{"id":111074,"date":"2025-11-06T11:40:31","date_gmt":"2025-11-06T16:40:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/?post_type=article&#038;p=111074"},"modified":"2025-11-06T11:40:31","modified_gmt":"2025-11-06T16:40:31","slug":"palabras-de-madre","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/opinion\/palabras-de-madre\/","title":{"rendered":"Palabras de madre"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>Acabamos de terminar el mes del Rosario y quer\u00eda reflexionar sobre la presencia de la Virgen Mar\u00eda en la vida del cristiano. Hemos visto en otra ocasi\u00f3n su ayuda en la tarea de generar espacios que sean ambientes donde la fe florezca y se difunda.<\/p>\n<p>Ella perseveraba con los ap\u00f3stoles en oraci\u00f3n y le ayudaba a tener una relaci\u00f3n personal con Jes\u00fas resucitado. Ahora quisiera ver qu\u00e9 palabras suyas nos llegan por el Evangelio. Son palabras de Madre y por ello haremos bien en meditarlas.<\/p>\n<p>\u2014 Sus palabras en la Anunciaci\u00f3n. Mar\u00eda nos ense\u00f1a a tener fe, porque ella es la primera que ha cre\u00eddo del todo en el poder de Dios, capaz de combinar virginidad y maternidad. A las palabras del \u00e1ngel responde con palabras que deber\u00edamos repetir todos los d\u00edas en distintos momentos: \u201c\u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 esto?\u201d, cuando encontremos dificultad en vivir o en acoger los planes de Dios en su Providencia; \u201cHe aqu\u00ed &#8212; h\u00e1gase en m\u00ed\u201d, cuando ponemos toda nuestra confianza en la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>\u2014Sus palabras en la Visitaci\u00f3n. Mar\u00eda nos ense\u00f1a a reconocer el paso de Dios en nuestra vida. La primera palabra de la visitaci\u00f3n fue el saludo a su prima santa Isabel, que imaginamos ser\u00eda un saludo de paz. Al saludo sigui\u00f3 la bendici\u00f3n de Isabel y las nuevas palabras de Mar\u00eda en el himno llamado \u201cMagnificat\u201d (palabra en lat\u00edn que significa \u201cengrandecer\u201d). De esta oraci\u00f3n destaco dos palabras claves del inicio: \u201cProclama mi alma la grandeza del Se\u00f1or, se alegra mi esp\u00edritu en Dios mi salvador\u201d. Esto es algo que podemos repetir todos los d\u00edas si somos capaces de reconocer el paso de Dios en nuestra vida. Con las palabras de nuestra Madre podemos decir: \u00a1qu\u00e9 grande eres Dios m\u00edo!, \u00a1qu\u00e9 alegr\u00eda tengo porque t\u00fa eres mi salvador\u201d.<\/p>\n<p>\u2014 Sus palabras en el Templo con Jos\u00e9 al encontrar a Jes\u00fas despu\u00e9s de perderlo. Mar\u00eda nos ense\u00f1a a descargar nuestra preocupaci\u00f3n en el Coraz\u00f3n de Cristo. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 nos has tratado as\u00ed? \u2026 te busc\u00e1bamos angustiados?\u201d Lo primero es preguntarle a \u00c9l; lo segundo escucharle; lo tercero, guardar sus palabras en nuestro coraz\u00f3n y memoria. No pasa nada por preguntar a Jes\u00fas cuando no entendemos sus palabras o sus acciones, sino que es una ocasi\u00f3n perfecta para seguir aprendiendo qui\u00e9n es \u00c9l y renovar nuestro deseo de seguirle. La Virgen Mar\u00eda pregunta porque le ama por encima de todas las cosas y se dejar ense\u00f1ar porque conf\u00eda sin l\u00edmites en \u00c9l. La gran novedad de este episodio es descubrir la centralidad del Dios Padre en el Coraz\u00f3n de Cristo: tengo que ocuparme de las cosas de mi Padre. En el Evangelio de Juan lo dir\u00e1 de modo distinto en su encuentro con la samaritana: \u201cMi alimento es hacer la voluntad del que me envi\u00f3 y llevar a t\u00e9rmino su obra\u201d (Jn.4,34).<\/p>\n<p>\u2014 Sus palabras en Can\u00e1 de Galilea. Mar\u00eda intercede por nosotros y nos conduce a Jes\u00fas. Mar\u00eda es madre que se da cuenta de nuestra necesidad, como sucedi\u00f3 a los novios que no ten\u00edan vino en el banquete de bodas. Aqu\u00ed aprendemos algo esencial para la paternidad y maternidad: la importancia de interceder ante el Se\u00f1or por los hijos (\u201cNo tienen vino\u201d), evitar la tentaci\u00f3n de querer solucionarlo todo nosotros y dirigir a los hijos hacia Jes\u00fas, igual que la Virgen Mar\u00eda dio instrucciones a los servidores (\u201cHaced lo que \u00c9l os diga\u201d). Aprendemos de nuestra Madre a no enfadarnos por las respuestas de Jes\u00fas, que le dijo a ella: \u201cMujer, \u00bfqu\u00e9 tengo yo que ver contigo? Todav\u00eda no ha llegado mi hora&#8221; (Jn.2,1-11).<\/p>\n<p>\u2014 Sus palabras al pie de la Cruz. Mar\u00eda nos ense\u00f1a a ofrecernos con Jes\u00fas entregado a la muerte, uni\u00e9ndonos a \u00c9l con suma docilidad y profunda fe. La palabra de Mar\u00eda en este momento es silenciosa: su gesto habla por s\u00ed solo, \u201cestaba\u201d en el G\u00f3lgota, fiel hasta el final. Habla con su silencio, sus l\u00e1grimas llenas de fe, su coraz\u00f3n abierto por la espada del dolor. No necesita abrir su boca para proclamar su fidelidad y amor a Cristo. Precisamente as\u00ed, se convierte en nuestra Madre al recibirnos de Cristo: \u201cMujer, ah\u00ed tienes a tu hijo\u201d. (Jn.19, 25-27)<\/p>\n<p><em>El Padre Montero es pastor de la parroquia de Nuestra Se\u00f1ora de los \u00c1ngeles en Woodbridge.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acabamos de terminar el mes del Rosario y quer\u00eda reflexionar sobre la presencia de la Virgen Mar\u00eda en la vida del cristiano.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":98351,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}}},"section":[1572],"topic":[],"ach_author":[2297],"class_list":["post-111074","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","section-opinion","ach_author-padre-alvaro-montero"],"acf":[],"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/111074","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/98351"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=111074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=111074"},{"taxonomy":"topic","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/topic?post=111074"},{"taxonomy":"ach_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/ach_author?post=111074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}