Declaración de Monseñor Burbidge, Obispo de Arlington, con motivo de la 44ª Marcha Anual por la Vida

Una vez más, recordamos el aniversario del fallo de la Corte Suprema en el caso de Roe contra Wade  con una reunión pacífica en la Marcha Anual por la Vida. En realidad, la tragedia de millones de vidas indefensas destruidas por el aborto es un llamamiento para que los funcionarios públicos y el mundo sepan que es preciso proteger la vida humana desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. En esta Marcha, centenares de miles de personas se reúnen para pedir que termine esta horrenda afrenta para nuestra nación y para celebrar el don de la vida humana.

Este año la organización de la Marcha por la Vida nos invita a reflexionar sobre el tema "El poder de uno". Es siempre indispensable que se nos recuerde que cada vida humana es única e irrepetible, pero también que cada uno de nosotros debe colaborar para marcar una diferencia. Por supuesto, la vida humana existe por el poder de Dios Uno y Trino. Por lo tanto, volvemos los ojos a Él para pedirle que nos dé la gracia de ser personas valientes y fieles a el Evangelio de la Vida.  Que la 44ª Marcha por la Vida sea una marcha de paz y seguridad, que transforme muchos corazones y que lleve a proteger la vida de los niños que están por nacer.

© Arlington Catholic Herald 2017