Cómo vencer la procrastinación

¿Cuándo fue la última vez que retrasó el trabajar en una tarea importante? ¿Fue por falta de motivación? ¿O el proyecto le importaba mucho y aún así terminó haciendo otra cosa?

Las razones por las cuales estudiantes posponen cosas incluyen no saber por dónde empezar, subestimar el tiempo que lleva completar una tarea, el perfeccionismo, la dificultad para concentrarse o las pocas habilidades organizativas. Otra razón es la necesidad de regular mejor las emociones.

Timothy Pychyl, un catedrático que estudia la procrastinación o postergación en la Universidad de Carleton en Ottawa, Ontario, dijo al Washington Post que la mayoría de los psicólogos ve la procrastinación como una especie de mecanismo de defensa que salió mal.

Los estudiantes que se sienten exhaustos, frustrados, aburridos o nerviosos a menudo intentarán sentirse mejor antes de abordar una tarea desafiante. Sin embargo, la idea de que deben estar "de humor" para trabajar está saboteando sus esfuerzos.

Dejar las cosas para el último momento aumenta las oportunidades de cometer errores y, si se lleva a extremos, puede afectar seriamente el rendimiento del alumno (por ejemplo, reprobar un examen o no completar la solicitud de ingreso a la universidad a tiempo). Pero las consecuencias de la procrastinación van más allá de las calificaciones y pueden afectar la salud de los estudiantes, aumentando el estrés, sentimientos de culpa y baja autoestima.

La búsqueda para librarse momentáneamente del estrés impide descubrir cómo aliviar el estrés a largo plazo. Incluso la procrastinación productiva (como limpiar la casa o revisar notas de otra clase) dificulta su capacidad para trabajar en objetivos importantes a largo plazo.

Desde adolescentes hasta estudiantes universitarios, aprender estrategias efectivas para evitar la procrastinación aumenta sus posibilidades de éxito. Aquí hay algunas maneras para vencer la procrastinación:

-- Ofrezca su trabajo académico como oración. Invite al Espíritu Santo a que le guíe cuando comience un proyecto. Escriba AMDG ("ad maiorem Dei gloriam", que significa "para mayor gloria de Dios") en las listas de tareas o pídale a María su intercesión para mantenerse enfocado. También podría ofrecer su trabajo para una intención de oración específica, como rezar por un amigo o pariente necesitado.

-- Establezca metas razonables. Recuerde el proverbio: "Un viaje de mil millas comienza con un solo paso". Comenzar crea un impulso y aumenta la autoestima, lo que reduce la tentación de posponer las cosas para aliviar el estrés.

-- Divida grandes trabajos en tareas más pequeñas. Esto le permite rendirse cuentas a si mismo y ver lo que ya se ha cumplido (mostrar su progreso y hacer que el siguiente sea menos abrumador).

-- Anticipe obstáculos. "Debe tener un plan para el objetivo en sí y un plan para sortear los obstáculos a su plan", escribió Jennice Vilhauer, directora del programa de psicoterapia para pacientes ambulatorios de la Universidad de Emory. "Tendemos a ser criaturas de hábitos y muchas veces el mayor obstáculo para el cambio es nuestra manera actual de hacer algo".

-- Sea honesto consigo mismo. Reconozca y cambie los patrones que antes lo llevaron a la procrastinación (como dejar el trabajo más difícil para el final, cuando tiene menos energía). Busque ambientes de estudio productivos para minimizar distracciones e interrupciones. Aprenda de las veces que logró completar un proyecto a tiempo.

-- Programe breves pausas en su estrategia de estudio. Levántese, camine por la habitación, estírese y respire profundamente. ¡Ahora vuelva a trabajar!

-- Persevere a pesar del miedo al fracaso. No deje una meta por haber fallado en el pasado. Sea paciente y continúe. Perdónese por las postergaciones pasadas, rece por el enfoque y el autocontrol, y vuelve a intentarlo.

Todo cambio requiere tiempo, así que siga esforzándose. Solo recuerde, el cumplimiento de sus responsabilidades generará mayores logros, menos estrés y más tranquilidad. Y de ese modo, estará glorificando a Dios a través de su trabajo.

© Arlington Catholic Herald 2017