{"id":111361,"date":"2025-11-20T10:56:20","date_gmt":"2025-11-20T15:56:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/?post_type=article&#038;p=111361"},"modified":"2025-11-20T10:56:20","modified_gmt":"2025-11-20T15:56:20","slug":"mes-de-oracion-por-los-difuntos-y-las-almas-del-purgatorio","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/opinion\/mes-de-oracion-por-los-difuntos-y-las-almas-del-purgatorio\/","title":{"rendered":"Mes de oraci\u00f3n por los difuntos y las almas del purgatorio"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>Noviembre es un tiempo privilegiado para mirar hacia arriba y tambi\u00e9n hacia atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Mirar hacia arriba, al cielo, donde est\u00e1n nuestros seres queridos que han partido; y mirar hacia atr\u00e1s, para no olvidar a quienes nos han precedido en el camino de la fe.<\/p>\n<p>Cuando miramos hacia atr\u00e1s, no es para recordar un pasado que ya no tiene sentido, sino para redescubrir un tesoro: los ejemplos, el sacrificio, la generosidad y el amor de tantos hombres y mujeres que marcaron nuestra vida. Nuestros padres, abuelos, familiares y amigos \u2026 personas que, aunque no fueron perfectas, como tampoco nosotros lo somos, nos dejaron lo mejor que ten\u00edan.<\/p>\n<p>Nuestros difuntos mueren cuando Dios los llama \u2014 a veces despu\u00e9s de una larga vida, otras antes de lo que esper\u00e1bamos \u2014 pero hay algo m\u00e1s triste que la muerte: olvidarlos.<\/p>\n<p>No podemos matarlos porque ya est\u00e1n en las manos de Dios, pero el olvido es una forma de \u201cmatar\u201d su memoria. Por eso, en este mes de noviembre la iglesia nos invita no solo a recordar, sino tambi\u00e9n a rezar por ellos.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed vale la pena preguntarnos:<\/p>\n<p>\u00bfRezamos todav\u00eda por nuestros difuntos? \u00bfEncargamos Misas por ellos?<\/p>\n<p>La Iglesia ense\u00f1a que la Santa Misa es la ofrenda m\u00e1s poderosa que puede hacerse por los difuntos, ya que es el mismo sacrificio de Cristo renovado de modo incruento sobre el altar.<\/p>\n<p>Como dijo el Papa Benedicto XVI: \u201cEl sacrificio del altar tiene el mayor poder para expiar las almas que descansan en Cristo.\u201d<\/p>\n<p>A veces recordamos el funeral, pero con los a\u00f1os olvidamos incluso el d\u00eda en que partieron. Esa es una se\u00f1al de cu\u00e1nta secularizaci\u00f3n ha entrado incluso en los corazones creyentes. Rezar por los difuntos es un acto de amor y de fe. Es decirles: \u201cNo te olvido y te conf\u00edo al Se\u00f1or.\u201d<\/p>\n<p>En el Evangelio Jes\u00fas nos asegura que nadie se pierde en las manos del Padre. \u00c9l ha bajado del cielo para cumplir una sola misi\u00f3n: que ninguno de los que el Padre le conf\u00eda se pierda y que todos alcancen la vida eterna.<\/p>\n<p>Por eso, para los que creen en Cristo, la muerte no es el final, sino la promesa de resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>El signo de vivir en Cristo es la capacidad de mirar la muerte de frente, sin huir de ella ni fingir que no existe. La fe no nos invita a negar la muerte, sino a mirarla con esperanza, dej\u00e1ndonos interpelar por su misterio. Porque si la muerte no tiene sentido, tampoco lo tiene la vida.<\/p>\n<p>En este sentido, Jes\u00fas tambi\u00e9n nos dice: \u201cTened paz, tened confianza.\u201d<\/p>\n<p>Nos ense\u00f1a que la muerte no es un muro, sino una puerta: una puerta estrecha que exige purificaci\u00f3n, desprendimiento y humildad. Entrar por ella supone morir a nosotros mismos, dejar atr\u00e1s formas de pensar, juzgar y valorar que no son propias del Evangelio.<\/p>\n<p>Dios se ha revelado en Jesucristo, y al escuchar su Palabra debemos dejarnos transformar. No se trata de hacer a Dios a nuestra medida, sino de ajustar nuestro pensamiento y nuestro coraz\u00f3n a su medida. As\u00ed nos preparamos para entrar por esa puerta que, s\u00ed, es estrecha, porque implica sufrimiento, despojo y separaci\u00f3n dolorosa de quienes amamos.<\/p>\n<p>Pero no olvidemos: la puerta no es la meta. La muerte no es el final. La muerte es el paso hacia la vida eterna.<\/p>\n<p>Lo importante no es quedarse en la puerta, sino entrar en lo que est\u00e1 detr\u00e1s de ella: el coraz\u00f3n inmenso de Dios, su abrazo infinito, su misericordia sin l\u00edmites.<\/p>\n<p>No olvidemos que esa puerta est\u00e1 abierta, porque Cristo la ha atravesado antes que nosotros. Esa puerta abierta es su coraz\u00f3n traspasado por la lanza. Entrar por el coraz\u00f3n de Cristo es entrar en la promesa de la vida eterna.<\/p>\n<p>La invitaci\u00f3n de la Iglesia en este mes de noviembre es podr\u00edamos decir:<\/p>\n<ol>\n<li>Rezar por los fieles difuntos, porque creemos en la misericordia de Dios que se extiende incluso m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. A eso llamamos purgatorio: una bendita purificaci\u00f3n que Dios ofrece por amor, para que nuestras almas puedan presentarse puras ante \u00c9l.<\/li>\n<li>Recordar que los difuntos son faros encendidos. Ellos nos dicen: \u201cNo te pierdas, no te desv\u00edes del camino, no olvides la meta.\u201d Son testigos silenciosos que nos recuerdan que la vida tiene una direcci\u00f3n: el cielo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Por eso, miremos hacia atr\u00e1s con gratitud y hacia arriba con esperanza.<\/p>\n<p>Recuperemos el tesoro que nos dejaron los que nos precedieron, y vivamos de tal manera que un d\u00eda, cuando Dios nos llame, podamos pasar tambi\u00e9n esa puerta estrecha con el coraz\u00f3n libre, confiados en su misericordia.<\/p>\n<p>Conc\u00e9deles, Se\u00f1or, el descanso eterno y haz que brille para ellos la luz perpetua. Que sus almas y las almas de todos los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><em>El Padre Pineda est\u00e1 en residencia en la iglesia St. James (Santiago Ap\u00f3stol) en Falls Church.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Noviembre es un tiempo privilegiado para mirar hacia arriba y tambi\u00e9n hacia atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Mirar hacia arriba, al cielo, donde est\u00e1n nuestros seres queridos que han partido; y mirar hacia atr\u00e1s, para no olvidar a quienes nos han precedido en el camino de la fe.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":110802,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}}},"section":[1572],"topic":[],"ach_author":[2375],"class_list":["post-111361","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","section-opinion","ach_author-padre-mauricio-pineda"],"acf":[],"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/111361","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/110802"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=111361"}],"wp:term":[{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=111361"},{"taxonomy":"topic","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/topic?post=111361"},{"taxonomy":"ach_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/ach_author?post=111361"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}