La esperanza por la reunión

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Imagine estar separado de su hijo por meses o aun años, sabiendo que vive en un lugar con la tasa de homicidio más alta del mundo, mientras Ud. vive miles de millas de distancia.

Eso es el apuro para los 17 padres que se reunieron a 80 N. Glebe Rd. por la mañana del 8 de julio para llenar los documentos para la petición para el Programa de Admisión de los Menores Centroamericanos como Refugiados de los Estados Unidos (CAM, por sus siglas en inglés), un programa federal que comenzó a aceptar las solicitudes en diciembre de 2014. Con el consejo de la oficina diocesana de Caridades Católicas Servicios para Inmigración y Refugiados, los padres estaban tomando el primer paso para solicitar por sus hijos a llegar a los Estados Unidos con el estatus de refugiados.

Aunque ninguno de sus sueños fueron realizados esa mañana, algunos ya están rotos. Una mujer, que tiene un hijo cerca de 22 años y que ese día trató de llenar su solicitud, descubrió que estaba un año atrasado. Se fue de la orientación llorando.

Dirigido por U.S. Citizenship and Immigration Services, el cuerpo federal de inmigración de los estados unidos, CAM tiene algunos requisitos firmes: Los padres que hacen una petición para sus hijos deben estar en los estados unidos de una manera legal; los hijos deben vivir en El Salvador, Guatemala o Honduras con nacionalidad de esos países; y los hijos necesitan tener menos de 21 años al tiempo de que la solicitud sea entregada. Aunque los hijos no pueden estar casados, si tienen sus propios hijos, si están elegibles, sus hijos pueden venir a los Estados Unidos con ellos. Pero el requisito más firme de todos es que el hijo debe ser un refugiado.

U.S. Citizenship and Immigration Services define a un refugiado como "los que han sido perseguidos o los que tienen el miedo de la persecución por la raza, la religión, la nacionalidad y/o ser miembro de algún grupo social o de una opinión política".

El gobierno de los Estados Unidos hace una prueba de ADN con todos los candidatos para asegurar que el padre y el hijo son relacionados por sangre. De vez en cuando, los padres descubren que los niños que criaban como sus propios no son sus hijos, dijo Beth Fitzpatrick, la coordinadora del programa de los voluntarios para la oficina diocesana de Caridades Católicas Servicios para Inmigración y Refugiados.

Aunque no hay una fecha límite para llenar y entregar la solitud de CAM, vale la pena de hacer eso más temprano que tarde. Hasta ahora, ninguna de las solicitudes con que ha ayudado la oficina de las Caridades Católicas Servicios para Inmigración y Refugiados. han sido aceptadas todavía.

Durante la cita

Para la cita con Beth Fitzpatrick, el padre debe traer unos documentos importantes. El padre necesita un permiso de TPS o lo que se llama una "tarjeta verde" ("green card" en inglés). Si el padre está casado o divorciado, necesita traer la copia certificada del matrimonio o el acta del divorcio. Para el hijo, o los hijos solicitados, el padre necesita traer el acta de nacimiento (que puede ser una fotocopia, fax o escaneada) y una foto tipo de pasaporte como una impresa o en forma electrónica.

Requerimientos de la foto

Las fotos que se incluyen con la solicitud deben ser a color y con fondo blanco. La impresa debe ser dos pulgadas por dos pulgadas. Se puede usar las fotos electrónicas del celular, pero no de las redes sociales. Las fotos deben ser recientes, menos de seis meses, para reflejar el aspecto actual del hijo. Es decir que se debe posar directamente en frente de la cámara y con una expresión facial neutral con los ojos abiertos y las orejas visibles, sin sombras, sin maquillaje y sin joyas.

Para más información

Se puede descargar la solitud de CAM en la siguiente página: wrapsnet.org/CAMProgram/tabid/420/Default.aspx

Se puede enviar un correo electrónico a Stoddard: cstoddard@catholicherald.com.

© Arlington Catholic Herald 2015