{"id":105362,"date":"2025-03-27T13:37:38","date_gmt":"2025-03-27T17:37:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/?post_type=article&#038;p=105362"},"modified":"2025-03-27T13:37:38","modified_gmt":"2025-03-27T17:37:38","slug":"procrear","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/opinion\/procrear\/","title":{"rendered":"Procrear"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>La primavera despierta la vida que duermen en invierno. La creaci\u00f3n respira nueva frescura. Mi reflexi\u00f3n se centra en el milagro de la vida humana. Con cada beb\u00e9, nace tambi\u00e9n una esperanza nueva en la familia y en la sociedad. El nacimiento marca siempre una nueva primavera, aunque el parto sea en un d\u00eda oscuro y fr\u00edo de invierno. \u00bfQu\u00e9 podemos decir de cada nueva vida humana generada por la uni\u00f3n entre hombre y mujer?<\/p>\n<ol>\n<li>S\u00f3lo Dios crea, porque crear significa sacar de la nada. \u201cCreemos que Dios no necesita nada preexistente ni ninguna ayuda para crear\u201d y que \u201cla creaci\u00f3n tampoco es una emanaci\u00f3n necesaria de la substancia divina\u201d (cf. Concilio Vaticano I). Dios crea libremente &#8220;de la nada&#8221; (Concilio de Letr\u00e1n IV). Por tanto, nuestros padres no son los creadores de nuestra vida, aunque por medio de ellos nos llega la vida y podemos decir que nos han dado la vida. Los padres reciben de Dios los hijos como un regalo que les llega por la bendici\u00f3n que supone la fertilidad, que es tambi\u00e9n un mandato a Ad\u00e1n y Eva (\u201cDios los bendijo; y les dijo Dios: \u2018Sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla\u2019\u201d, Gn.1,28). \u00bfQu\u00e9 tendr\u00eda de extraordinario si Dios hubiera sacado el mundo de una materia preexistente? Un art\u00edfice humano, cuando se le da un material, hace de \u00e9l todo lo que quiere. Mientras que el poder de Dios se muestra precisamente cuando parte de la nada para hacer todo lo que quiere. (San Te\u00f3filo de Antioqu\u00eda).<\/li>\n<li>El hombre es capaz de procrear, que significa mucho m\u00e1s que reproducir. Los animales se reproducen, los hombres procrean. Esto significa que los esposos colaboran en la tarea divina de la creaci\u00f3n, que es un acto de amor de Dios Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo. El marido y la mujer, por la misma vocaci\u00f3n del matrimonio, son incorporados a la acci\u00f3n divina de crear nueva vida. S\u00f3lo Dios sabe, en su infinita sabidur\u00eda y providencia, el momento en que la uni\u00f3n sexual de los esposos es bendecida por \u00c9l mismo con el don de generar una nueva vida. Nuestros padres no saben con certeza absoluta si una nueva vida ser\u00e1 generada como fruto de su relaci\u00f3n sexual. El momento exacto de la aparici\u00f3n de la nueva vida es un misterio que s\u00f3lo Dios conoce, aunque ciertamente nuestros padres nos hayan buscado y pedido incluso en la oraci\u00f3n. Nuestros padres lo descubrir\u00e1n poco d\u00edas o semanas despu\u00e9s. \u00a1Gran misterio de la paternidad divina! Dios crea directamente el alma humana a la vez que permite al hombre y la mujer participar de su poder creador cuando se entregan del todo y les bendice con la fertilidad.<\/li>\n<li>Procrear es algo totalmente distinto de producir. Las llamadas t\u00e9cnicas de reproducci\u00f3n asistida buscan la producci\u00f3n t\u00e9cnica de un nuevo ser humano en un laboratorio. La fecundaci\u00f3n in vitro es el resultado de un acto t\u00e9cnico y el nuevo ser humano no es directa e inmediatamente fruto de un acto de amor conyugal por el cual el marido y la mujer se entregan y reciben rec\u00edprocamente sin barrera alguna, renovando en su carne la alianza del matrimonio, sellada con su promesa el d\u00eda de la boda. La fecundaci\u00f3n in vitro es inmoral principalmente porque sustituye al acto de amor de los esposos. En muchas ocasiones supone adem\u00e1s la producci\u00f3n de m\u00faltiples embriones que son posteriormente seleccionados, descartados y\/o congelados. Monse\u00f1or Burbidge ha escrito en su reciente carta pastoral sobre la familia cristiana que \u201cla iglesia afirma la verdad de que cada hijo es un don de Dios, independientemente de las circunstancias de su concepci\u00f3n, aun cuando las ense\u00f1anzas de la Iglesia contra la fecundaci\u00f3n in vitro han permanecido constantes\u201d pero \u201ccada procedimiento de fecundaci\u00f3n in vitro que tiene \u00e9xito da como resultado un hijo vivo con muchos hermanos perdidos\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Toda vida humana es un milagro fruto de la cooperaci\u00f3n de los padres con el poder creador de Dios. Es misi\u00f3n de todos fomentar familias fuertes donde el amor conyugal sea bendecido abundantemente con hijos. Aunque no todos podamos generar en la carne, s\u00ed que podemos dar fruto ayudando al nacimiento de nuevas familias.<\/p>\n<p><em>El Padre Montero es pastor de la parroquia de Nuestra Se\u00f1ora de los \u00c1ngeles en Woodbridge.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primavera despierta la vida que duermen en invierno. La creaci\u00f3n respira nueva frescura. Mi reflexi\u00f3n se centra en el milagro de la vida humana. Con cada beb\u00e9, nace tambi\u00e9n una esperanza nueva en la familia y en la sociedad. 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