{"id":115674,"date":"2026-07-09T10:37:26","date_gmt":"2026-07-09T14:37:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/?post_type=article&#038;p=115674"},"modified":"2026-07-09T10:37:26","modified_gmt":"2026-07-09T14:37:26","slug":"vengan-a-mi-y-encontraran-descanso","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/opinion\/vengan-a-mi-y-encontraran-descanso\/","title":{"rendered":"\u2018Vengan a m\u00ed\u2026 y encontrar\u00e1n descanso\u2019"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>\u201cVengan a m\u00ed todos los que est\u00e1n fatigados y agobiados, y yo les dar\u00e9 descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de m\u00ed, porque soy manso y humilde de coraz\u00f3n, y encontrar\u00e1n descanso para sus vidas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera\u201d (Mt 11, 28-30).<\/p>\n<p>Estas palabras de Jes\u00fas est\u00e1n llenas de esperanza. Cristo no solo dice la verdad; \u00c9l es la Verdad (Jn 14,6). Por eso, sus promesas jam\u00e1s defraudan. Sin embargo, a primera vista, estas palabras parecen dif\u00edciles de asimilar por la grandeza de la promesa que encierran y porque a muchos nos cuesta aprender a descansar en \u00c9l y confiar en sus tiempos.<\/p>\n<p>Como sabemos, Jes\u00fas no es un pol\u00edtico en campa\u00f1a que hace promesas vac\u00edas. Por eso, con frecuencia, acudimos a \u00c9l esperando que quite nuestros problemas tan pronto como terminamos de pedir. Vamos al Se\u00f1or para que nos sane, para que elimine nuestro sufrimiento y, como tantas veces sucede, la enfermedad permanece, el dolor contin\u00faa y las dificultades no desaparecen. No porque Cristo carezca del poder para intervenir en nuestras vidas; sino, porque en su infinita sabidur\u00eda y misericordia, muchas veces decide conducirnos por el camino de la espera, purificando nuestra fe y ense\u00f1\u00e1ndonos a confiar en \u00c9l.<\/p>\n<p>Entonces surge la pregunta: \u00bfAcaso Dios no cumpli\u00f3 su promesa? \u00bfDe qu\u00e9 descanso nos habla realmente el Se\u00f1or?<\/p>\n<p>Cuando una persona pierde a un ser querido, recibe el diagn\u00f3stico de una enfermedad o experimenta el fracaso de un matrimonio, naturalmente espera que Dios quite ese dolor. Pero muchas veces el sufrimiento permanece. Y es precisamente en ese momento cuando Cristo pronuncia estas palabras sorprendentes: \u201cTomen mi yugo sobre ustedes\u201d.<\/p>\n<p>Pareciera que el Se\u00f1or nos est\u00e1 pidiendo cargar todav\u00eda m\u00e1s. Pero aqu\u00ed se encuentra uno de los grandes misterios de la fe.<\/p>\n<p>San Agust\u00edn nos dej\u00f3 una de las frases m\u00e1s c\u00e9lebres de toda la tradici\u00f3n cristiana: \u201cNos hiciste, Se\u00f1or, para Ti, y nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 inquieto hasta que descanse en Ti\u201d. Con estas palabras nos recuerda que el verdadero descanso no consiste en la ausencia de problemas, sino en descansar en el coraz\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>En la cruz, Jes\u00fas hizo suyas nuestras cruces. Desde aquel Viernes Santo, nuestra enfermedad, nuestro duelo, nuestra tristeza y nuestro sufrimiento ya no son solo nuestros. \u00c9l los ha cargado primero. Ha hecho suyas nuestras cruces.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfDe qu\u00e9 cruz habla cuando nos invita a cargar con su yugo?<\/p>\n<p>Nos conf\u00eda nuevamente nuestra propia cruz, pero ahora transformada por su amor. Es la misma cruz, pero ya no la llevamos solos. \u00c9l la carga con nosotros.<\/p>\n<p>Es como si el Se\u00f1or nos dijera: \u201cEsa cruz es tuya, pero por amor a ti la hice m\u00eda. Ahora te la conf\u00edo de nuevo para que la llevemos juntos\u201d.<\/p>\n<p>San Juan Cris\u00f3stomo explica que Cristo no promete eliminar todas las pruebas, sino hacerlas llevaderas con la fuerza de su gracia. Cuando \u00c9l est\u00e1 presente y nos fortalece, aquello que parec\u00eda insoportable puede llegar a ser soportable.<\/p>\n<p>Entonces el coraz\u00f3n puede responder: \u201cSe\u00f1or Jes\u00fas, no entiendo este sufrimiento. No comprendo esta enfermedad ni esta angustia. Pero por amor a Ti, estoy dispuesto a llevar esta cruz contigo\u201d.<\/p>\n<p>Y es precisamente ah\u00ed donde Cristo cumple su promesa.<\/p>\n<p>El dolor sigue existiendo, pero ya no es el mismo, porque sabemos que \u00c9l camina a nuestro lado. La carga no desaparece; cambia porque ahora est\u00e1 sostenida por el amor de Cristo.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos resumir el Evangelio de hoy con esta frase: \u201cLleva tu cruz. Tus problemas quiz\u00e1s no desaparezcan, pero ahora los cargaremos juntos.\u201d<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 el mayor milagro no sea que desaparezca la cruz, sino descubrir que nunca la llevamos solos. Ese es el verdadero descanso que Cristo promete. \u00a1Qu\u00e9 consuelo tan grande saber que nunca caminamos solos!<\/p>\n<p>Pid\u00e1mosle hoy al Se\u00f1or:<\/p>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, ens\u00e9\u00f1ame a caminar con la sencillez y la confianza de un hijo. Muchas veces la vida se vuelve dif\u00edcil y complicada. Pongo todas mis preocupaciones y mis cargas en tu Coraz\u00f3n. Conc\u00e9deme conocer la voluntad amorosa del Padre y recordar siempre que soy amado y que, incluso en medio del sufrimiento, todo coopera para mi bien eterno.<\/p>\n<p>\u201cTomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de m\u00ed, porque soy manso y humilde de coraz\u00f3n, y encontrar\u00e1n descanso para sus vidas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera\u201d (Mt 11, 29-30).<\/p>\n<p><em>El Padre Pineda est\u00e1 en residencia en la Iglesia St. James (Santiago Ap\u00f3stol) en Falls Church.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cVengan a m\u00ed todos los que est\u00e1n fatigados y agobiados, y yo les dar\u00e9 descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de m\u00ed, porque soy manso y humilde de coraz\u00f3n, y encontrar\u00e1n descanso para sus vidas. 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