Mensaje de Monseñor Burbidge, Obispo de Arlington, con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo

En esta Jornada Mundial del Enfermo, recordamos particularmente a las personas que sufren y necesitan de nuestras oraciones. También damos gracias a Dios por su testimonio de fe al estar unidas a Cristo en la Cruz.  Como nos recuerda el Papa Francisco, el enfermo “lleva consigo un don que compartir con los demás” y merece que le renovemos nuestro respeto, gratitud y atención con ternura. La sanación que Dios nos concede es un don gratuito y puro que está a disposición de cada uno de nosotros.  Renovemos el compromiso de rezar a diario por las necesidades de los enfermos y por sus proveedores de cuidado, confiados en que encontrarán apoyo en la sanación y el amor milagroso del Señor, que siempre obran dentro de nosotros.  Arraigados en nuestra fe profunda, demos testimonio del tema de la Jornada Mundial del Enfermo de este año y, como María, mostremos “asombro ante las obras que Dios realiza” y digamos: “El Poderoso ha hecho obras grandes por mí” (Lucas 1:49).     

© Arlington Catholic Herald 2017