Educación de los jóvenes en un mundo digital – segunda parte

El mes pasado introducimos el tema de la "Educación de los jóvenes en un mundo digital" recalcando la importancia de la comunicación en la familia, y de crear un ambiente de respeto y apertura en el cual todos sienten que son escuchados y valorados. Este mes hablaremos de puntos en áreas de precaución y formas de poder navegar eficazmente en el mundo digital.

Puerta abierta del Internet - llamado a la prudencia

Como hemos dicho, los padres son los primeros educadores de los hijos. Desafortunadamente, muchas veces en nuestra sociedad los primeros educadores son los medios de comunicación, o posiblemente los maestros del colegio. Nadie puede sustituir a Mamá o Papá, inclusive a veces a los abuelos. El mes pasado hablamos de los medios de comunicación como un don. Pero como cualquier don, se pueden mal usar, y existen personas que pueden abusar de este don para el mal.

Pornografía

Una de las precauciones en el uso del Internet es el accesso a la pornografía, aún (en la mayoría de las veces) acceso no deseado. Las estadísticas son suficientes para que estemos alertos. Según un estudio del "PEW Internet and American Life Project" hace pocos años, 70% de jóvenes entre 15-17 años de edad han sido expuestos a la pornografía "seguido" o "muy seguido". No siempre es algo que ellos han buscado. Como podemos constatar de nuestro propio uso del internet, existen "pop-ups" o anuncios inapropiados aún en una búsqueda inocente.

Recomendamos en hogares con niños y jóvenes, el uso de Internet y televisión en áreas comunes, no en las recamaras. También existen filtros para la computadora que pueden por lo menos disminuir el accesso a cierto material. Lo más importante es poder hablar con nuestros jóvenes, dejándoles saber que estas situaciones existen, que la pornografia es una realidad triste que ofende a Dios, la dignidad de otros seres humanos, y que puede ser adictiva. La pornografía hiere a todos.

Combate espiritual

Hermanos en Cristo, sé que no es nada nuevo reconocer que vivimos en una sociedad que en tantas circunstancias reta nuestra Fe. Ya no vivimos en una sociedad cristiana. Existen elementos buenos, por supuesto. Pero vivimos en una sociedad seglar. Somos llamados a estar alertos y concientes de lo que nos aleja de Dios, o de nuestra Fe.

Sabemos que Dios tiene un plan maravilloso para la vida de cada persona. El demonio no quiere que este plan se realice. Busca formas de poner obstáculos, o de ayudarnos a caer. Al reconocer esta realidad y confiar sobre todo en Dios, no nos dejaremos tentar tan fácilmente. Este combate espiritual existe en todos los ámbitos de la vida, pero sobre todo en torno a la familia, y en muchas instancias en nuestro uso de los medios de comunicación.

Educación, Formación y Discernimiento

Mientras más conocemos sobre los medios de comunicación, sobre nuestra Fé católica, y sobre el uso crítico de los medios, más eficaz será nuestra participación en el mundo que nos rodea. No nos dejaremos llevar como un barco sin timón, sino que sabremos navegar en el mundo digital, alcanzando las metas que Dios nos ha confiado.

Les recomiendo mucho aprender más acerca de la alfabetización mediática (media literacy). En síntesis, es una forma de accesar, evaluar, analizar, entender y participar en la comunicación mediática. A nivel educativo, existen sitios en el Internet con información para profesores y padres de familia. Un sitio que recomiendo es www.eavi.eu El sitio está principalmente en Inglés, pero existen recursos en español. Busquen la sección de videos, y encontrarán una sección con video clips en Youtube sobre las aventuras de Jack, y una explicación magnífica sobre "alfabetización mediática". Para los que dominan el Inglés, otro sitio educativo es www.medialit.org.

A nivel de fe, hay que aplicar los elementos de alfabetización mediática con el discernimiento. Es decir, "media literacy" junto con los valores de nuestra fe cristiana. En forma sencilla, es discernir cada mensaje. Hay que ver cada situación, juzgarla, y después actuar según los criterios de nuestra fe. (Ver, Juzgar, Actuar). Podemos recomendar que ante cada mensaje mediático, preguntemos ¿Qué estoy viendo, escuchando, experimentando? ¿Qué tiene que ver esto con mi Fe… me lleva hacia Dios, hacia el respeto por los demás, hacia respeto por mi mismo…? ¿Qué acción debo tomar en torno a este mensaje, según los valores cristianos de mi fe?

Hna. María Elizabeth, Hija de San Pablo, trabaja para Pauline Books and Media en Alexandria.

© Arlington Catholic Herald 2016