El Papa León XIV autorizó la promulgación de nuevos decretos entre los que destaca el de la religiosa española María de Belén del Corazón de Jesús, conocida como Madre Belén, el padre de familia italiano José Castagnetti (1909-1965) y el sacerdote de origen irlandés Eduardo José Flanagan, conocido mundialmente por fundar la Ciudad de los Niños “Boys Town”.
Los decretos fueron firmados por el Pontífice después de la audiencia que mantuvo con el Prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, el Cardenal italiano Marcello Semeraro, wl 23 de marzo.
Entre los nuevos venerables también está el Cardenal Ludovico Altieri, Obispo de Albano, la religiosa polaca, Stanislava Samulowska, y el laico francés, Enrique Caffarel, pionero en la espiritualidad para matrimonios.
Nacida en Sevilla, España, el 7 de octubre de 1916 como María Dolores Romero Algarín, la nueva venerable española descubrió su vocación de servicio desde muy joven. Tras ingresar en la Congregación de las Esclavas del Divino Corazón, su labor inicial en localidades como Aracena y Linares ya vaticinaba su futuro: una entrega absoluta a los barrios más humildes y a la educación de los niños sin recursos.
Sin embargo, fue en 1953 cuando su vida dio un giro definitivo al partir hacia Brasil. En el sertón brasileño, una región marcada por la aridez y la pobreza extrema, la Madre Belén fundó la primera comunidad de su congregación en Dianópolis.
Allí se convirtió en un referente de consuelo y ayuda material para los campesinos y sus familias, manteniendo siempre una alegría contagiosa que muchos testigos han definido como su “sello de santidad”. Tras una vida de sacrificio, falleció en Sanlúcar la Mayor, en Sevilla, el 12 de noviembre de 1977, dejando un legado de caridad que hoy la iglesia eleva a la categoría de virtudes heroicas.
Junto a la religiosa sevillana, el Santo Padre ha reconocido también las virtudes de José Castagnetti (1909-1965).
Este padre de familia italiano es un ejemplo de cómo vivir el Evangelio en la esfera pública; como alcalde de Castelnuovo Monti, destacó por una gestión basada en la justicia y la atención a los ciudadanos más vulnerables, demostrando que la santidad es posible en el corazón de la vida civil y familiar.
El camino hacia los altares también se abre para otras figuras internacionales que representan diversos carismas de la iglesia. Entre ellos destaca el Cardenal Ludovico Altieri, Obispo de Albano, de quien se ha reconocido la “ofrenda de la vida” por su sacrificio heroico al asistir a los enfermos durante una epidemia de cólera en el siglo XIX.
Asimismo, se han reconocido las virtudes del sacerdote irlandés-estadounidense Eduardo José Flanagan, recordado mundialmente por fundar la Ciudad de los Niños “Boys Town” para jóvenes sin hogar, y del francés, Enrique Caffarel, pionero en la espiritualidad para matrimonios y fundador de la asociación “Equipes Notre Dame” y del Instituto Secular “Fraternidad de Nuestra Señora de la Resurrección”.
Finalmente, la iglesia reconoce también la labor de la religiosa polaca, Stanislava Samulowska, de las Hijas de la Caridad, cuya vida de servicio se desarrolló con gran abnegación en tierras guatemaltecas.
Con la firma de estos decretos, todos ellos pasan a ser considerados Venerables. Este es el paso previo y necesario para una futura beatificación, la cual requerirá el reconocimiento oficial de un milagro atribuido a su intercesión.



