{"id":68444,"date":"2021-11-04T00:00:00","date_gmt":"2021-11-04T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/article\/%section%\/manos-a-la-obra\/"},"modified":"2021-11-04T00:00:00","modified_gmt":"2021-11-04T04:00:00","slug":"manos-a-la-obra","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/noticias-locales\/manos-a-la-obra\/","title":{"rendered":"Manos a la obra"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>Lorena Contreras ha limpiado casas en el \u00e1rea norte de Virginia por m\u00e1s de una d\u00e9cada, pero siempre ha trabajado para otros empleadores.<\/p>\n<p>A veces, los due\u00f1os de compa\u00f1\u00edas de las que era empleada le hac\u00edan trabajar m\u00e1s horas de las programadas, no le pagaban a tiempo, o no le pagaban por todo el tiempo trabajado. Como mujer e inmigrante \u2014lleg\u00f3 a Arlington desde Honduras hace 13 a\u00f1os\u2014 parec\u00eda muy poco lo que ella pod\u00eda hacer al respecto. <\/p>\n<p>Pero ahora, Lorena y otras dos limpiadoras de casas \u2014 su hermana, Dilcia Contreras, y su amiga, Anita Maldonado \u2014 est\u00e1n comenzando su propio negocio, una cooperativa de limpieza. No tendr\u00e1n que entregar el dinero ganado al due\u00f1o de la compa\u00f1\u00eda de limpieza \u2014 ellas son las due\u00f1as. Y cuando tengan suficientes     clientes, esperan contratar a otras mujeres.<\/p>\n<p>\u201cLe vamos a pagar a nuestras trabajadoras justamente, para que no se sientan explotadas\u201d, dijo Lorena. \u201cConfiaremos en Dios que encontraremos clientes, y trabajaremos duro\u201d.<\/p>\n<p>El negocio que est\u00e1n iniciando es la primera cooperativa creada por NOVALACIRO, una organizaci\u00f3n comunitaria en la zona de Columbia Pike, una de bajos recursos y mayormente latina en el sur de Arlington. El grupo recibe fondos de subvenci\u00f3n de la Campa\u00f1a Cat\u00f3lica por el Desarrollo Humano (CCHD, por sus siglas en ingl\u00e9s), el     programa local antipobreza de la Conferencia de Obispos Cat\u00f3licos de Estados Unidos. <\/p>\n<p>Desde sus comienzos en 1969, CCHD ha concedido alrededor de 12.000 subvenciones, sumando m\u00e1s de $400 millones que han sido destinados a proyectos creados y administrados por personas de bajos ingresos. La mayor\u00eda del financiamiento viene desde las colectas de CCHD realizadas por las di\u00f3cesis de todo el pa\u00eds durante     las Misas en noviembre; 25 por ciento del dinero recolectado permanece en la di\u00f3cesis para financiar proyectos locales.<\/p>\n<p>\u201cLos obispos crearon la CCHD para abordar las causas fundamentales de la pobreza, en vez de simplemente entregar un servicio directo que satisfaga las necesidades inmediatas, como es la comida, algo que la iglesia hizo tan bien\u201d, dijo Carla Walsh, coordinadora de la oficina del programa diocesano para CCHD.<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos 18 meses, despu\u00e9s de haber escuchado las necesidades de su comunidad, NOVALACIRO (las siglas en ingl\u00e9s de organizaci\u00f3n por los derechos civiles de latinoamericanos en el norte de Virginia) hizo su mayor prioridad la creaci\u00f3n y apoyo a cooperativas en las que sus empleados fuesen     los due\u00f1os, negocios en los que sus trabajadores invirtiesen y fuesen propietarios. La toma de decisiones es democr\u00e1tica, entregando el poder a cada trabajador de manera igualitaria. CCHD apoya las cooperativas ya que facultan a empleados de bajos ingresos mientras trabajan para salir de la pobreza. <\/p>\n<p>Muchas personas temen comenzar su propio negocio, \u201cpero estamos aqu\u00ed para decirle a nuestra comunidad que pueden hacerlo, y podemos ayudarles\u201d, dijo la organizadora de NOVALACIRO Heylin Rodriguez, feligresa de la Iglesia Nuestra Se\u00f1ora Reina de la Paz en Arlington. Dijo que varios feligreses participan y se     benefician del trabajo de NOVALACIRO.