Cultivando vocaciones hispanas

First slide
First slide
Previous Next

La Oficina de Vocaciones de Arlington quiere que más hispanos consideren si Dios los está llamando al sacerdocio o la vida religiosa. Y es que para una diócesis donde la comunidad hispana forma el 40 por ciento de la población católica, hay muy pocos religiosos hispanos pastoreando la comunidad.

"Quién puede servir a la comunidad sino alguien que es parte de la misma comunidad?" preguntó el Padre J.D. Jaffe de la oficina de vocaciones.

"Necesitamos que nuestra comunidad, muestra iglesia y parroquias fomenten vocaciones y apoyen la idea de que sus nijos e incluso sus hijas puedan entrar a la vida religiosa".

El Padre Jaffe dijo la homilía en la Misa Anual por las Vocaciones Hispanas el 21 de abril en la Iglesia de la Sagrada Familia en Dale City. Esta misa para promover las vocaciones hispanas es uno de los esfuerzos del Obispo de Arlington Paul S. Loverde, quien oficia la misa cada año.

"No podemos seguir yendo a El Salvador y Honduras a pedirles sus sacerdotes", dijo el Padre Jaffe en una entrevista con el Catholic Herald. El agregó que muchas veces estos trasplantes de sacerdotes no funcionan porque las comunidades aquí ya son diferentes a las de los países de origen.

Esta falta vocaciones hispanas va más allá de la diócesis. A nivel nacional, solo el 15 por ciento de los sacerdotes y el 8 por ciento de religiosas ordenados en 2012 son hispanos, según la Conferencia de Obispos Católicos (USCCB). Esta cifra disminuye al contar solo a los hispanos nacidos en EE.UU.

Los motivos varían, A veces es la necesidad de ayudar a la familia económicamente hace que los jóvenes se cierren a la idea del sacerdocio.

Muchos jóvenes "sienten que si no pueden salir y ganar un salario, no van a poder apoyar a su familia lo suficiente", dijo el Padre Jaffe en Inglés.

Otros factores incluyen estatus migratorio, falta de educación en el caso de algunos inmigrantes que no tuvieron oportunidades educativas en sus países y la falta de apoyo por parte de los padres-muchas veces arraigado en el machismo que sigue prevalente en algunas culturas hispanas.

El Padre Jaffe dijo que, a menudo, los mismos padres se oponen a que sus hijos se vuelvan sacerdotes. Esta actitud de querer sacerdotes hispanos siempre que sean "los hijos de otros" es preocupante debido al peso que tiene la opinión de la familia en la cultura hispana, agregó.

"Uno de los problemas es que las familias le están dando a sus hijos lo que ellos no tuvieron (en sus países) pero se están olvidando de darles lo que ellos sí tuvieron: la fe", expresó el seminarista Mauricio Pineda.

Por el contrario, el apoyo de padres, profesores y amigos puede ayudar a que jóvenes consideren esa vocación.

Este fue el caso del Padre Juan Puigbo, sacerdote Venezolano que pastorea en La Iglesia de Todos los Santos en Manassas. Él entró al seminario en Venezuela al terminar la escuela secundaria en 1992.

"Tuve, gracias a Dios, unos padres espectaculares con sólidos fundamentos de fe. Cuando empecé a tener admiración por los santos y trabajar por los más pobres y hacerme uno con ellos, mi papa me sugirió hablar con un sacerdote", contó el Padre Puigbo, oriundo de Venezuela.

Esta dirección espiritual-fundamental para su discernimiento-empezó cuando tenía solo 14 años.

Después de tres largos años de seguimiento vocacional, él tomó la decisión de ir al seminario, sacrificando su moto y despidiéndose de sus padres, quienes vivían a seis horas del seminario.

"Mi papá decía 'para alcanzar cosas grandes, hay que hacer sacrificios grandes'. Esto me hizo madurar en la opción vocacional. No se trataba de que yo no pudiera ser un ingeniero o arquitecto, pero Dios quería hacer un plan distinto conmigo", expresó el Padre Puigbo. "Dios me había hecho para hacer su plan, no el mío, y podía costarme sacrificios. En el sentido humano, yo quería tener una finca y producir ganado y tener dinero…pero el plan de Dios era que llevara mi alma y las almas de otros al cielo".

