{"id":68084,"date":"2018-04-23T00:00:00","date_gmt":"2018-04-23T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/article\/%section%\/familias-huyendo-de-venezuela-encuentran-hogar-con-scalabrinianos\/"},"modified":"2018-04-23T00:00:00","modified_gmt":"2018-04-23T04:00:00","slug":"familias-huyendo-de-venezuela-encuentran-hogar-con-scalabrinianos","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/internacional\/familias-huyendo-de-venezuela-encuentran-hogar-con-scalabrinianos\/","title":{"rendered":"Familias huyendo de Venezuela encuentran hogar con Scalabrinianos"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>SAO PAULO \u2014 A principios de marzo Gisela G\u00f3mez, de 36 a\u00f1os, junt\u00f3 sus pocas pertenencias, le dijo adi\u00f3s a sus hijos de 17 y 15 a\u00f1os y se fue de la regi\u00f3n de Monagas en Venezuela viajando m\u00e1s de 600 millas en direcci\u00f3n sur hacia la frontera brasile\u00f1a con sus hijas de 3 y 6 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&#8220;No hab\u00eda nada que pudi\u00e9ramos hacer&#8221;, dijo G\u00f3mez a CNS. &#8220;Necesitamos encontrar trabajo&#8221;.<\/p>\n<p>El esposo de G\u00f3mez estaba esper\u00e1ndolas en Boa Vista. \u00c9l hab\u00eda estado en Brasil desde principios de a\u00f1o y cre\u00eda que la vida ser\u00eda mejor aqu\u00ed para su familia.<\/p>\n<p>Junto con G\u00f3mez m\u00e1s de 50,000 venezolanos han cruzado la frontera entrando al estado norte\u00f1o brasile\u00f1o de Roraima huyendo de la agitaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica en su tierra natal.<\/p>\n<p>Con el mayor flujo de refugiados, sin embargo, la tensi\u00f3n comenz\u00f3 a aumentar en ciudades y pueblos brasile\u00f1os cerca de la frontera. Campamentos improvisados fueron montados en las plazas de los pueblos, los hospitales se desbordaron y los refugiados mendigaban en las esquinas de las calles.<\/p>\n<p>El gobierno brasile\u00f1o, con la ayuda del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, anunci\u00f3 en febrero un programa para comenzar a reubicar venezolanos en otras ciudades del pa\u00eds. Se solicit\u00f3 a los gobiernos municipales y a entidades no gubernamentales que ayudaran a aceptar a algunos de los refugiados.<\/p>\n<p>Entre los que pod\u00edan proveer camas estaba Missao Paz (Misi\u00f3n de Paz) en Sao Paulo, entidad cat\u00f3lica operada por la Red Internacional de Migraci\u00f3n Scalabrini. Los primeros 23 venezolanos llegaron a Sao Paulo durante la primera semana de abril.<\/p>\n<p>&#8220;Se supon\u00eda que fueran 39, pero algunos cambiaron de parecer al \u00faltimo momento cuando vieron que ten\u00edan que subirse a un avi\u00f3n militar&#8221;, dijo el padre scalabrini Paolo Parise, director de Centro de Estudios Migratorios, que opera Missao Paz y la Casa del Migrante en Sao Paulo. &#8220;No era el lugar m\u00e1s reconfortante para alguien que ha estado huyendo del caos pol\u00edtico&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Llegaron con muy pocas posesiones&#8221;, dijo padre Parise. &#8220;Uno tra\u00eda consigo y ventilador port\u00e1til, mientras que otro ten\u00eda un colch\u00f3n enrollado como si hubiese estado esperando dormir en el piso; casi ninguna de las familias ten\u00eda maletas consigo&#8221;, \u00e9l a\u00f1adi\u00f3. Las seis familias ten\u00edan hijos, el menor ten\u00eda tres semanas de nacido.<\/p>\n<p>Estos venezolanos obtendr\u00e1n documentos brasile\u00f1os en Missao Paz, de modo que puedan buscar empleo y asistir a la escuela. La misi\u00f3n tambi\u00e9n tiene asesores legales y psic\u00f3logos para los que procuren ayuda. A los refugiados se les ofrecen clases de inmersi\u00f3n y lecciones de portugu\u00e9s, de modo que puedan sentirse menos como extranjeros en la ciudad m\u00e1s grande de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>&#8220;Actualmente tenemos qued\u00e1ndose con nosotros venezolanos, angole\u00f1os, haitianos y togoleses&#8221;, dijo padre Parise. \u00c9l dijo que la mayor\u00eda de los refugiados se quedan de tres a cuatro meses, &#8220;solo lo suficiente&#8221; para conseguir empleo y vivienda m\u00e1s permanente.<\/p>\n<p>Mientras dos ni\u00f1os se entreten\u00edan con una computadora en el sal\u00f3n de recreo de la misi\u00f3n, G\u00f3mez aprend\u00eda un poco de portugu\u00e9s de parte de una refugiada de 15 a\u00f1os de edad, Rochenerly Joffre, que lleg\u00f3 a la misi\u00f3n con su familia a fines del a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p>&#8220;Puedo hacer muchas cosas&#8221;, dijo G\u00f3mez. &#8220;En mi patria fui maestra de escuela primaria, pero tambi\u00e9n tengo certificado de peluquera y hasta puedo instalar losas de piso si ellos quieren&#8221;, dijo ella.<\/p>\n<p>&#8220;En Venezuela la situaci\u00f3n econ\u00f3mica est\u00e1 muy mal, no hab\u00eda manera de poder quedarnos&#8221;, ella dijo.<\/p>\n<p>&#8220;Aqu\u00ed en Sao Paulo en menos de una semana mi esposo pudo conseguir empleo como mesero en un restaurante peruano&#8221;, ella dijo.<\/p>\n<p>Ella dijo que cree que tom\u00f3 la decisi\u00f3n correcta al salir de Venezuela.<\/p>\n<p>&#8220;Ahora lo \u00fanico que quiero es que mis hijos vengan&#8221;, cuando terminen la escuela, ella dijo, evitando la pregunta de si ella regresar\u00eda a Venezuela si mejoraran las condiciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Repentinamente, G\u00f3mez pregunt\u00f3 cu\u00e1l d\u00eda del mes era. Las l\u00e1grimas desbordaron sus ojos cuando escuch\u00f3 que era el 11 de abril.<\/p>\n<p>&#8220;Hoy es mi cumplea\u00f1os&#8221;, dijo en voz entrecortada. &#8220;Casi se me olvid\u00f3 con todo lo que est\u00e1 pasando&#8221;.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A principios de marzo Gisela G\u00f3mez, de 36 a\u00f1os, junt\u00f3 sus pocas pertenencias, le dijo adi\u00f3s a sus hijos de 17 y 15 a\u00f1os y se fue de la regi\u00f3n de Monagas en Venezuela viajando m\u00e1s de 600 millas en direcci\u00f3n sur hacia la frontera brasile\u00f1a con sus hijas de 3 y 6 a\u00f1os. <\/p>\n","protected":false},"featured_media":78438,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}}},"section":[1569],"topic":[],"ach_author":[1614],"class_list":["post-68084","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","section-internacional","ach_author-por-lise-alves"],"acf":[],"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/68084","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/78438"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68084"}],"wp:term":[{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=68084"},{"taxonomy":"topic","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/topic?post=68084"},{"taxonomy":"ach_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/ach_author?post=68084"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}