{"id":109686,"date":"2025-09-11T13:31:17","date_gmt":"2025-09-11T17:31:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/?post_type=article&#038;p=109686"},"modified":"2025-10-22T10:45:20","modified_gmt":"2025-10-22T14:45:20","slug":"el-reto-de-generar-ambientes","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/opinion\/el-reto-de-generar-ambientes\/","title":{"rendered":"El reto de generar ambientes"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>Hace a\u00f1os escuch\u00e9 un comentario de un jesuita anciano. Nos lo dec\u00eda a un grupo de religiosos de mi orden (los Disc\u00edpulos de los Corazones de Jes\u00fas y Mar\u00eda). Una aclaraci\u00f3n previa para entender mejor: los religiosos hacemos profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos de pobreza, virginidad y obediencia, y vivimos siempre en comunidad, gobernada por un superior local (uno de nosotros). Todas las casas de la orden religiosa est\u00e1n bajo el cuidado y gobierno de uno de nuestros religiosos, elegido cada seis a\u00f1os como superior general. Nosotros no elegimos nuestros destinos. Para actividades no directamente vinculadas a nuestra misi\u00f3n, pedimos permiso a nuestros superiores. Para compras de uso personal, en lo que sea extraordinario, tambi\u00e9n pedimos permiso y no tenemos cuenta bancaria propia. En fin, nuestra vida es la de un seguimiento corporal m\u00e1s radical de Cristo. \u00c9l nos ha elegido como sus amigos de un modo singular y \u00c9l es el gran amor de nuestra vida. Pues bien, dec\u00eda el anciano jesuita: en mi habitaci\u00f3n, yo soy el superior general. En otras palabras, cada religioso es responsable de tener su espacio bien ordenado y decorado, aunque sea con sencillez. El mensaje es muy interesante para todos. Hay cosas que nadie lo va a hacer por m\u00ed. No puedo culpar a otros si mi habitaci\u00f3n no es un espacio acogedor o habitable. En mi pobreza y sencillez, estoy llamado a generar un ambiente propicio.<\/p>\n<p>Una de las consecuencias del desarrollo extraordinario de la tecnolog\u00eda es el extraordinario desorden que puede traer a nuestra vida. S\u00ed, somos capaces de muchas cosas buenas. Pero pagamos un precio alto en aspectos de nuestra vida, casi sin darnos cuenta. La realidad virtual puede f\u00e1cilmente \u201cdesencarnar\u201d nuestra vida. Nuestros hogares, conectados con pantallas y redes sociales, pueden ser dormitorio, oficina, centro de juego, sala de cine. Me hace gracia ver que podemos incluso elegir distintos fondos de pantalla al usar programas inform\u00e1ticos para las video conferencias. Basta un clic para cambiarlos. Limpiar y decorar una casa, sin embargo, requiere mucho m\u00e1s esfuerzo.<\/p>\n<p>\u201cGuarda el orden y el orden te guardar\u00e1\u201d, recomendaba San Agust\u00edn. Mi padre nos lo dec\u00eda con otras palabras del refranero espa\u00f1ol: \u201cCada cosa en su sitio, y un sitio para cada cosa\u201d. El problema es que hoy tenemos cada vez menos sitios y menos cosas. La gran mayor\u00eda de cosas que nos importan, est\u00e1n en un tel\u00e9fono dentro de nuestro bolsillo. Quiz\u00e1s lo m\u00e1s dif\u00edcil es d\u00f3nde poner la lista de todas las contrase\u00f1as para entrar en los \u201csitios\u201d donde est\u00e1n nuestras \u201ccosas\u201d. San Agust\u00edn dec\u00eda tambi\u00e9n que la paz es la tranquilidad en el orden. Todo lo que he dicho hasta aqu\u00ed apunta a este pensamiento: es nuestra responsabilidad y nuestro honor generar espacios que ya no existen (quiz\u00e1s existieron antes en nuestra vida), espacios donde vivir lo humano desarrollando relaciones personales profundas (en lo humano y en lo espiritual).<\/p>\n<p>Generar espacios que se conviertan en ambientes porque los habitan personas capaces de conversaci\u00f3n, de celebraci\u00f3n e incluso de discusi\u00f3n civilizada. La evangelizaci\u00f3n pasa hoy necesariamente por generar v\u00ednculos interpersonales basados en la verdad y caridad. Son los v\u00ednculos los que convierten un espacio en un ambiente atractivo y capaz de cambiar el coraz\u00f3n de las personas. Esto se aplica a nuestras familias y a nuestras parroquias. Podemos tener espacios, pero \u00bfsomos capaces de generar ambientes? Para ello es preciso elegir bienes y actividades que permitan que la persona se enriquezca en lo m\u00e1s profundo. Por ello es preciso potenciar los peque\u00f1os grupos donde suceda el milagro de la escucha mutua y la escucha de Dios, que suscitando en el coraz\u00f3n de cada hombre la respuesta a su plan de generar una vida m\u00e1s grande.<\/p>\n<p>Meditemos en c\u00f3mo Mar\u00eda perseveraba en la oraci\u00f3n con los ap\u00f3stoles a la espera de Pentecost\u00e9s y despu\u00e9s de la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Mar\u00eda, Madre de la Iglesia, al pie de la Cruz y en el Cen\u00e1culo, nos ense\u00f1a a generar ambientes de fe, desde la oscuridad del Calvario al gozo del Esp\u00edritu. Cruz y Cen\u00e1culo apuntan al memorial de Cristo presente en la Eucarist\u00eda. T\u00fa eres el \u201csuperior general\u201d en tu casa y tu coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>El Padre Montero es pastor de la parroquia de Nuestra Se\u00f1ora de los \u00c1ngeles en Woodbridge.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace a\u00f1os escuch\u00e9 un comentario de un jesuita anciano. 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