Our website is made possible by displaying online ads to our visitors.
Please consider supporting us by whitelisting our site.

Cuarentena con Cristo

Estamos viviendo en tiempos extraordinarios. Nunca hemos visto algo similar. Ante semejante crisis hay dos maneras de reaccionar. Reaccionar con los ojos de fe, los ojos abiertos, o reaccionar como los ciegos, los que no tienen fe y viven en oscuridad. Es cierto que son momentos de incertidumbre, pero no hay nada de lo que nos esta ocurriendo que escape de las manos de Dios. Ya yo he decidido casi no ver las noticias. Una vez al día por 15 minutos es suficiente. ¿Para que ver horas y horas de las mismas noticias, viendo estadísticas de muertes, de contagios, de escases cuando a la vez no reportan los milagros que Dios esta haciendo? Estos son momentos de extraordinarias gracias. Que nos quede claro: no estamos solos, Dios no nos ha abandonado, Dios esta mas cerca que nunca. ¿Cuándo fue la ultima vez que realmente has contemplado la cruz? ¿No te has dado cuenta que Jesús esta clavado allí y que no se puede salir? La cruz no esta vacía. Tu cruz no esta vacía, esta Jesús clavada en ella. No hay cruz que llevemos solos porque no hay cruz sin Cristo. El no nos abandona. 

Que tal si por unos momentos en vez de ver las malas noticias reflexionemos un poco sobre los milagros que Dios esta haciendo. Pensemos un poco como podemos llevar esta cuarentena con Cristo. A mi no me deja de maravillar ver como Dios a través del coronavirus nos esta recordando lo que es esencial. Dios no causa el dolor, pero si puede sacar cosas maravillosas de ellas. Unos ven el cierre de las Iglesias y de las Misas publicas como una gran tragedia, y lo es de cierta manera, pero por otro lado podemos ver como esta ha forzado a que los padres y las familias cumplan su rol de ser Iglesias domesticas. Que bello ver como se reúnen las familias alrededor de unas pantallas para participar de las Misas, como rezan el Rosario por Facebook live, como escuchan predicaciones y viven la fe en sus casas de una manera que nunca antes hacían. Podemos ver como tragedia el hecho que las escuelas cerraron o podemos agradecerle a Dios que ahora los padres están mas involucrados en la educación de sus hijos. Podemos hablar de la cuarentena con bocas de quejones lamentándonos que no podemos salir, que estamos aburridos, que ya queremos que esto pase, o podemos hablar de las maravillas que Dios puede hacer en nuestras familias porque estamos pasando mas tiempo que nunca con ellos. Los hijos ven a sus padres mucho mas que antes. Antes del coronavirus, los hijos casi no veían a sus papas, pero ahora debido a las restricciones tenemos la gracia de disfrutar de tiempo juntos, de darnos cuenta que el tesoro mas precioso no esta escondido sino en frente de nosotros. Que bello ver como tantos usan la tecnología para comunicarse con familiares que quizás tiene mucho tiempo sin hablar con ellos.

Hay dos opciones: podemos quejarnos, preocuparnos, lamentarnos o podemos ponernos a trabajar.  Tenemos que ponernos a los pies de Jesús y decirle: “Aquí estoy Señor, aquí esta mi familia ¿como te podemos servir en estos tiempos difíciles?” Aquí hay 10 sugerencias de cómo puedes vivir esta cuarentena con Cristo.

Reza. La oración es lo primordial. Reza con tu familia. Se Iglesia domestica. Asiste virtualmente a la misa diaria con tu familia, reza el rosario, lee la biblia. Haz en tu casa un pequeño altar donde tu familia se reúne para vivir la fe a plenitud.

Reza la Coronilla todos los días a las 3p.m. por aquellos que han muerto o están enfermos por el coronavirus. Hay muchos que mueren solos o sin que nadie rece por ellos. Rezar por los vivos y muertos es una obra espiritual de misericordia. Asiste a Jesús a salvar almas a punto de perdición uniéndote con el en su sacrifico de la cruz a las 3 p.m.

Has apostolado de acompañamiento. Piensa en personas que están solas o que tienes mucho tiempo sin hablar con ellos. Llámalos, véanse por Skype, Facetime, o Whatsapp. Aprovecha bien la tecnología y acércate a los demás. 

Evangeliza. Invita a tres personas a que te acompañen semanalmente a la Misa virtual. No se trata de escribir invitaciones en las redes sino de coger el teléfono, tener una conversación e invitar a alguien quien tu sabes esta alejado a la fe a “ir” a Misa contigo virtualmente.

¿Tienes talentos que pueden ayudar a los demás? Conozco un grupo de mujeres que se han dedicado a coser mascaras para donarlos a los hospitales, clínicas y casas para personas sin hogar. Quizás hay maneras que usted puede ayudar a los demás de una manera segura y eficaz.

Piensa en los demás. Veo a muchos que al ir al mercado compran exageradas cantidades para almacenar dejando a los demás sin nada. Piensa en los demás al hacer compras. Compra lo esencial y confía en Dios. No vaya ser que por su egoísmo los demás se queden sin lo que necesitan.

Pase tiempo calidad con su familia. Vean películas de santos, jueguen juegos de mesa, jueguen al escondite en la casa, lo importante es buscar maneras creativas de estar juntos.

Dibuje. Baje paginas de colorear sobre la fe que son gratuitas en el internet.

Baje de esta pagina web un libro de actividades divertidas y formativas en la fe para niños (en Ingles y en Español). Happyfeetministries.com/sacred-print-shop.

Confiésese. Las parroquias están ofreciendo confesiones donde guardan la distancia apropiada y a la vez guardar su privacidad. En estos momentos de crisis es importante estar preparados espiritualmente.

¡Estos son momentos de extraordinarias gracias no lo desperdiciemos!

Briceño, una virgen consagrada, se dedica a la evangelización a través de su ministerio happyfeetministries.com.

© Arlington Catholic Herald 2020