Los obispos Católicos han nombrado la propagación de vocaciones hispanas como una prioridad en su plan estratégico del 2004-16. El Padre John Guthrie, director asociado del Comité para el clero, la vida consagrada y las vocaciones de la Conferencia de Obispos Católicos, ya inició reuniones con promotores vocacionales hispanos para desarrollar estas estrategias.

"No hay una fórmula mágica, sino un número de estrategias que tienen que ser sensibles culturalmente para que puedan adaptarse a las diferentes comunidades que son parte de la cultura Hispana", expresó el Padre Guthrie.

Según un estudio reciente conducido de parte de la USCCB hay cuatro factores que aumentar las vocaciones: el ir a una escuela católica, participar en grupos parroquiales, ser animados a considerar una vocación, y el conocer un cura, seminarista o religiosa. Promotores vocacionales están trabajando para que la comunidad hispana tenga acceso a estos recursos.

Para Eneyda Martínez, 22, conocer a hermanas religiosas y participar en retiros la animó a explorar que plan Dios tiene con ella.

Después de haberse graduado de Penn State University, ella empezó un aspirantado con las Hermanas Pobres Bonaerenses de San José, con las que ya tenía una relación amical.

Martínez, quien emigró de San Isidro, El Salvador, a los 9 años, conoció a las hermanas josefinas cuando su tía la llevo para unirse al coro de la Casa Kennedy en Pennsylvania.

"Fui a retiros y mi pregunta se convirtió en 'Cuál es mi propósito?' en lugar de 'Que voy a hacer mañana?' y empecé a escuchar y me di cuenta que no voy a escuchar una voz ronca que venga del cielo pero debo ver las diferentes cosas que van pasando en mi vida", dijo Martínez. "Le dije a Dios: Si esto es, déjame ver (tu voluntad) de una manera que yo entendiera".

Por ahora, ella vive el Convento de San Gabriel en Alexandria mientras toma clases de teología y ayuda a las hermanas en su guardería. Esto es como parte de su aspirantado-el periodo en el que una joven vive con una comunidad de religiosas para conocerlas más, profundizar su fe y discernir si tiene esa vocación.

Una de las cosas que ayudó a Martínez fue algo que le dijo la Hermana María González, su formadora espiritual y la Madre Delegada de las hermanas josefinas en Estados Unidos. "Ella dijo: 'Si tu sientes que es algo que Dios quiere de ti, entonces trátalo. No vas a perder nada tratando; pero si no lo tratas, pierdes todo,'" expresó Martínez.

El Padre Jaffe también sugirió que si alguien está considerando una vocación al sacerdocio, además de rezar constantemente, llamen a la oficina de vocaciones.

Otras medida para aumentar las vocaciones hispanas a largo plazo-que ya se está implementando en varias parroquias de Arlington-es crear una conciencia general en favor de vocaciones. Esto incluye formar comités vocacionales, participar en la Hora Santa semanal, rezar la cruz vocacional, y mencionar la importancia de las vocaciones en toda misa en español.

El Padre Guthrie espera que los esfuerzos para cultivar más vocaciones hispanas no debería parar una vez satisfecha la necesidad de sacerdotes hispanohablantes.

"Este es el futuro. Si más de la mitad de la iglesia en los Estados Unidos es hispana, esto es el futuro", expresó el padre. "La comunidad anglosajona tiene mucho que aprender de la comunidad hispana. Estamos buscando hombres y mujeres que sirvan a la iglesia completa".


Para contactar a Maria-Pia Negro escriba a mnegro@catholicherald.com o en Twitter @MNEgroACH.

Para más información
Llame a la Oficina de Vocaciones al 703/608-0584.

 

Si quiere enterarse de eventos locales y noticias de interés para la Comunidad Hispana de Arlington, vaya a la página En Españoldel Catholic Herald o léalo en los periódicos disponibles en los vestíbulos de las Iglesias del área.

© Arlington Catholic Herald 2013