Una devoción Colombiana lleva al Niño Jesús desde el pesebre

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Para muchas personas, el Adviento es la única oportunidad para contemplar al Niño Jesús, pero hay varias devociones que reflejan en la infancia de Jesús. 

“A veces nos olvidamos de que Jesús también fue un niño”, dijo Padre José E. Hoyos, director del Apostolado Hispano de la Diócesis de Arlington. Él comparó la fe a un niño, y describe el Adviento como el tiempo para que la fe crezca, así como Jesús creció de un bebé a un hombre. 

“El Divino Niño nos llama abrir nuestros brazos a su amor y misericordia no olvidar que nosotros también hemos tenido una infancia”. Padre José E. Hoyos, director del Apostolado Hispano de la Diócesis de Arlington

Hay muchas devociones populares, como el Niño de Praga, el Santo Niño de Atocha, y el Divino Niño Jesús. Para Padre Hoyos, su preferencia es la devoción del Divino Niño Jesús, es especial para él porque se originó de su país, Colombia.  Él llamó a los diferentes niños santos como  los muchos títulos de María, pero cualquier la devoción al Niño Jesús, es fuerte.

Se cree que los carmelitas, la Orden de Santa Teresa de Ávila, tragaron una estatua del Niño Jesús a una princesa de Praga en los 1500s. A la muerta de la princesa, la estatua fue entregada  a una comunidad de sacerdotes carmelitas, donde la devoción se convirtió en la del Niño de Praga. Cuando los misioneros vinieron a Sud América durante la colonización, ellos trajeron la devoción con ellos. Desde entonces, ha evolucionado a través a de diversos nombres y vestidos, pero la intención sigue siendo la misma.

En Bogotá, Colombia, el santuario al Divino Niño Jesús fue encontrado en los 1940s. Padre Juan del Rizzo, un sacerdote salesiano, es reconocido por la promoción del Divino Niño Jesús en Bogotá. Según él, su amor a la devoción empezó en 1914 cuando se cree que tuvo una visión. Él estuvo en una iglesia, rezando ante una estatua de María de Auxiliadora sosteniendo al Niño Jesús, cuando la estatua habló, “Llévame contigo que quiero acompañarte en tu viaje”.

Padre Hoyos explicó que no es un invento, pero, “Es parte de una historia de nuestra iglesia, es parte de la historia de Jesús.” Las historias del nacimiento y la infancia de Jesús se han conservado en los evangelios de San Mateo y San Lucas. La práctica real de honorar este aspecto de la humanidad de Jesús se remonta hace más de cientos de años a santos como San Francisco de Asís, San Antonio de Padua, Santa Teresita de Lisieux, San Cayetano, y Santa Teresa de Ávila. 

CONNOR BERGERON  |  CATHOLIC HERALDPara aquellos desconocidos a esta devoción, la imagen representa el Niño Jesús llevando un vestido en rosado y en su cintura una cinta azul, y en su cabeza una corona. Él está de pie en una nube que dice, “Yo Reinare”, con sus brazos abiertos.

“Un niño expresa ternura”, dijo Padre Hoyos. “Con una mirada penetrante — con los brazo abiertos suplica dice, ‘Abrázame’, ‘Tómame’, ‘Estoy yo aquí’”.

Según Padre Hoyos, la devoción al Divino Niño Jesús ha ganado popularidad porque los milagros asociados con él, y el santuario en Colombia se han convertido en un lugar de peregrinación. La Madre Angélica, la fundadora de EWTN, construyó el Templo del Divino Niño Jesús, localizado en el Santuario del Santísimo Sacramento en Hanceville, Ala., después de su viaje a Columbia. Ella afirmó que tenía una visión del Divino Niño Jesús, diciendo, “Me construye un templo y yo ayudaré a los que te ayuden”.    

“Invitado por un Obispo de Argentina para predicar en el el Año de Misericordia”, dijo Padre Hoyos. Cuando Padre Hoyos llegó, se sorprendió al ver que simbol que el obispo estaba utilizando por el Año de Misericordia, era el Divino Niño Jesús. Cuando Padre Hoyos le preguntó al obispo porque estaban utilizando ese símbolo, le respondió, “Porque el divino niño es la expresión de misericordia de Dios. Dios nos regalé su propio hijo.”

Tradicionalmente, una novena se reza el 16 de diciembre hasta el 24 de diciembre. Cada día, el participante contempla los momentos de la historia de Navidad, como la Anunciación, el nacimiento, los Reyes Magos, etc. En adición, una oración diaria es recitada, la cual hay varias formas.

La devoción es un gran tesoro para Padre Hoyos. Cuando él vino a los Estados Unidos hace 28 años, él no trajo sus libros o ropa elegantes, sino una humilde estatua del Divino Niño Jesús. 

“El Divino Niño nos llama abrir nuestros brazos a su amor y misericordia no olvidar que nosotros también hemos tenido una infancia”, dijo Padre Hoyos. 

Novena al Divino Niño Jesús

O Dios, que por amor a nosotros nos has enviado a tu Hijo único como nuestro Salvador y Redentor, pedimos que por la intercesión de los méritos de su infancia, aumentéis nuestra fe y abundemos en buenas obras. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

© Arlington Catholic Herald 2016