{"id":105904,"date":"2025-04-22T10:53:44","date_gmt":"2025-04-22T14:53:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/?post_type=article&#038;p=105904"},"modified":"2025-04-22T10:53:44","modified_gmt":"2025-04-22T14:53:44","slug":"tras-la-muerte-del-papa-buenos-aires-esta-huerfana-de-padre-afirma-arzobispo","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/internacional\/tras-la-muerte-del-papa-buenos-aires-esta-huerfana-de-padre-afirma-arzobispo\/","title":{"rendered":"Tras la muerte del Papa, Buenos Aires est\u00e1 \u201chu\u00e9rfana de padre\u201d, afirma Arzobispo"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>Mons. Jorge Ignacio Garc\u00eda Cuerva, Arzobispo de Buenos Aires, fue la voz de toda la Iglesia local que, con dolor y esperanza, con l\u00e1grimas y gratitud, recibi\u00f3 la partida del Papa Francisco a la Casa del Padre.<\/p>\n<p>As\u00ed lo expres\u00f3 en una conferencia de prensa junto a sus obispos auxiliares, desde la sede de la Arquidi\u00f3cesis de Buenos Aires, donde durante a\u00f1os pastore\u00f3 el entonces Cardenal Jorge Bergoglio.<\/p>\n<p>Pas\u00e1ndose el mate de mano en mano con los dem\u00e1s obispos, Mons. Garc\u00eda Cuerva repas\u00f3 distintas facetas de \u201cel Papa de todos, el padre de todos, el padre especialmente de los pobres y marginados, el padre de la misericordia y el padre de la alegr\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u201cSe nos muri\u00f3 el viejo\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Teniendo en cuenta el momento que atraviesa la Iglesia, pidi\u00f3 a los periodistas \u201cevitar cualquier tipo de especulaci\u00f3n, cualquier tipo de an\u00e1lisis partidista\u201d, y pron\u00f3sticos sobre posibles sucesores. Explic\u00f3: \u201cSe nos muri\u00f3 el viejo. Yo no quiero pensar qui\u00e9n va a estar en su lugar\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEstamos un poco hu\u00e9rfanos de padre, de un padre que am\u00f3 profundamente a su pa\u00eds, que tuvo que aprender a ser padre del mundo y eso no debe ser nada f\u00e1cil, y eso a nosotros los argentinos nos cost\u00f3 un poquito\u201d, reconoci\u00f3, considerando que los argentinos \u201ca Bergoglio no lo hemos dejado ser Francisco\u201d.<\/p>\n<p>El arzobispo record\u00f3 que el Papa Francisco fue \u201cel Papa de los pobres y de los marginados\u201d. \u201cPorque como cualquier padre, ama a todos sus hijos, pero presta atenci\u00f3n especialmente al fr\u00e1gil, al enfermo, al m\u00e1s d\u00e9bil\u201d. Reconoci\u00f3 tambi\u00e9n la \u201cvoz prof\u00e9tica\u201d del Pont\u00edfice al rechazar las guerras, y el lugar importante que le dio a los migrantes, enfermos y ancianos.<\/p>\n<p><strong>Llamados a \u201cser un poco Franciscos\u201d<\/strong><\/p>\n<p>\u201cCreo que ahora el enorme desaf\u00edo es nuestro\u201d, consider\u00f3 el prelado argentino, llamando a todos a \u201cser un poco Franciscos\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl poder vivir el compromiso con los m\u00e1s pobres, el poder vivir la atenci\u00f3n especial a los marginados, el poder construir la cultura del encuentro y evitar la cultura del descarte y de la indiferencia, todos conceptos muy de Francisco, podr\u00e1n ser concretos y reales en la Argentina dependiendo de cada uno de sus ciudadanos\u201d, sostuvo.<\/p>\n<p>\u201cTodav\u00eda estamos a tiempo de poder reconocerlo\u201d, porque \u201cpodemos concretar, vivir su magisterio, su ense\u00f1anza, su testimonio en la Iglesia argentina, y por supuesto tambi\u00e9n en la sociedad argentina\u201d, alent\u00f3.<\/p>\n<p>Y agreg\u00f3: \u201cNos deja el hermoso mensaje que le dio siempre a los j\u00f3venes de que sue\u00f1en, de que sue\u00f1en en grande, de que vivan con garra, con entusiasmo, con pasi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Consultado por el hecho de que el Papa Francisco no haya visitado Argentina durante su pontificado, el arzobispo aclar\u00f3 que \u201cno hubo falta de presencia\u201d. \u201cYo sent\u00ed la presencia de Francisco m\u00e1s que nunca. Lo que no hubo fue una presencia f\u00edsica, porque es verdad que \u00e9l no viaj\u00f3 al pa\u00eds, como tampoco viaj\u00f3 a otros pa\u00edses muy fuertes para la Iglesia Cat\u00f3lica, como por ejemplo Espa\u00f1a\u201d, se\u00f1al\u00f3, destacando \u201cla opci\u00f3n de Francisco por la periferia\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEstuvo y est\u00e1 en nuestra gente y est\u00e1 en cada uno de nosotros si somos capaces de concretar, por ejemplo, esa unidad nacional y esa fraternidad universal a la que nos convoc\u00f3\u201d, subray\u00f3.