Ha llegado el tiempo sagrado de la Cuaresma. Este es el tiempo donde muchas personas dejan de comer dulces, no comen carne los viernes y hacen una que otras prácticas y sacrificios.
No está mal, pero es muy mediocre. El tiempo de Cuaresma es un tiempo de conversión. Conversión significa cambio. Pero ¿qué clase de cambio sería si después de seis semanas empezamos a hacer todo lo que habíamos dejado?
Recuerdo que cuando era joven siempre dejaba de comer dulces durante la Cuaresma. Es verdad, era un sacrificio, pero cuando llegaba el Domingo de Resurrección mi emoción era más por comer dulces que por la salvación y resurrección que Jesús me había ganado con Su sangre. Después de seis semanas de disciplina, pasaba las ocho semanas de Pascua en glotonería. Esto es un grave error y una burla a la Pasión de Jesús. Es por eso que te invito a vivir una Cuaresma diferente. Te invito a vivir la Cuaresma de tal manera que al llegar la Pascua ya no eres la misma persona.
Para vivir una Cuaresma intencional debes hacerte tres preguntas.
- ¿Qué hábitos o vicios me alejan de Dios? Otra manera de decir esto es: ¿sobre qué he puesto mi mirada? Muchos de nosotros vivimos con una adicción a los medios. ¿Sabías que las personas pasan al menos siete horas y media al día en los medios y sólo 10 minutos en oración? (Si es que rezan) ¿Cómo vamos a vivir una vida auténticamente convertida si las cosas que vemos nos alejan o nos distraen de Dios? Pedro se hundió porque no mantuvo su mirada en Jesús. ¿No ves que te estás hundiendo? ¿No ves que estás desperdiciando tu vida? ¡Basta ya! Ponte el propósito de reducir drásticamente el uso de los medios y utiliza el tiempo para poner tu mirada en Jesús. Por ejemplo, no utilices ninguna pantalla después de las 8 de la noche, y utiliza ese tiempo que te queda para rezar un rosario en familia, leer la Biblia o un libro espiritual. Pero no lo hagas durante la Cuaresma solamente. ¡No! Aprovecha la Cuaresma como el entrenamiento para vivir el resto de tu vida.
- ¿Qué hábitos o prácticas me acercan a Dios? Muchas personas se confiesan con regularidad durante la Cuaresma, hacen el Vía Crucis y ayunan los viernes. Esto es precioso, pero ¿por qué solo lo hacen durante la Cuaresma? ¿Sabías que todos los viernes del año son días de abstinencia? ¿Sabías que se recomienda confesarse una vez al mes? ¿Qué cosas implementaste durante la Cuaresma que te ha ayudado a acercarte a Dios? ¿Fuiste a un retiro? ¿Visitaste a algún enfermo? ¿Distes más limosna de lo normal? ¡Muy bien! Ahora es importante que sigas con esas prácticas para que puedas crecer en virtud en vez de retroceder.
- ¿Cómo vivirías la Cuaresma si supieras que es la última? Esta pregunta nos puede servir para recordar la certeza de que algún día vamos a morir. De hecho, es por eso que se nos ponen las cenizas en la frente para recordarnos que “del polvo eres y en polvo te convertirás”. ¡Hay muchas personas que la Cuaresma pasada fue su última y no lo sabían! Nadie nos ha garantizado que viviremos por muchos años más. La iglesia nos da este tiempo precioso para prepararnos para el encuentro definitivo con el Señor. ¡Aprovechémoslo! Vivamos esta Cuaresma de manera que cambiemos de una vez por todas. ¡Dejemos el hombre viejo atrás y resucitemos con Cristo!
Si buscas un recurso para ayudarte a crecer durante esta Cuaresma, únete a nuestro taller de seis semanas llamada “Metanoia”. Es un taller virtual por Zoom que se dará los viernes de Cuaresma desde las 8-9 p.m. Cada semana habrá un tema en particular que te ayudará caminar hacia una auténtica y verdadera conversión. Cada semana lo dará un profesor diferente (Padre Juan Puigbó, Padre Guillermo González, Marielisa Puigbó, Iris Chávez y China Briceño). Si no puedes asistir en vivo, todas las clases quedarán grabadas y podrás acceder a ellas. Si estás interesado, puedes registrarte aquí: www.sacredprint.com/cuaresma.
¡Qué Dios nos ayude a vivir esta Cuaresma como si fuera nuestra primera, única y última!
Briceño, una virgen consagrada, se dedica a la evangelización a través del arte con su ministerio sacredprint.com.



