Zombis Digitales

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No sé si alguna vez han visto una película de terror donde aparecen zombis. Los zombis son cadáveres ambulantes. Es decir, parecen vivos, pero por dentro están muertos. Ésta es la imagen que me llega al pensamiento cada vez que voy a las tiendas, restaurantes o fiestas y veo a personas rodeadas de sus supuestos amigos, pero enfocados en sus aparatos electrónicos. Están presentes en cuerpo, pero ausentes de mente. Esto lo vemos muy a menudo. Vemos a los niños con tabletas en la Misa, a los papás con celulares en la mesa de comer, a los jóvenes con teléfonos en las fiestas.  Estamos vivos en el mundo digital pero muertos al mundo actual.

Vivir ausentes del mundo actual y presentes en el digital tiene sus peligros no sólo espirituales sino físicos. Aunque no lo creas, más personas mueren cada año por causa de tomarse un “selfie” que por ataques de tiburón. Es decir, las personas quieren impresionar tanto a sus amigos en el mundo digital que se arriesgan a tomar fotos que es cuesta la vida.

Cada año en los Estados Unidos 1.6 millones de accidentes de carro ocurren debido al uso de los celulares y uno de cada cuatro accidentes se debe a que la persona estaba “texteando” mientras manejaba. Ahora, gracias a nuestra adicción electrónica, hasta caminar se ha vuelto peligroso. En el 2013, hubo más de 5,000 hospitalizaciones debido a accidentes causados por “caminar distraídos” (caminar mientras usas un aparato electrónico). Es un problema tan grande que en la ciudad de Fort Lee en New Jersey caminar y “textear” es ilegal, y lleva una multa de $85.

En la Universidad de Virginia, hubo un estudio donde voluntarios tenían que pasar 15 minutos en un cuarto donde no había nada para distraerlos. Lo único que podían hacer era oprimir un botón que les daría un “shock” eléctrico. Aunque no lo creas, 25 por ciento de las mujeres y 67 por ciento de los hombres activaron el botón. Increíblemente hubo un señor que se electrocuto más de 190 veces en menos de 15 minutos. El estudio demostró que muchas personas prefieren sufrir un “shock” eléctrico que estar unos minutos en silencio.  Quizás nos de risa este estudio, pero las consecuencias espirituales son severas.

Debemos recordar que Dios habla en el silencio. Ese es su idioma. No podemos escuchar a Dios si no tenemos momentos de silencio. Escuchar programas religiosos está bien, ver películas de santos es genial, pero nada debe reemplazar los momentos a solas y en silencio con Dios. Vivimos llenando cada momento de videos, mensajes, llamadas, emails, etc., hasta el punto que echamos a Dios a un lado. Dicen las estadísticas que las personas pasan alrededor de ocho horas al día con los medios electrónicos, pero menos de 10 minutos al día en oración. Parecemos que estamos vivos, pero por dentro estamos muertos. ¿Ya entienden porque me recuerdan a zombis?

El Papa Francisco dijo recientemente: “¿Qué tal si revisamos la Biblia como lo hacemos con nuestros teléfonos celulares? ¿Qué pasaría si regresáramos cuando la olvidamos, si la abrimos más veces al día, si leemos el mensaje de Dios contenido en la Biblia de la manera como leemos los mensajes en nuestros teléfonos celulares?”  Es un buen reto ya que el celular que tenemos o la nueva tableta que compramos dentro de unos años ya no funcionará, pero la Palabra de Dios perdura para siempre.  ¿Qué les parece? ¿Qué tal si asumimos el reto de desconectarnos a los medios para conectarnos con Dios? Empecemos a vivir auténticamente donde Dios es el que guía nuestro día y nuestro pensamiento en vez de cada vibración del celular. Dejemos de ser zombis y empecemos a vivir para Dios.

© Arlington Catholic Herald 2017