<\/p>\n<p>Los trabajadores dom\u00e9sticos, tales como limpiadores de casas, tienen tres veces m\u00e1s probabilidades de vivir en la pobreza que otros trabajadores, y s\u00f3lo uno entre cinco recibe cobertura de seguro m\u00e9dico a trav\u00e9s de su empleo, seg\u00fan datos de la organizaci\u00f3n sin fines de lucro Economic Policy Institute. Hay m\u00e1s     de 7.700 limpiadores de casas en Virginia y m\u00e1s de 344.000 en el pa\u00eds, dice el grupo, agregando que un 92 por ciento de los trabajadores dom\u00e9sticos son mujeres, y m\u00e1s de la mitad son minor\u00edas raciales.<\/p>\n<p>A pesar de los retrasos ocasionados por la pandemia, la nueva cooperativa finalmente se lanz\u00f3 a finales de octubre. Se llama Mujeres Manos a la Obra \u2014 algo que las tres mujeres fundadoras-propietarias est\u00e1n ansiosas de hacer.<\/p>\n<p>Se han estado reuniendo con Rodriguez y Bianca Vasquez de Beloved Community Incubator en Washington para desarrollar habilidades de liderazgo y aprender sobre las pr\u00e1cticas de buen manejo administrativo que necesitar\u00e1n para operar la cooperativa exitosamente. \u201cHemos estado asistiendo a reuniones todas las semanas     por un a\u00f1o\u201d, dijo Dilcia. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, han invertido su propio dinero como parte de la igualaci\u00f3n de la subvenci\u00f3n, comprando equipamiento tal como una aspiradora, trapeadores y cajas de productos de limpieza. <\/p>\n<p>\u201cYa queremos comenzar\u201d, Anita dijo durante una barbacoa de barrio el 23 de oct. que celebraba el lanzamiento. \u201cEste proyecto es muy bueno, y nos motiva porque nos est\u00e1n ayudando mucho\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNuestra meta es tener un empleo que mejore nuestras vidas y eventualmente cree m\u00e1s empleos para otros trabajadores, y pagarles lo que se merecen\u201d, agreg\u00f3 Lorena, quien es tambi\u00e9n miembro de la junta de NOVALACIRO.<\/p>\n<p>Durante la celebraci\u00f3n, las empleadas-propietarias pasaron un rato con los otros miembros de la junta y posaron para fotograf\u00edas detr\u00e1s de un gran pastel decorado con flores de az\u00facar de color rosa y con el escrito \u201cMujeres Manos a la Obra, Congratulations!\u201d Los esposos cocinaban perritos calientes a la parrilla mientras     hijos y nietos jugaban, esperando que se cortara el pastel.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfEst\u00e1s orgullosa de tu mam\u00e1 y de su trabajo?\u201d alguien le pregunt\u00f3 a la hija de Lorena, Katherine Hernandez, 12, quien se par\u00f3 cerca de su mam\u00e1 con su hermano menor, Christopher, 4.<\/p>\n<p>\u201cMucho,\u201d Katherine dijo.<\/p>\n<p><i>Puedes contactar a Miller en Leslie.Miller@catholicherald.com o por Twitter @LMillerACH.<\/i><\/p>\n<p><b style=\"text-decoration: underline;\">Para m\u00e1s informaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Visite <a href=\"http:\/\/\" title=\"usccb.org\/cchd\">usccb.org\/cchd<\/a> o <a href=\"http:\/\/\" title=\"novalaciro.org\">novalaciro.org<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lorena Contreras ha limpiado casas en el \u00e1rea norte de Virginia por m\u00e1s de una d\u00e9cada, pero siempre ha trabajado para otros 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