Sacerdote usa amor por autos para recaudar fondos para vocaciones

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WASHINGTON — Un sacerdote que le gusta restaurar autos está donando un carro Pontiac Firebird descapotable de 1969 que restauró para un sorteo apoyando vocaciones para la Diócesis de Gallup en Nuevo México.

Esta no es la primera vez que el padre Matthew Keller remodela un auto tuneado, también conocidos como 'hot rods". El año pasado, él restauró y donó un Chevelle de 1972 y recaudó $140,000 para los seminaristas. El dinero ayudó a cinco seminaristas a comenzar su trayectoria para hacerse sacerdotes para la Diócesis de Gallup.

"Gallup es una diócesis realmente maravillosa y única", dijo el padre Keller en una entrevista telefónica con Catholic News Service. "Tenemos entre 35 y 40 sacerdotes y 65 parroquias, además de nuestras misiones".

Padre Keller mencionó que pocos sacerdotes allí tienen solamente una parroquia que atender. Gallup es la diócesis más pobre del país y tiene una necesidad urgente de más seminaristas.

Padre Keller, exdirector de vocaciones, sabe lo importante que es todo tipo de ayuda económica para los que están interesados en el seminario. En muchos casos puede costar hasta $30,000 por cada seminarista que estudia para el sacerdocio.

Boletos para el sorteo del Pontiac, programado para el 17 de junio, cuestan $25 cada uno y se pueden comprar en www.V8forVocations.org. Además de ser rector de la catedral Sacred Heart, el padre Keller, cuya pasión por los vehículos comenzó a temprana edad, es también vicario general de la Diócesis de Gallup.

"Restauré mi primer auto cuando tenía 16 años de edad", dijo padre Keller de su afición. "Me dedicaba a los autos".

Él vendió su Chevy Malibu SS de 1964 después de entrar al seminario, pero dejo al lado su amor por los autos. Sin embargo, su entusiasmo no quedó muy lejos.

"Uno de mis amigos que sabia que me gustaban los autos, estábamos hablando, y yo estaba diciendo que extrañaba trabajar con autos. Él dijo: 'Deberías conseguir un auto para trabajar con los seminaristas y usarlo como un proyecto de formación humana'", dijo padre Keller. "Él estaba pensando en un auto personal para mí o para uso de la oficina de vocaciones. Lo pensé, y pensé que era una gran idea para una recaudar fondos".

Padre Keller decidió buscar un vehículo y después de un tiempo le donaron el Chevelle de 1972 para el proyecto. Él está constantemente trabajando en proyectos de formación humana y usó esto como una manera para que los seminaristas se conocieran más.

Después de presentarle la idea a otras personas, él comenzó a restaurar el hot rod. Le tomó dos años a él con un grupo de 20 trabajadores para terminar el rediseño del vehículo. Después del sorteo él decidió continuar la recaudación de fondos sorteando otro vehículo.

"Antes de terminar con el Chevelle, una segunda oportunidad se presentó", dijo padre Keller.

La oportunidad fue una posibilidad de comprar un Pontiac Firebird de 1969. Padre Keller le compró el auto a un hombre en Albuquerque, Nuevo México, que recibió el auto después de la muerte de su padre.

"Este auto tiene solamente 79,000 millas originales", dijo padre Keller. "Le sacamos el sistema de transmisión pero el motor no tuvo que ser reconstruido".

Padre Keller no terminó el proyecto solo.

"Teníamos de ocho a 10 personas que realmente eran el núcleo" del proyecto, dijo padre Keller a CNS. Algunas 30 o más personas participaron.

Él pidió ayuda a los Caballeros de Colón de Nuevo México para ayudar con los paneles del vehículo. Rico Motors en Gallup también está ayudando, pintando el auto.

Aunque el padre Keller tuvo varios ayudantes para restaurar el Firebird, tomó más de un año para terminar la obra.

"Es una locura hacer una restauración en menos de un año", dijo padre Keller. "Este proyecto del Firebird tomó un poco más de un año".

Además de ayudar a los seminaristas, el proyecto también ayudó a formar comunidad y ofreció una oportunidad para evangelizar.

Padre Keller habló sobre la experiencia y como le ayudó a un grupo de hombres que no eran católicos abrirse a la fe. Algunas personas aprovecharon el tiempo que pasaron trabajando en el auto para confesarse en el garaje.

Después de la rifa de junio, el próximo proyecto de padre Keller está enfocado en restaurar un Mustang descapotable de 1966.

La rifa del Pontiac Firebird convertible de 1969 se llevará a cabo en el centro familiar de la catedral Sacred Heart en Gallup durante la fiesta parroquial. El ganador no tendrá que pagar impuestos porque estos los pagará V8 for Vocations. No hay que estar presente para el sorteo.

© Arlington Catholic Herald 2017