Cargando la cruz con alegría

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Existen pastillas para toda clase de sufrimiento. ¿Tienes dolor de cabeza? Tómate un Advil. ¿Tienes dolor de estómago? Tómate un Pepto Bismol. Obviamente no está mal tratar de aliviar el dolor, pero no nos podemos olvidar que el dolor y el sufrimiento también nos unen con Jesús. Jesús dijo que el que quiera ser su discípulo debe tomar su cruz diariamente y seguirle (Luc 9:23). Una cruz es un instrumento de muerte. Entonces Jesús lo que quería decirnos es que tenemos que morir a nosotros mismos diariamente si realmente queremos ser sus discípulos. Tenemos que recordar que todos vamos a sufrir. Es imposible vivir la vida sin tener algún sufrimiento, pero la pregunta es ¿qué estamos haciendo con ese sufrimiento? ¿Lo estamos uniendo con Jesús y recibiendo sus gracias o lo estamos echando a la basura?

La cruz es un regalo de Dios, pero muchos prefieren dejarla de un lado en vez de cargarla con Jesús y dejar que Él lo use para salvar almas. La Madre Teresa les decía a los enfermos que su cama era un altar donde podían ofrecer las oraciones más eficaces a Dios. No es fácil ver a la cruz como una bendición, pero durante estas últimas semanas he podido ver como una de mis mejores amigas ha aceptado su cruz con una alegría sobrenatural.

Hace poco mi amiga de 29 años fue diagnosticada con cáncer en el colon. Su respuesta a este diagnóstico me ha dejado a mi y a todos que la conocen sin palabras. Lo que ella irradia es una gran alegría y confianza plena en Dios. Para aquellos que la conocen saben que es una muchacha sumamente alegre y generosa, pero yo que he tenido el privilegio de estar muy cerca de ella en estos tiempos, he visto que, aunque parezca imposible, está aún más alegre después de su diagnóstico. Ella ha repetido una y otra vez que confía plenamente en Dios y que pase lo que pase ella está en sus manos. Ella está ofreciendo todo su diagnóstico y operación para la salvación de almas, pero no de almas en general sino para la conversión de su familia y amistades. Dice que nunca se ha sentido tan cerca de Jesús y que está completamente enamorada de Él. ¡Tanto es su entrega, que hasta ha usado la oportunidad para evangelizar a sus médicos y a los enfermeros! La gente se queda sorprendida de su paz, confianza, y alegría y no es un acto. La única vez que la he visto triste durante este tiempo es cuando piensa en sus seres queridos que no tienen una relación cercana con Jesús y no confían en El. Ella le pide a Dios que utilice esta enfermedad para acercar a mas almas a Él. Nunca he visto a una persona tan llena de paz y confianza en Dios como la he visto en ella. Su reacción no se puede explicar en simples términos humanos. Solo se entiende cuando se asume la cruz como un regalo de Dios.

Mi amiga me recuerda mucho a una beata que se llama Chiara Badano. Chiara era una joven de 17 años que fue diagnosticada con un cáncer de hueso terminal. Ella también asumió su cruz y su lema durante su enfermedad era: “para ti Jesús, si tú lo quieres, yo también lo quiero.” Chiara tenía una gran alegría durante su enfermedad tanto así que le dieron el apodo de “Luce” que significa “luz”. Murió solo un año después de su diagnóstico, a los 18 años, y sus últimas palabras a su mamá fueron: “se feliz porque yo soy feliz.” Este mundo no entiende esa fe. Este mundo te dice que es imposible que puedas ser feliz cuando estas sufriendo, que la peor tragedia es la muerte, cuando en realidad la peor tragedia es el pecado porque trae la muerte eterna. Chiara entendió que su meta es el cielo y que si este era parte de su camino al cielo que ella lo aceptaba. Murió con una gran sonrisa en su rostro y ahora está en caminos de ser santa.

Lo más hermosos de toda esta historia es que desde hace ya dos años, después de un cursillo de cristiandad, formamos una reunión de grupo con mi amiga y nuestra patrona ha sido “Luce”. Que bello saber que Chiara desde hace varios años ya nos había elegido y que está intercediendo de manera especial por mi amiga. Ha sido un privilegio para mi ver a Jesús tan vivo en la vida de mi amiga. Sé que para los que no tienen fe lo que le está pasando a mi amiga no tiene sentido, pero que, si lo conocemos, sabemos que El comparte su cruz con los que más ama. Sabemos que “Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman a los cuales él ha llamado de acuerdo con su propósito.” (Rom 8:28)

Briceño, una virgen consagrada, se dedica a la evangelización a través de su ministerio happyfeetministries.com

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