Obispos nuevamente piden perdón por abuso

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INDIANAPOLIS — Frente a unos 200 obispos de todo el país, el obispo Wilton D. Gregory de Atlanta dijo que los obispos nunca pueden pedir perdón suficientemente por la parte "que hemos tenido en esta tragedia de fidelidad y confianza," refiriéndose a la crisis de abuso sexual por clérigos de la Iglesia Católica.

Él hizo esta seria observación durante la homilía de una Misa celebrada el 14 de junio en la catedral SS. Peter and Paul en Indianapolis durante el primer día de la reunión de primavera de los obispos estadounidenses.

La liturgia fue una respuesta a algo que pidió el papa Francisco a las conferencias episcopales de todo el mundo y observaran un "Día de Oración y Penitencia" por los sobrevivientes del abuso sexual dentro de la iglesia.

El cardenal Daniel N. DiNardo de Galveston-Houston, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), fue el celebrante principal y habló sobre el llamado del papa al comienzo de la liturgia.

"Hoy hay una urgencia especial en nuestras oraciones", dijo el cardenal DiNardo. "El Santo Padre ha pedido que todas las conferencias episcopales del mundo ofrezcan un Día de Oración y Penitencia por las víctimas y los sobrevivientes del abuso sexual.

"En solidaridad con nuestros hermanos de todo el mundo, reconocemos los pecados que han ocurrido y pedimos perdón y sanación para aquellos que hayan sufrido abuso en manos de aquellos que debieron protegerlos y cuidarlos".

En señal de penitencia, al final de la Misa los obispos se arrodillaron mientras rezaban una oración de sanación y perdón por las víctimas del abuso sexual en la iglesia.

"En esta Misa", dijo el arzobispo Gregory durante su homilía, "nosotros los obispos humildemente y sinceramente pedimos el perdón de aquellos a quienes hemos perjudicado, escandalizado o descorazonado por eventos que, aunque hayan sucedido hace muchos años, permanecen como fuentes de angustia para ellos y para los que los aman".

La liturgia se celebró 15 años después de que los obispos estadounidenses, en respuesta a revelaciones de la crisis del abuso sexual por clérigos en la iglesia, aprobaran el "Estatuto para la protección de niños y jóvenes", que expresó la responsabilidad de los líderes eclesiásticos de ofrecer a las víctimas del abuso medios de sanación y reconciliación.

El arzobispo Gregory era el presidente de la USCCB cuando se aprobó el estatuto en el 2002.

"Humildemente pedimos el perdón de la gente devota de nuestra iglesia y de la sociedad en general", él dijo, "y especialmente de aquellos cuyas vidas pudieran haber sido devastadas por nuestra falla al no cuidar adecuadamente de los ñinos confiados a nosotros y por cualquier decisión que tomamos o debimos tomar que exacerbara el desconsuelo y el sufrimiento que toda la iglesia ha sentido y continúa sintiendo -- por lo que hemos hecho y por lo que no hicimos".

El estatuto estableció los procedimientos eclesiásticos para la atención a las víctimas del abuso sexual dentro de la Iglesia Católica; que se busque justicia para ellos y la prevención de tal abuso en el presente y en el futuro.

© Arlington Catholic Herald 2017