Enviado papal llama beato Oscar Romero 'mártir de la esperanza'

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SAN SALVADOR, El Salvador — El beato Oscar Romero de El Salvador es un mártir de la esperanza, dijo el cardenal chileno Ricardo Ezzati, enviado del papa Francisco a la celebración del centenario del nacimiento del arzobispo.

"El beato monseñor Romero es un verdadero mártir de la esperanza … un gran mártir de la esperanza", dijo el cardenal de Santiago.

"Lo es para los más pobres del continente, lo es para este pueblo de El Salvador, lo es para la esperanza de nuestra querida iglesia, lo es para todos los que luchan por la justicia, la reconciliación, la paz, con el cariño renovado que ya lo llaman, a él, 'San Romero de América'".

El cardenal Ezzati pronunció su homilía el 15 de agosto en la catedral salvadoreña, donde la gente se reunió para una Misa especial. Él habló de la cercanía del beato Romero "con los pobres … lo llevó a ver, con sus propios ojos, la injusticia que los campesinos estaban sufriendo".

Repetidamente interrumpido por aplausos, el cardenal citó una carta del papa Francisco a los obispos salvadoreños sobre la beatificación del beato Romero en el 2015: "Quienes tengan a monseñor Romero como amigo en la fe … quienes admiren su figura encuentran en él fuerza y ánimo para construir el pueblo de Dios, para comprometerse por un orden social más equitativo y más digno".

"Estas (son) las palabras del papa Francisco que confirman nuestra intuición de que el beato Romero es un santo de la esperanza", añadió el cardenal.

Poco antes de ser asesinado en 1980, el beato Romero prometió que si Dios aceptaba su martirio él perdonaría a los que tomaran su vida, dijo el cardenal durante su homilía del 15 de agosto en la catedral de San Salvador.

Él también citó palabras del beato Romero poco antes de ser asesinado: "El martirio es una gracia de Dios que no creo merecer. Pero si Dios acepta el sacrificio de mi vida, que mi sangre sea semilla de libertad, es señal de que la esperanza será pronto una realidad. Si llegaran a matarme, perdono y bendigo a quienes lo hagan".

El cardenal Ezzati llegó a San Salvador el 12 de agosto para participar en distintas actividades para conmemorar el centenario del nacimiento del beato Romero, que incluyó la peregrinación "Caminando hacia la cuna del profeta", desde San Salvador hasta Ciudad Barrios, donde el mártir nació el 15 de agosto de 1917.

El líder religioso salvadoreño fue ordenado el 4 de abril de 1942 en Roma y nombrado arzobispo de San Salvador el 23 de febrero de 1977 y fue asesinado durante una Misa el 24 de marzo de 1980, el día después de pedir, durante una homilía, a los soldados salvadoreños que obedecieran lo que él describió como la orden de Dios y dejar de matar a otros.

El funeral del arzobispo el 30 de marzo en la catedral, al cual asistieron más de 200,000 dolientes, fue interrumpido por disparos que dejaron entre 30 y 50 muertos. Se cree que los culpables, quienes nunca fueron capturados, eran miembros de un escuadrón paramilitar.

© Arlington Catholic Herald 2017