El 20 de junio celebramos el Día Mundial de los Refugiados con una cordial bienvenida a todos los refugiados, asilados, titulares de visas especiales de inmigrantes y otros migrantes secundarios que se han visto forzados a escapar de la violencia o la indigencia imperantes en sus países de origen, y ofrecemos nuestras oraciones por todos ellos. Al concientizar al público sobre los recién llegados a nuestro país y a nuestra Diócesis, mantengámonos al lado de los refugiados y conmemoremos su valor, resistencia y perseverancia. Hay que acordarse siempre de tratar “al extranjero que resida con ustedes en su tierra como uno de sus compatriotas y amarlo como a sí mismos porque todos fuimos extranjeros en Egipto” (Levítico19:34).
Únanse a nosotros para mostrar solidaridad con los refugiados al recordar que están aquí para huir de la discriminación, la violencia y la indigencia. Podemos extender el amor de Dios a estas personas al apoyar el trabajo de Caridades Católicas de la Diócesis de Arlington, cuya oficina de Servicios de Migración y Refugiados (CCDA MRS) ha logrado reasentar a más de 29.000 refugiados y les ha ayudado a encontrar trabajo y a integrarse a nuestras comunidades desde 1975.


