La oficina diocesana del Apostolado Hispano, la Oficina de Vocaciones y la Iglesia San Leo Magno organizaron la Feria Anual de Vocaciones Hispanas el 30 de abril en San Leo Magno en Fairfax. El Obispo Michael F. Burbidge celebró una misa antes de la feria. Después de la misa, el Padre Juan A. Puigbó, párroco de San Leo, invitó a los asistentes al gimnasio del colegio.
Distintas órdenes religiosas instalaron mesas alrededor del gimnasio con pancartas de información sobre sus vocaciones y animaron a la gente a hablar con ellos. Los padres del Padre Guillermo González, vicario parroquial de la Iglesia Todos los Santos en Manassas, compartieron su testimonio sobre tener un hijo llamado al sacerdocio. El Padre González y una hermana dominicana también compartieron testimonios. La feria atrajo a muchos adultos jóvenes y niños, y todos disfrutaron de sándwiches y otros alimentos.
“Fue edificante presenciar tanta alegría: jóvenes sin miedo de hablar con hermanas y sacerdotes sobre sus deseos vocacionales, padres que luchan por la santidad en sus familias y toda la comunidad parroquial reunida para orar, compartir una comida y experimentar a Dios trabajando entre ellos”, dijo el Padre Michael Isenberg, director diocesano de vocaciones.
“Es muy importante que nuestros hijos se encuentren y hablen con personas que han consagrado su vida a Dios porque cada joven debe considerar seriamente esta posibilidad de vocación. Hoy más que nunca necesitamos más sacerdotes bilingües en los Estados Unidos”, dijo Joel de Loera, director del Apostolado Hispano diocesano.