<\/p>\n<p><strong>&#8220;No pierdas el buen humor, y Dios es m\u00e1s grande&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>La emoci\u00f3n invadi\u00f3 al Arzobispo de Buenos Aires al intentar rescatar un recuerdo personal que lo vincule con el Papa Francisco: \u201cCuando se supo mi nombramiento en la Arquidi\u00f3cesis de Buenos Aires, eso gener\u00f3 mucho ruido\u201d, repas\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cYo dec\u00eda en aquella \u00e9poca: \u2018Mis padres, mis amigos, la gente de las comunidades con las que hab\u00eda compartido 20 a\u00f1os, sab\u00edan qui\u00e9n era yo\u2019. Eso me daba un poco de paz. Pero es duro cuando a uno lo tratan mal o dicen cosas que no son verdad, y a veces hay crueldades que hieren mucho\u201d, admiti\u00f3.<\/p>\n<p>\u201c\u00c9l (el Papa Francisco) me llamaba todos los d\u00edas, en aquellos d\u00edas, y me dec\u00eda: \u2018No pierdas el buen humor y acordate, Dios es m\u00e1s grande\u2019, y cortaba. Y al otro d\u00eda volv\u00eda a llamarme y me dec\u00eda: \u2018No pierdas el buen humor y Dios es m\u00e1s grande, qu\u00e9date tranquilo\u2019, y cortaba. Y as\u00ed fue todos los d\u00edas \u00e1lgidos de aquel tiempo\u201d, relat\u00f3<\/p>\n<p><strong>Entre la gente hasta el final<\/strong><\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndose al \u201cPapa de los gestos\u201d, y al valor de haber estado junto a los fieles hasta el final, pese a la fragilidad de su enfermedad, Mons. Garc\u00eda Cuerva se\u00f1al\u00f3: \u201cAyer nos dio la bendici\u00f3n Urbi et Orbi, que es la bendici\u00f3n al mundo, la bendici\u00f3n de la Pascua, con un mensaje que no ley\u00f3 \u00e9l, pero que es un mensaje contundente, que vale la pena ser buscado y revisado, donde vuelve a ser profeta, con su peque\u00f1a voz\u201d.<\/p>\n<p>Como ejemplo de su gusto por el compartir con el pueblo de Dios, record\u00f3: \u201c\u00c9l pod\u00eda subir muy serio al Papam\u00f3vil, despu\u00e9s de alguna palabra, alg\u00fan discurso, o de las audiencias p\u00fablicas, y vos lo ve\u00edas que en el Papam\u00f3vil se incendiaba, se llenaba de alegr\u00eda, y empezaba a saludar a la gente, y agarraba a los beb\u00e9s, y reconoc\u00eda gente a la que saludaba\u201d, enumer\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cEse gesto de estar entre la gente, en definitiva, creo que es lo m\u00e1s maravilloso que nos dej\u00f3, creo que, de alguna manera, fue un hermoso regalo que, sin saber quiz\u00e1, la gente le hizo en su \u00faltimo d\u00eda de vida\u201d, concluy\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mons. Jorge Ignacio Garc\u00eda Cuerva, Arzobispo de Buenos Aires, fue la voz de toda la Iglesia local que, con dolor y esperanza, con l\u00e1grimas y gratitud, recibi\u00f3 la partida del Papa Francisco a la Casa del Padre.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":105905,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}}},"section":[1569],"topic":[],"ach_author":[2190],"class_list":["post-105904","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","section-internacional","ach_author-julieta-villar"],"acf":[],"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/105904","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/105905"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=105904"}],"wp:term":[{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=105904"},{"taxonomy":"topic","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/topic?post=105904"},{"taxonomy":"ach_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/ach_author?post=105904"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}