El Proyecto Gabriel busca ‘Angeles’ bilingües

La oficina de María Luisa Aliaga está llena de pañales y otros sellos de maternidad nueva, aun botines miniaturas para la nieve que son ribeteados con cinta y forro polar. Pero ella no es una madre nueva. Ella es la coordinadora diocesana para el Proyecto Gabriel, un ministerio para las madres embarazadas que necesitan la amistad, el cuidado prenatal y más apoyo.

Cada día, Aliaga asiste a las nuevas madres para conversar con ellas por teléfono, buscarles transporte a la clínica, orar por ellas y maneras de llenar otros requisitos. Hace todo esto con la ayuda de tres empleados y un equipo de voluntarios - de lo que nunca hay un número suficiente. Las barreras principales para ampliar el equipo son el idioma y la ubicación.

En la diócesis de Arlington, la mayoría de las madres viven en Manassas y Woodbridge. Muchas de ellas son inmigrantes latinoamericanas que casi no hablan inglés. Quizás habrían llegado tan recientemente que no conozcan a sus vecinos, no habrían hecho amigos y no habrían escogido ninguna parroquia, dijo Sarah LaPierre, la directora diocesana del Proyecto Gabriel.

Aliaga, quien es nativa salvadoreña, conecta a las madres hispanohablantes a varios recursos pero "hay tantas que sólo paso un poco tiempo con cada una".

Es por eso que hay necesidad de los Angeles bilingües que hablan inglés y español, especialmente las que pueden proveer el apoyo individual a las madres en el Condado de Prince William. Los quehaceres de un Angel varían, dependiendo de la situación de la madre. Su responsabilidad principal es desarollar la confianza - la confianza en el Angel y la confianza en Dios. Muchos Angeles proveen transporte a la oficina del doctor e interpretan durante la visita. Un Angel podría estar disponible para unas charlas por teléfono, citas de café, clases de inglés, el estudio de la Biblia y otras actividades sociales y espirituales que conectan a la madre con su comunidad católica y secular.

"Los Angeles del Proyecto Gabriel dan los regalos de tiempo, de escuchar, de estar presente", dijo LaPierre.

Aliaga dijo que mientras el compromiso termina cuando nazca el bebé, muchos Angeles llegarán a ser madrinas para los bebes de las madres que apoyaban. Otras seguirán involucradas en la vida de las madres como amigas o modelos religiosas.

La razón por lo cual ofrecen su tiempo como voluntarias es para dar apoyo, aprender y desarollarse.

"Los Angeles me dicen que (aprenden) muchas virtudes de las madres", dijo Aliaga. "Aprenden la paciencia, la fortaleza y la confianza en Dios porque las madres no ceden. Buscan apoyo a pesar de la barrera del idioma, y están muy satisfechas con las voluntarias. Están muy agradecidas".

En vez de ofrecer su tiempo, LaPierre dijo "cualquier persona puede ser un partidario de nuestro ministerio para ofrecer oraciones, donaciones de cosas materiales y contribuciones monetarias".

El Proyecto Gabriel va a ofrecer su próxima orientación para voluntarias el 20 de marzo de 10 a.m. a 12:30 p.m. en la Iglesia Santísima Trinidad en Gainesville. La orientación será en inglés. Las interesadas pueden inscribirse en arlingtondiocese.org/gpavolunteer.

"Un Angel del Proyecto Gabriel no sólo representa a nuestro ministerio y a nuestra diócesis pero también a Cristo y a Su Iglesia" dijo LaPierre.

Se puede enviar un correo electrónico a Stoddard: cstoddard@catholicherald.com.

© Arlington Catholic Herald 2015