y asegurar que esten bajo llave para que no entre el enemigo?

¿Cuáles son las ventanas y las puertas del alma? La entrada más directa a tu alma son tus cinco sentidos. Todo lo que ves, lo que escuchas, lo que dices, lo que tocas y experimentas afecta tu alma, afecta tu manera de ver al mundo y de vivir en el mundo. Jesús en muchas ocasiones hablaba sobre la guarda de los sentidos. Nos dice: "cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón" (Mateo 5:28). "Si tu mano te hace pecar, córtatela. Más te vale entrar en la vida manco, que ir con las dos manos al infierno, donde el fuego nunca se apaga… si tu ojo te hace pecar, sácatelo. Más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser arrojado con los dos ojos al infierno" (Marcos 9:43-47). Es decir, lo que vemos, decimos, escuchamos nos puede santificar o condenar. La pregunta es entonces, ¿protejo y guardo mis sentidos de igual manera que protejo mi casa de ladrones?

Hazte las siguientes preguntas. ¿Cuanto tiempo paso viendo televisión, películas, novelas, utilizando el teléfono, el Internet, etc.? Lo que veo me está ayudando a llegar al cielo, a ser la persona que Dios ha creado, a ser un esposo o esposa más fiel; o más bien me están convirtiendo en una persona materialista, chismosa o infiel de pensamientos y obras? Tenemos que empezar a ver la tecnología, la música, los programas de televisión y de radio, las revistas, y los medios, como las ventanas y puertas que dan acceso directo a nuestras almas y las almas de nuestros hijos. Es triste ver que pasamos un promedio de 9 horas al día con los medios de comunicación y menos de 10 minutos de oración con Dios. Dios también quiere conquistar nuestras miradas, nuestras palabras, nuestros oídos pero estamos tan llenos de lo que nos dice el mundo que no hay espacio para El.

¿Sabías que la edad promedio donde un joven ve por primera vez una imagen pornográfica es a los 8 años? ¿Sabías que el 40% de jóvenes entre las edades de 14-18 años han mandado mensajes pornográficos de ellos mismos mientras estaban en sus casas? ¿Sabías que 1 de cada 5 divorcios citan a Facebook como incitador de su divorcio, porque el conyugue empezó a ser infiel por este medio? No podemos dejar a nuestras almas ni la de nuestros hijos tan vulnerables. ¿Qué reglas tienes para limitar cuanto tiempo pasa viendo pantallas y medios? ¿Qué reglas tienes para asegurar que pases tiempo en oración? ¿Cómo estas asegurando que pases más tiempo viendo a Jesucristo que al Facebook, que tus palabras hablen más de Dios que de chismes, que tus oídos escuchen Su Palabra en vez de novelas o música inmoral, que tus manos toquen a Dios en los más necesitados en vez de tocar a otras personas o a ti mismo en actos de lujuria? No podemos dejar que por falta de vigilancia entre el ladrón y nos encuentre dormidoy se apodere de nuestra casa, de nuestras almas. Aseguremos esas puertas y ventanas que dan acceso al enemigo y vivamos de tal manera que el Señor nos encuentre listopara salir a su encuentro.

Briceño, quien es una Virgen Consagrada, es asistente directora de Pastoral Juvenil en la Iglesia de Todos los Santos en Manassas.

© Arlington Catholic Herald 2016