Declaración de Monseñor Michael Burbidge, Obispo de la Diócesis de Arlington, con motivo de la Jornada Nacional de Oración

Queridos hermanos y hermanas en Cristo: 

Hoy, el 3 de Mayo, al hacer una pausa para ofrecer una Jornada Nacional de Oración, reflexionamos sobre el tema de este año: Rezar por la UNIDAD de los Estados Unidos de América. El concepto es tan fácil de entender y, con todo, tan difícil de poner en práctica, pues solo podremos lograrlo con la gracia de Dios. En este momento de nuestra historia, en nuestra nación y nuestras comunidades, recemos por la erradicación de toda forma de prejuicio, intolerancia y racismo. Recemos por el respeto de la dignidad de todos los seres humanos, incluso de los niños no nacidos, los pobres, los refugiados y los marginados.  

Recemos por el fin de la violencia y la ira que penetran en demasiados ámbitos de la sociedad. Recemos por la seguridad de nuestro país y por quienes lo protegen, lo gobiernan o son elegidos para servir a nuestros ciudadanos, para que Dios les conceda la gracia de dirigirlo con integridad, valor y convicción.  

Esta Jornada Nacional de Oración deberá ser solamente el comienzo. Deberá transformarse en una semana, un mes, un año y toda una devoción interna en la que cada persona, por medio de la oración, se acerque más a Nuestro Señor. Por lo tanto, comprometámonos a hacer de cada día una jornada de oración y recemos con una sola voz: Que Dios bendiga a los Estados Unidos de América. 

Sinceramente en Cristo,

Monseñor Michael  F. Burbidge

© Arlington Catholic Herald 2018