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Los católicos y el calentamiento global

A medida que va pasando el tiempo el tema del calentamiento global se torna más preocupante. Pues cada día estamos viendo acontecimientos, noticias en las redes sociales y medios de comunicación que nos preocupan por los desastres naturales y los alarmantes cambios climáticos.

Desafortunadamente, millones de personas ignoran y no tienen la suficiente información al respeto, muchos católicos por el atraso de la información en muchos países Latinoamericanos y africanos desconocen el deterioramiento que está viviendo nuestro planeta.

El mundo ha sido creado por Dios, por lo tanto, no podemos quedarnos los cristianos callados sobre la destrucción que las grandes industrias están haciendo al destruir los recursos naturales y en este sistema social siniestro, que en aras de un enriquecimiento ilícito y en beneficio comercial no hace más que generar destrucción y miseria. Destruir los bosques, contaminar el medio ambiente no genera riqueza, lo único que hace es que unos pocos se beneficien económicamente y donde la mayoría de los obreros mal pagados se empobrezcan más y la inmensa mayoría de la población global se hunda más en la miseria.

Los que se benefician de la inmensa contaminación que ellos mismos generan y nos referimos a las enormes multinacionales que impulsan el consumismo irracional, con sus desechos plásticos que asfixian la especie marina.

Este es un llamado de atención a los cristianos y no cristianos consumistas, a los empresarios, a los gobiernos y a las organizaciones no gubernamentales a crear conciencia y responsabilidad de no contaminar más el aire que respiramos.

Antes teníamos la noción y la idea de que solo Dios podía hacer temblar el mundo, pero ahora una bomba o un poderoso misil puede hacer temblar la tierra o causar incluso un terremoto y esto es el producto de lo que hace la violencia mental de las potencias armamentistas y militares. Las poderosas industrias contaminan el agua y modifican la vida que vive en ella.

El Papa Francisco hablando sobre el calentamiento global citó el Antiguo Testamento para aludir a la actual situación y criticar la pasividad generalizada ante el avance del calentamiento global: “El hombre es un estúpido, es un testarudo que no ve. Es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”.

Desde la óptica del Papa Francisco, todos los humanos tienen un grado de responsabilidad: “Cada persona tiene su responsabilidad, los políticos tienen la suya”. El Pontífice insistió en que los efectos del cambio climático son claros y en que “los científicos señalan claramente cuál es el camino para seguir”.

Las consecuencias del calentamiento global son: temperaturas más cálidas, tormentas más intensas, propagación de enfermedades en todo el mundo que abarca a ricos y pobres, olas de calor más fuertes, derretimiento de los glaciares, huracanes y ciclones más peligrosos, cambio de los ecosistemas, extinción de diferentes especies de animales, aumento del nivel del mar, y alimentos más costosos.

El calentamiento global ya no es un problema del futuro es un problema actual de la destrucción del planeta.

Con nuestra fe y nuestra solidaridad puesta en Cristo podemos crear condiciones que favorezcan en especial a los más pobres para enfrentar los cambios climáticos. Una vida más ecológica, un mundo con menos desigualdad, más educación, más prevención, un crecimiento en la espiritualidad y amor a Dios y a la creación y un rol más activo y correcto en las religiones, tener una actitud de respeto al medio ambiente podrían hacer de nuestro paso en la tierra una mejor experiencia.

Padre Hoyos es el director diocesano del Apostolado Hispano.

© Arlington Catholic Herald 2019