{"id":67721,"date":"2016-02-17T00:00:00","date_gmt":"2016-02-17T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/article\/%section%\/cuaresma-un-coraza%c2%b3n-nuevo-lleno-de-misericordia\/"},"modified":"2016-02-17T00:00:00","modified_gmt":"2016-02-17T05:00:00","slug":"cuaresma-un-coraza%c2%b3n-nuevo-lleno-de-misericordia","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/noticias-locales\/cuaresma-un-coraza%c2%b3n-nuevo-lleno-de-misericordia\/","title":{"rendered":"Cuaresma: Un coraz\u00f3n nuevo lleno de Misericordia"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>       Dios desea habitar en nuestro coraz\u00f3n. \u00a1De       verdad! Dios desea morar as\u00ed de cerca. Cuaresma es       momento propicio para abrir m\u00e1s la puerta del       coraz\u00f3n, de dejar que Dios perdone lo que necesite       purificaci\u00f3n, y sobre todo de permitir que Dios sea       Dios, y que la Trinidad tenga plena libertad de actuar en       nosotros, y con nosotros. Dios desea recrear nuestro       coraz\u00f3n.     <\/p>\n<p>       Hace m\u00e1s de doce a\u00f1os conoc\u00ed a un       j\u00f3ven, Gustavo, en nuestra librer\u00eda en Chicago.       En todas las ciudades en d\u00f3nde realizamos nuestra       misi\u00f3n de evangelizaci\u00f3n, Dios nos pone en       contacto con personas de todo tipo, con una variedad de       experiencias e historias. Nunca olvidar\u00e9 a Gustavo.     <\/p>\n<p>       Gustavo hab\u00eda sido abandonado por su padre desde       chico. Su madre hab\u00eda hecho todo lo posible por       criarlo y darle lo que pod\u00eda. Desafortunadamente,       Gustavo cay\u00f3 en manos de &#8220;amigos&#8221; que no le       conven\u00edan. Despu\u00e9s de a\u00f1os de drogas,       relaciones que lo dejaron vac\u00edo y herido, este       j\u00f3ven empez\u00f3 a buscar a Dios. Avergonzado de lo       que hab\u00eda hecho, \u00e9l se propuso vivir una vida       penitencial.     <\/p>\n<p>       Cuando Gustavo entr\u00f3 en la Librer\u00eda Paulina esa       tarde, estaba vestido con una t\u00fanica blanca, cubierta       con un manto morado. Llevaba sandalias y su cabello largo       escurr\u00eda de sudor. Lo que m\u00e1s me       impresion\u00f3 fue la cruz inmensa de madera pesada que       llevaba, posiblemente m\u00e1s pesada que Gustavo mismo. Al       mirar su rostro, se que v\u00ed los ojos del hijo       pr\u00f3digo, arrepentido y convencido de haber perdido su       derecho a ser parte de su familia. Al mismo tiempo, era el       rostro de Cristo sufriente.     <\/p>\n<p>       Recordando a Gustavo me hace pensar tanto en una escena de la       pel\u00edcula La Misi\u00f3n, sobre los misioneros       jesuitas en Paraguay. Si han visto la pel\u00edcula (lo       recomiendo para los adultos), recordar\u00e1n el personaje       de Rodrigo. Antes de su conversi\u00f3n era un mercenario,       raptando a ni\u00f1os, mujeres y hombres ind\u00edgenas y       vendi\u00e9ndolos como esclavos a patrones ricos en Sur       Am\u00e9rica. Mata a quien se opone para lograr lo que       quiere. Su coraz\u00f3n se endurece m\u00e1s y m\u00e1s       con las barbaridades de su negocio y tambi\u00e9n de su       vida privada hasta llegar al punto de matar a su propio       hermano menor en un momento de rabia al reconocer que su       amante amaba m\u00e1s a su hermano que a \u00e9l.     <\/p>\n<p>       A cierto punto, Rodrigo reconoce su pecado, y como Gustavo,       quiere vivir una vida penitencial, sin darse cuenta que se       est\u00e1 da\u00f1ando a s\u00ed mismo. Vive como       recluso, no quiere comer, y vive en una obscuridad interior.       Uno de los misioneros jesuitas le reta escoger su propia       penitencia &#8211; alguna penitencia que lo lleve a los       ind\u00edgenas a los cuales \u00e9l hab\u00eda herido       profundamente. Sin decirles todo lo que pasa, basta decir que       Rodrigo escoge una penitencia dur\u00edsima &#8211; el de llevar       todos los instrumentos de su negocio anterior: espadas,       escudos, l\u00e1tigos, cascos de fierro, cadenas       gruesas? dentro de una red, y de cargar ese peso       inmenso hasta las Cataratas del Iguaz\u00fa. Es \u00e9l       mismo quien hace el esfuerzo. Nada cambia interiormente,       hasta que un ni\u00f1o guaran\u00ed va corriendo hacia       \u00e9l con cuchillo en mano. Rodrigo, convencido de que       \u00e9l merece la muerte, espera el cuchillazo. En cambio,       el ni\u00f1o corta el cord\u00f3n que tiene a Rodrigo       atado a su peso penitencial. En ese momento, Rodrigo llora       con todo el coraz\u00f3n. Las l\u00e1grimas de Rodrigo       son lagrimas de sanaci\u00f3n, de alguien perdonado, listo       para ser recreado.     <\/p>\n<p>       \u00bfQui\u00e9n de nosotros no ha ofendido a Dios o a       nuestro pr\u00f3jimo y ha sentido la necesidad del       perd\u00f3n? Acudamos al Padre de misericordia en la       confesi\u00f3n, sobre todo en este a\u00f1o de gracia.       Dios nos espera con tanto amor.     <\/p>\n<p>       Esta cuaresma, entrega tu dolor, tu necesidad de       perd\u00f3n a Dios. El aun m\u00e1s que nosotros desea       que vivamos en la libertad de reconocer que somos sus hijos,       que somos infinitamente amados, perdonados. Dios es el quien       recrea nuestro coraz\u00f3n. De nuestra parte solo basta       abrirnos a esta obra de misericordia. Como nos recuerda       nuestro Santo Padre Francisco, Dios ES misericordia. Pongamos       nuestro coraz\u00f3n confiadamente en S\u00fas manos.     <\/p>\n<p style=\"font-style: italic;\"><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/ArlingtonCatholicHeraldenEspanol\/videos\/1689097114666455\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">       Hna. Mar\u00eda Elizabeth, Hija de San Pablo<\/a>, trabaja       para Pauline Books and Media en Alexandria.     <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dios desea habitar en nuestro coraz\u00f3n. \u00a1De verdad! Dios desea morar as\u00ed de cerca. 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