En el sur de México, el Papa advierte contra la disminuida importancia de la familia

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SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, México - El papa Francisco advirtió contra las iniciativas para disminuir la importancia de la familia, salpicando su charla con anécdotas improvisadas, observaciones que mantuvieron un estadio de fútbol lleno vitoreando, riendo y aplaudiendo.

Hablando bajo un sol abrasador mientras decenas era tratadas por golpes de calor, el papa dijo que la vida de familia no siempre era fácil y a menudo era una lucha, pero abogó por la perseverancia, diciendo que la vida de familia es una de las soluciones para el aislamiento y la incertidumbre y sus consecuencias no deseadas.

"Prefiero una familia herida que hace esfuerzos diarios para poner en juego el amor, a una sociedad que está enferma de aislamiento y es habitualmente temerosa de amar", dijo el papa Francisco el 15 de febrero frente una bulliciosa audiencia de familias, que vinieron de todo el sur de México y de la cercana Guatemala para una celebración en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez. "Prefiero una familia que hace repetidos esfuerzos para comenzar de nuevo, a una sociedad que es narcisista y obsesionada con el lujo y el confort. Yo prefiero una familia con las caras cansadas de darse generosamente, a los rostros con maquillaje que no saben nada de ternura y compasión".

El énfasis del papa sobre las familias cambió el enfoque de su visita de seis días hacia las cuestiones pastorales después de golpear duro contra asuntos tales como la corrupción, el crimen y la explotación de las empobrecidas poblaciones indígenas del país.

Durante el evento, una pareja de la ciudad de Monterrey - uno de los cuales estaba divorciada - habló del estigma y la sensación de no pertenecer al no ser capaces de recibir la comunión, pero ellos encontraron un hogar en la Iglesia Católica sirviendo a los demás y organizando proyectos pastorales.

"A medida que nos acercamos a nuestra iglesia, recibimos amor y compasión", dijeron Humberto y Claudia Gómez, que están casados civilmente, pero no por la iglesia. "Es maravilloso tener un matrimonio y una familia en la que Dios está en el centro".

Otra oradora, la madre soltera Beatriz Muñoz Hernández, de 52 años, habló de una infancia marcada por "la pobreza, la violencia y el abandono" de su padre, y luego de quedar embarazada cuando era una adolescente.

"He encontrado el amor de Dios a través de su iglesia y él me ha liberado, me anunció que él me quería, que él no me rechazaba y, sobre todo, que él me perdonó", dijo Muñoz, añadiendo que su fe le ayudó a superar la tentación de ver el aborto como una solución a varios embarazos.

El papa Francisco intercaló chistes lo largo de su discurso y se desvió de su texto preparado. Se dirigió a un par de casados durante 50 años y les preguntó "¿quién era el más paciente". La respuesta era obvia para el Papa: "Ambos".

Saliéndose de las declaraciones preparadas, ofreció consejos para la creación de familias felices y mantener la paz en tiempos de turbulencia.

"No terminen el día sin hacer la paz", dijo el papa Francisco. "Si terminan el día en la guerra, el resultado final será la guerra fría, y una guerra fría es muy peligrosa para la familia, porque va a socavar las familias desde abajo".

El papa Francisco se centró más en la superación del aislamiento y la incertidumbre y sus efectos insidiosos.

"La incertidumbre no es sólo una amenaza para nuestro estómago (lo que ya es grave), sino que también puede poner en peligro nuestra alma, nos desmoraliza y nos priva de energía, por lo que buscamos soluciones aparentes que, al final no resuelven nada", dijo . "Hay una especie de incertidumbre que puede ser muy peligrosa, que puede deslizarse en forma subrepticia: es la incertidumbre que nace de la soledad y el aislamiento".

Citó el ejemplo de Humberto y Claudia y su servicio a los demás como una solución. Otra solución, dijo, era con una política pública inteligente, "que proteja y garantice las necesidades básicas de la vida para que cada hogar y cada persona pueda desarrollarse mediante la educación y el empleo digno".

"Las leyes y el compromiso personal", dijo el papa, "son una buena pareja para romper la espiral de la incertidumbre".

La familia es a menudo vista como una red de seguridad social en México y un pilar en una sociedad baja en confianza, aunque las estadísticas estatales muestran que las personas se casan menos, se divorcian más y cada vez más viven en familias no tradicionales.

© Arlington Catholic Herald 2016