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Año nuevo, resoluciones nuevas

Acabamos de comenzar el nuevo año y ya estamos siendo bombardeados de nuevas ideas y resoluciones que debemos hacer para que este año sea el mejor año de nuestras vidas. Los gimnasios ofrecen grandes rebajas para asegurarte que si llegas al peso adecuado tendrás la vida que siempre quisiste.  Las compañías de celulares ofrecen las mejores ofertas para convencerte que si todos los miembros de tu familia tienen teléfonos nuevos habrá mas comunicación y harmonía en casa (cuando en realidad causa mas aislamiento y egoísmo).  Las tiendas ofrecen ventas de liquidación en un esfuerzo de hacerte pensar que si tienes ropa nueva tendrás una vida nueva. En realidad, nada de esto cambiara nuestras vidas radicalmente. Si queremos una vida nueva necesitamos unos ojos, una mente y un corazón nuevo. Necesitamos pedirle a Dios que nos cambie desde adentro y dejar que El haga su obra. Sin embargo, tenemos que poner de nuestra parte. Que tal si en vez de invertir tanto en el cuerpo, la moda y los electrónicos invertimos en nuestra vida espiritual. Les quiero proponer que este año nos enfoquemos en conquistar doce virtudes que si logramos poner en practica y hacer parte de nuestra vida no solo cambiaremos nuestras vidas sino la vida de los demás.

Una virtud es un buen habito. Si haces algo bueno, como ayudar al pobre una vez, aunque sea un acto bonito, no es una virtud. Para que sea una virtud esa acción debe convertirse en un habito. Es decir, se debe repetir frecuentemente. No se trata de ser paciente una vez sino tener la virtud de la paciencia que se pone en practica cada vez que sea necesario. Por eso es bueno enfocarse en una virtud al mes para practicar esa virtud todo el mes hasta lograrlo. No es que el siguiente mes ya no lo practicas (de ser así no fuera una virtud) sino que además de esa virtud empiezas a practicar otra hasta que al final del año has crecido en doce virtudes concretas.

Para el mes de enero les propongo enfocarse en la virtud del orden. Quizás les sorprenda que esta sea la primera virtud, pero, sin esta virtud ninguna de las demás tendrán ocasión de florecer.  Cuando hablo del orden no estoy hablando nada mas de tener las cosas ordenadas (aunque eso como veremos es muy importante) sino que la vida tenga un orden. ¿Tienes un plan de vida? ¿Has pensado en como ordenar tu día para asegurar que tengas tiempo para rezar, para estudiar y para dedicarle a tu trabajo y familia? ¿O se te pasan los días en un caos donde lo único que haces es moverte de una cosa a la otra sin ningún tipo de rumbo o propósito?

Todo en la vida tiene un orden. Los planetas y estrellas tienen un orden en el cielo. Las temporadas de primavera, verano, otoño, e invierno siguen un orden año tras año. Los seres humanos crecen según un orden especifico: pasan nueve meses en el vientre, luego nacen, crecen, maduran, y eventualmente fallecen. Las horas pasan según un orden y los meses siguen uno tras otro según un orden incambiable. ¿Se imaginan que no hubiese orden? ¿Qué seria si no sabríamos si va a salir el sol el día siguiente o si las horas cambiaran al azar? La vida seria un caos. Tal como el clima, las horas, las temporadas y los astros siguen un orden nuestra vida también debe seguir un orden si queremos vivir a plenitud.

Muchos piensan que un plan de vida es limitante y que les resta libertad. Pero en realidad el orden asegura la libertad. Si no hay orden en las finanzas siempre estarás estresado con el dinero, si no hay orden en la comida siempre estarás aumentando de peso y tendrás mala salud, si no hay orden en la familia los hijos crecen sin reglas y será la policía mas adelante que les impondrá el orden que no encontraron en casa. El orden asegura la libertad y la alegría. El orden ayuda a que las cosas crezcan como deben y alcancen su plenitud. El orden nos ayuda a alcanzar las metas que nos proponemos y a vivir la vida dando lo mejor de si. Cuando tenemos una vida ordenada no caemos en vicios, no perdemos el tiempo en cosas que no valen la pena, no andamos estresados ni ansiosos.

Aquí les doy 5 maneras para practicar la virtud del orden durante este mes de enero:

1. Mantén el orden de tu casa, cuarto y oficina. Un sacerdote decía que el orden del cuarto y de los espacios reflejaba el orden del alma.

2. Pon en orden tus sentidos. Es muy fácil caer en tentaciones de la carne y luego entrar en adicciones graves. Elige un día a la semana (recomiendo los viernes) y ayuna ese día. No comas una comida (desayuno, almuerzo, o cena) y reza el rosario durante el tiempo que hubieses usado para comer. Ofrece ese rosario en reparación de tus pecados, o por la Iglesia, o por una persona que sabes que necesita tus oraciones.

3. Ordena tu calendario. Antes de acostarte cada noche, en oración, revisa tu plan del día siguiente. Planifica tiempo para rezar (puede ser rezar un rosario, leer la Biblia, leer la Misa del dia, meditar, etc.) Planifica exactamente a que hora, donde y por cuanto tiempo vas a rezar. Mientras mas especifico mejor. Luego planifica el resto de tu día y ofrécele el día a Dios.

4. Ordena tu vida familiar. Asegúrate de tener tiempo calidad con tu familia. No dejes que esto sea solo algo espontaneo, sino planifica algo concreto.

5. Mantén en orden tu salud. Dios nos dio nuestros cuerpos para que lo usáramos para su gloria y también nos pide que lo cuidemos. Debemos mantener nuestros cuerpos en orden por lo tanto hay que hacer ejercicio (por ejemplo, caminar 15 minutos al día), hay que comer sano, hay que dejar los vicios (dejar de fumar o de beber), hay que poner la salud en orden para que así Dios nos pueda usar cada vez mas.

Briceño, una virgen consagrada, se dedica a la evangelización a través de su ministerio happyfeetministries.com.

 

© Arlington Catholic Herald 2020