{"id":68261,"date":"2016-02-03T00:00:00","date_gmt":"2016-02-03T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/article\/%section%\/la-confesia%c2%b3n-sanacia%c2%b3n-del-coraza%c2%b3n\/"},"modified":"2016-02-03T00:00:00","modified_gmt":"2016-02-03T05:00:00","slug":"la-confesia%c2%b3n-sanacia%c2%b3n-del-coraza%c2%b3n","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/noticias-locales\/la-confesia%c2%b3n-sanacia%c2%b3n-del-coraza%c2%b3n\/","title":{"rendered":"La confesi\u00f3n sanaci\u00f3n del coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>       Hace unos d\u00edas vino alguien pidiendo que orara por su       salud o que le recomendara a alguien preparado para que orara       por ella, porque estaba pasando por problemas depresivos. Fue       as\u00ed cuando comenzamos a hablar a cerca de su vida. Le       pregunte cuando hab\u00eda sido la \u00faltima vez que se       hab\u00eda ido a recibir el sacramento de la       confesi\u00f3n y su respuesta me dejo at\u00f3nito. Me       dijo que no cre\u00eda que fuera necesario, que no       cre\u00eda que con decirle sus faltas a otra persona su       vida cambiaria de rumbo y su depresi\u00f3n se       desaparecer\u00eda; me dijo que alguien le hab\u00eda       dicho que bastaba con alguien que le impusiera las manos y       orara por ella, pero ten\u00eda que ser alguien con       preparaci\u00f3n espiritual bastante profunda.     <\/p>\n<p>       Me quede pensando, en cuanta desinformaci\u00f3n tenemos       con respecto al sacramento de la confesi\u00f3n, que       despreciamos sus efectos interiores y preferimos otras cosas,       que no es que sean malas y aclaro que no estoy en contra de       eso, pero deber\u00edamos de saber que ante todo, cualquier       problema o dificultad interior, sea depresi\u00f3n,       ansiedad, enojo o cualquier otro sentimiento contrario a la       alegr\u00eda no es m\u00e1s que ausencia de la Gracia de       Dios, son enfermedades interiores que solo les lograremos       vencer adquiriendo la gracia sanadora a trav\u00e9s del       sacramento de la confesi\u00f3n.     <\/p>\n<p>       El efecto principal de este sacramento no es m\u00e1s ni       menos que la reconciliaci\u00f3n con Dios. Este volver a la       amistad con \u00c9l es una &#8220;resurrecci\u00f3n       espiritual&#8221;, alcanzando, nuevamente, la dignidad de Hijos de       Dios. Esto se logra porque se recupera la gracia santificante       perdida por el pecado grave. El pecado mata esta gracia       santificante y hace que muramos interiormente, y nos volvamos       cad\u00e1veres andantes, y los cad\u00e1veres se       descomponen y no son agradables; de la misma forma nuestras       acciones comienzan a no ser agradables por falta de esta       gracia santificante.     <\/p>\n<p>       La confesi\u00f3n aumenta la gracia santificante.       Reconcilia al pecador con la Iglesia. Porque debemos tener       claro que por medio del pecado se rompe la uni\u00f3n entre       todos los miembros del Cuerpo M\u00edstico de Cristo y el       sacramento repara o robustece la comuni\u00f3n entre todos.       Cada vez que se comete un pecado, la Iglesia sufre, por lo       tanto, cuando alguien acude al sacramento, se produce un       efecto vivificador en la Iglesia, y en la persona misma. Se       recuperan las virtudes y los m\u00e9ritos perdidos por el       pecado grave. Otorga la gracia sacramental espec\u00edfica,       que es curativa porque le devuelve la salud al alma y       adem\u00e1s la fortalece para combatir las tentaciones. La       confesi\u00f3n frecuente fortifica nuestro esp\u00edritu       y nos ayuda a luchar y evitar las ocasiones de pecado, porque       cuando estamos con salud, tenemos energ\u00eda para hacer       lo que sea necesario, pero cuando nos enfermamos nos volvemos       d\u00e9biles y sin \u00e1nimos de nada. La       confesi\u00f3n frecuente nos da fuerzas para crecer y ver       la vida de forma diferente.     <\/p>\n<p>       Tristemente en la actualidad hay un gran cantidad de       cat\u00f3licos que niegan &#8211; consiente e inconscientemente &#8211;       que la Reconciliaci\u00f3n sea el \u00fanico medio para       el perd\u00f3n de los pecados, o que sane nuestro interior,       y lamentablemente muchos son cat\u00f3licos activos en       nuestras parroquias. Muchos piensan y afirman que se puede       pedir perd\u00f3n y recibirlo sin acudir al confesionario.       Esto es fruto de una mentalidad individualista y del       secularismo. La ense\u00f1anza de la Iglesia es muy clara:       &#8220;Todas las personas que hayan cometido alg\u00fan pecado       grave despu\u00e9s de haber sido bautizados, necesitan de       este sacramento, pues es la \u00fanica manera de recibir el       perd\u00f3n de Dios&#8221;. (Concilio de Trento, cfr. Dz.895). La       santa madre Iglesia en su sabidur\u00eda nos anima a       confesarnos al menos una vez al a\u00f1o con el fin de       facilitar el acercamiento a Dios. (Leer Catecismo de la       Iglesia Cat\u00f3lica No. 989). Aunque considero que lo       mejor ser\u00eda hacerlo de manera peri\u00f3dica; por lo       menos una vez al mes o cuando lo necesitemos.     <\/p>\n<p>       Yo invito a vivir frecuentemente la alegr\u00eda del       Sacramento de la Reconciliaci\u00f3n y as\u00ed cosechar       muchos frutos espirituales que estamos desperdiciando, al       creer con solo con una oraci\u00f3n se cambiara todo. Esta       oraci\u00f3n debe de antecederle una buena y profunda       confesi\u00f3n y as\u00ed podr\u00e1s disfrutar de la       gracia divina de manera m\u00e1s profunda. Dadas por la       confesi\u00f3n y solidificadas por la oraci\u00f3n.     <\/p>\n<p>       Los frutos son claros: por medio de una confesi\u00f3n       sincera y bien hecha recibimos el perd\u00f3n de todos los       pecados, mortales, graves y veniales y con ello se nos abren       nuevamente las puertas del cielo, al mismo tiempo se recupera       todos los meritos adquiridos por las buenas obras, meritos       que se pierden al cometer pecado. Como ya lo dije       anteriormente se robustece la vida espiritual, porque se       fortalece nuestra alma, porque podemos luchar con       alegr\u00eda desde nuestro interior y as\u00ed evitamos       no volver a caer en lo mismo, porque se despierta en nuestro       interior el deseo de santidad.     <\/p>\n<p>       En conclusi\u00f3n la confesi\u00f3n nos obtiene la       remisi\u00f3n parcial de las penas temporales como       consecuencias del pecado. Se logra paz y serenidad de la       conciencia que se encontraba inquieta por el dolor de los       pecados. Se obtiene un consuelo espiritual.     <\/p>\n<p>       No tenga miedo a confesarse, comience por ah\u00ed antes de       buscar en otro lugar, especialmente este a\u00f1o dedicado       a la Misericordia, un a\u00f1o dedicado al perd\u00f3n y       a recibir el abrazo sanador del Padre que nos espera con los       brazos abiertos. Busca un sacerdote y \u00e1brele tu       coraz\u00f3n, es gratis, no cuesta nada. Les espero en el       confesionario, la luz de la gracia est\u00e1 encendida para       todos.     <\/p>\n<p style=\"font-style: italic;\">       El Padre D\u00edaz es el vicario parroquial de la Iglesia       de la Sagrada Familia en Dale City.     <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas vino alguien pidiendo que orara por su salud o que le recomendara a alguien preparado para que orara por ella, porque estaba pasando por problemas depresivos. Fue as\u00ed cuando comenzamos a hablar a cerca de su vida. 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