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Prudencia, prudencia, prudencia

¿Alguna vez has escuchado hablar de las virtudes? Las virtudes son buenos hábitos y los vicios son malos hábitos. Fíjense que dijimos que virtudes y vicios se tratan de hábitos, es decir, de cosas que hacemos repetidamente. Si un día te tomas una copa de vino eso no significa que eres un vicioso de alcohol, ahora si todos los días te tomas una copa y luego dos allí ya va entrando el vicio. De igual manera, porque hagas un acto de caridad un solo día, como darle dinero a un pobre, eso no significa que tengas la virtud de la generosidad. Cualquier persona puede hacer una cosa buena una vez al día o a la semana, eso no lo hace una persona virtuosa. Para ser una persona virtuosa debe hacer el acto muchas veces de manera que se haga un habito, ya le viene con facilidad. Quizás al principio le cuesta ser paciente con una persona, pero todos los días trabaja en eso y poco a poco va adquiriendo la virtud de la paciencia. Las virtudes se deben trabajar porque no nos viene naturalmente. El mejor ejemplo es una persona que quiere levantar pesas para tener músculos en los brazos. Si un día levanta la pesa una vez no le va a salir músculos, pero si todos los días levanta pesas repetidamente, ya se le notaran los músculos y podrá levantar pesas mas pesadas. Así es en la vida de virtud, hay que practicarlas.

Hay cuatro virtudes cardinales que significa que son las virtudes principales de las cuales las demás virtudes vienen. Estas son prudencia, justicia, fortaleza y templanza. El día de hoy quiero hablar sobre la primera de todas las virtudes que es la prudencia. Es la primera y es de las mas importantes y veo que en nuestra sociedad y en estos tiempos es la que mas necesitamos. Vivimos en una sociedad donde nadie piensa bien las cosas, se dejan llevar por sus emociones, y por lo que dicen los demás. Todos sienten un derecho y una necesidad de decir y publicar lo que piensan a cada momento sin pensar en las repercusiones. Repetimos lo que dicen los demás, si los demás empiezan un movimiento o colocan cosas en su Facebook para apoyar un evento lo hacemos sin realmente investigar a ver de que se trata ese movimiento y que hay por detrás. Votamos por políticos sin realmente leer su plataforma, es decir, todas las cosas que ese partido promueve. Pensamos que estamos haciendo un bien, pero no leemos o nos informamos lo suficiente para tener una opinión bien fundamentada. 

Por eso tenemos la necesidad de la virtud de la prudencia. La prudencia es virtud dispone la razón práctica a discernir en toda circunstancia nuestro verdadero bien y a elegir los medios rectos para realizarlo. La prudencia nos ayuda a discernir a ver cual es el verdadero bien, el bien objetivo, no el que me conviene, el que me gusta mas, el que esta de moda, el que siento que es bien para mi y para mis circunstancias. ¿Cómo discernir cual es el verdadero bien? Tenemos que tener una conciencia bien formada. Debemos saber que dice Dios, que dice la Iglesia, que dice la Biblia y los mandamientos. Si pasamos horas viendo televisión y los medios, será la cultura la que moldea nuestra conciencia y no Dios. No puedes pensar que lo que vez en las noticias y en los medios sociales realmente representa nuestro verdadero bien, mas bien mucho va directamente en contra de lo que nos dice Dios. Tenemos que saber cual es el verdadero bien y los mejores medios para alcanzarlo.

No se pueden usar malos medios para alcanzar un bien mayor. No se puede matar un bebe para darle supuesta “estabilidad” a la mama. El mal hecho de una violación no se repara con una muerte. No se puede robar para ayudar al prójimo. Los medios deben ser buenos para alcanzar un fin bueno por eso no es verdad que los medios justifican el fin. Ahora estamos en tiempos de alto conflicto, en medio de la pandemia y de las protestas tenemos que usar la prudencia y no debemos llevarnos por las emociones o los medios. Protestar en contra de una injusticia puede ser bueno, digo “puede” porque depende de cómo se haga. Usando la violencia, robando, diciendo groserías, profanando no alcanza un bien. Uniéndose a movimientos que parecen que buscan la justicia pero que cuando lees su plataforma te das cuenta que promueven el aborto, ideología de genero, que dicen directamente que quieren “interrumpir la estructura familiar nuclear prescrita por Occidente” y que usan elementos de religiones animistas y paganas y que de hecho dicen que son “mas que un movimiento racial y movimiento religioso” tampoco alcanzan el verdadero bien. Tengan cuidado, usen prudencia. Es bueno y honorable buscar la justicia, pero hay que buscar los medios apropiados. Muchos se unen a movimiento y lo promocionan en sus redes sociales porque están de acuerdo con una parte de ese movimiento, pero no se dan cuenta de todo lo que hay por detrás.

Pronto vendrán las elecciones. Seamos ciudadanos informados de lo que cada partido promociona y no nos dejemos influencia por las dos o tres cosas que nos han dicho. Lean lo que dicen las plataformas de los dos partidos, infórmese. Lea lo que dicen los movimientos de protesta, no lo que esta en línea sino lo que dicen sus propias paginas web. Recuerden cual es el bien mayor, el bien verdadero que Dios establece y cuales son los medios adecuados para alcanzarlo. No nos dejemos llevar por 3 minutos de información en un Instagram, Facebook o noticiero. Seamos cristianos prudentes y para alcanzarlo hay que practicarlo a diario. Dejemos que nuestra fe nos informa y nos transforme.

Briceño, una virgen consagrada, se dedica a la evangelización a través de su ministerio happyfeetministries.com.

 

 

© Arlington Catholic Herald 2020