{"id":67664,"date":"2017-09-22T00:00:00","date_gmt":"2017-09-22T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/article\/%section%\/cata%c2%b3licos-en-puerto-rico-pasaron-las-horas-orando-durante-huracan-maraa\/"},"modified":"2017-09-22T00:00:00","modified_gmt":"2017-09-22T04:00:00","slug":"cata%c2%b3licos-en-puerto-rico-pasaron-las-horas-orando-durante-huracan-maraa","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/nacional\/cata%c2%b3licos-en-puerto-rico-pasaron-las-horas-orando-durante-huracan-maraa\/","title":{"rendered":"Cat\u00f3licos en Puerto Rico pasaron las horas orando durante hurac\u00e1n Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>WASHINGTON \u2014 Autoridades dicen que podr\u00eda tomar meses para restablecer el sistema el\u00e9ctrico completamente a Puerto Rico despu\u00e9s de que el hurac\u00e1n Mar\u00eda azot\u00f3 a la isla y caus\u00f3 graves da\u00f1os a su infraestructura el 20 de septiembre.<\/p>\n<p>Con vientos de hasta 155 millas por hora, el hurac\u00e1n arranc\u00f3 cables, techos de casas y otros edificios, arranc\u00f3 palmeras e incluso dobl\u00f3 una cruz de hierro anclada a un poste de cemento a la entrada de una escuela jesuita en San Juan.<\/p>\n<p>Ha sido dif\u00edcil comunicarse con personas en la isla, dijo el padre franciscano capuchino Urbano V\u00e1squez, del Santuario del Sagrado Coraz\u00f3n en Washington. El padre V\u00e1squez estudi\u00f3 en Puerto Rico y conoce a mucha gente en la isla, incluso a siete frailes franciscanos capuchinos que se refugiaron durante la tormenta en el Centro Capuchino en Trujillo Alto, a unos 10 minutos del Casco Viejo de San Juan.<\/p>\n<p>&#8220;Estaban temerosos, es la primera vez que pasan por algo as\u00ed&#8221;, dijo el padre V\u00e1squez. &#8220;Se mantuvieron rezando, o estuvieron cerca del Sant\u00edsimo&#8221; mientras los vientos azotaron la vivienda y arrancaron parte del techo cerca de la capilla en el edificio. Despu\u00e9s de la tormenta, algunos frailes le enviaron videos del viento silbando por las calles, im\u00e1genes tomadas desde una ventana rota de una puerta a la entrada de la residencia.<\/p>\n<p>El viento golpe\u00f3 la puerta a la entrada del convento y se sumi\u00f3, dijo, y los frailes quedaron atrapados y sin manera de salir a la calle principal. Aunque hubieran logrado salir a la calle, las autoridades han decretado un toque de queda, temiendo contacto de los ciudadanos con cables que se han ca\u00eddo y otros objetos que pudieran ponerlos en peligro.<\/p>\n<p>Los frailes le contaron sobre la devastaci\u00f3n que pod\u00edan ver desde dentro: palmeras sin frondas o ca\u00eddas y caminos bloqueados. Un feligr\u00e9s le envi\u00f3 fotos de sem\u00e1foros destrozados por la fuerza del hurac\u00e1n.<\/p>\n<p>El padre franciscano capuchino Carlos Reyes, en una entrevista telef\u00f3nica con Catholic News Service el 21 de septiembre, dijo que no logr\u00f3 dormir durante la noche llena de angustia y pas\u00f3 las horas rezando y escuchando por radio noticias del hurac\u00e1n Mar\u00eda y de otros acontecimientos en el mundo. Escuch\u00f3 del terremoto en M\u00e9xico, y en medio de su propia experiencia con la ira de la naturaleza, or\u00f3 por las v\u00edctimas del terremoto.<\/p>\n<p>Agua se filtr\u00f3 durante la noche y los frailes trataron de hacer todo lo posible para mantenerla fuera de la residencia.<\/p>\n<p>&#8220;Es una experiencia que hay que vivirla con fe&#8221;, pero tambi\u00e9n pensando en la precauci\u00f3n, dijo el padre Reyes. Las autoridades hicieron todo lo posible para transmitir el mensaje de emergencia y la destrucci\u00f3n que presentaba el hurac\u00e1n Mar\u00eda, y muchos escucharon, dijo.<\/p>\n<p>&#8220;El mensaje era de salvar vidas, no lo material&#8221;, dijo el padre Reyes. &#8220;Lo material se puede reconstruir, pero la vida no se puede (reconstruir)&#8221;.<\/p>\n<p>El padre Reyes, originario de El Salvador, dijo que ha vivido fuertes terremotos, pero el da\u00f1o de un terremoto es algo que ocurre en una zona. En el caso del hurac\u00e1n Mar\u00eda &#8220;abarc\u00f3 toda la isla&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>Autoridades dijeron el 22 de septiembre que al menos 15 personas murieron en Puerto Rico y 14 en Dominica por el hurac\u00e1n. Otras dos murieron en el territorio franc\u00e9s de Guadalupe y una en las Islas V\u00edrgenes de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>La Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en Puerto Rico public\u00f3 en un sitio web un mensaje y una foto de una cruz de hierro doblada por el viento del hurac\u00e1n, pero que a\u00fan est\u00e1 anclada a una torre a la entrada del Colegio San Ignacio de Loyola en San Juan, operada por los jesuitas en la capital de la isla.<\/p>\n<p>&#8220;Con gratitud, nos hemos dado cuenta que los jesuitas, la facultad y el personal est\u00e1n a salvo&#8221;, dice el mensaje del padre Flavio Bravo, superior de la Comunidad Jesuita puertorrique\u00f1a. &#8220;La comunicaci\u00f3n de la isla sigue limitada, as\u00ed que esperamos noticias sobre nuestras familias de la escuela y miembros de nuestra parroquia&#8221;.<\/p>\n<p>En el sitio web jesuitscentralsouthern.org, los jesuitas piden donaciones para ayudar con la reconstrucci\u00f3n que ser\u00e1 necesaria en el futuro, pero igual que los capuchinos, todav\u00eda no se han dado cuenta de todo el da\u00f1o que el hurac\u00e1n caus\u00f3 a sus propiedades.<\/p>\n<p>&#8220;Esto deja mucho da\u00f1o&#8221;, dijo el padre Reyes. &#8220;Son muchas las preocupaciones y las necesidades, pero podemos aprender mucho de estas experiencias \u2026 tenemos que sacar bienes de los males. En medio de todo esto, nos fortalece la fe&#8221;.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autoridades dicen que podr\u00eda tomar meses para restablecer el sistema el\u00e9ctrico completamente a Puerto Rico despu\u00e9s de que el hurac\u00e1n Mar\u00eda azot\u00f3 a la isla y caus\u00f3 graves da\u00f1os a su infraestructura el 20 de septiembre. <\/p>\n","protected":false},"featured_media":78438,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}}},"section":[1571],"topic":[],"ach_author":[219],"class_list":["post-67664","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","section-nacional","ach_author-rhina-guidos"],"acf":[],"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/67664","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/78438"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67664"}],"wp:term":[{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=67664"},{"taxonomy":"topic","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/topic?post=67664"},{"taxonomy":"ach_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/ach_author?post=67664"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}