{"id":68543,"date":"2019-06-27T00:00:00","date_gmt":"2019-06-27T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/article\/%section%\/notable-progreso-hacia-el-aseguramiento-de-la-rendicia%c2%b3n-de-cuentas-por-los-obispos\/"},"modified":"2019-06-27T00:00:00","modified_gmt":"2019-06-27T04:00:00","slug":"notable-progreso-hacia-el-aseguramiento-de-la-rendicia%c2%b3n-de-cuentas-por-los-obispos","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/noticias-locales\/notable-progreso-hacia-el-aseguramiento-de-la-rendicia%c2%b3n-de-cuentas-por-los-obispos\/","title":{"rendered":"Notable progreso hacia el aseguramiento de la rendici\u00f3n de cuentas por los obispos"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>El ministerio de cada obispo dentro de la Iglesia Cat\u00f3lica se centra alrededor de tres responsabilidades principales que son ense\u00f1ar, santificar y gobernar. La parte referente a \u201cense\u00f1ar\u201d dentro de mi ministerio tiene por fin asegurar que la fe cat\u00f3lica se ense\u00f1e en toda su riqueza y que los fieles cat\u00f3licos la compartan y la entiendan. Se debe proclamar el mensaje del Evangelio para poder vivirlo de verdad. \u201cSantificar\u201d significa celebrar el amor y la misericordia de Dios por medio de los Sacramentos, el coraz\u00f3n de la Iglesia y el elemento vital de todo nuestro trabajo y de nuestra vida. Por \u00faltimo, mi deber de \u201cgobernar\u201d, que significa supervisar y dirigir las actividades de la Di\u00f3cesis, debe cumplirse con la debida diligencia.<\/p>\n<\/p>\n<p>Ning\u00fan hombre que haya llegado a ser obispo discerni\u00f3 en un principio su vocaci\u00f3n al sacerdocio por causa de su incesante deseo de manejar las actividades institucionales de la Iglesia o de otros ministerios sin fines de lucro ni de hacer un balance de los libros de contabilidad de una parroquia. Sin embargo, la debida gobernanza de una Di\u00f3cesis asegura que nuestros ministerios sean sostenibles y que los fieles tengan confianza de que dedican su tiempo y sus recursos a una tarea noble orientada hacia Dios y que funciona de acuerdo con los principios de nuestra fe.<\/p>\n<\/p>\n<p>Desde el 10 hasta el 14 de junio, durante la celebraci\u00f3n de la Asamblea General de primavera de la Conferencia de Obispos Cat\u00f3licos de los Estados Unidos correspondiente al a\u00f1o 2019, mis hermanos obispos y yo nos reunimos para enfocarnos en un solo punto: la gobernanza. Con los recientes fracasos y crisis referentes al ex Cardenal McCarrick y la manera deficiente en que algunos obispos manejaron las imputaciones cre\u00edbles de abuso sexual, qued\u00f3 claro que ten\u00edamos la obligaci\u00f3n de crear un mejor sistema para iniciar investigaciones contra los obispos. Por lo tanto, la mayor parte de la semana se dedic\u00f3 a este asunto y se logr\u00f3 mucho.<\/p>\n<\/p>\n<p>El punto de partida para esta reuni\u00f3n fue una Carta Apost\u00f3lica en forma de motu proprio (un documento de la autor\u00eda del Santo Padre) titulado Vos estis lux mundi, que significa \u201cVosotros sois la luz del mundo\u201d. Este documento, en virtud del cual se establecieron nuevas normas, es un obsequio destinado a la Iglesia universal. Tambi\u00e9n les dio a los obispos de los Estados Unidos una visi\u00f3n clara de la forma en que pod\u00edamos mejorar nuestro ya minucioso y amplio proceso para denunciar e investigar las imputaciones de abuso sexual de menores por un obispo o un sacerdote y para cuidar a las v\u00edctimas y a los sobrevivientes de esa clase de abuso.<\/p>\n<\/p>\n<p>El Estatuto para la protecci\u00f3n de ni\u00f1os y j\u00f3venes estableci\u00f3 procedimientos de denuncia de las imputaciones contra sacerdotes y di\u00e1conos, que han estado vigentes desde 2002 y han demostrado ser muy eficaces. Sin embargo, quedaba por abordar la forma de manejar y denunciar las imputaciones contra los obispos por causa de abuso o mal manejo de las imputaciones de abuso. Puesto que los obispos rinden cuentas al Santo Padre, se necesitaba un proceso transparente para asegurarse de que las denuncias de abuso contra un obispo sean manejadas de una manera responsable por las autoridades eclesi\u00e1sticas.<\/p>\n<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de una extensa consulta con expertos, incluso con muchos de los fieles laicos, prolongadas deliberaciones y examen de varios planes preliminares, me complace informarles que la reuni\u00f3n de la Conferencia de Obispos Cat\u00f3licos de los Estados Unidos celebrada en junio proporcion\u00f3 un excelente punto de partida.<\/p>\n<\/p>\n<p>En el plan final se emplea una l\u00ednea telef\u00f3nica directa de nivel nacional administrada por una tercera entidad con el fin de velar por que se reciban e investiguen las denuncias de abuso sexual y que la comunidad laica participe en todo el proceso de investigaci\u00f3n y examen. Seg\u00fan la directriz dada por el Papa Francisco en su Carta Apost\u00f3lica en forma de motu proprio, la persona encargada de la investigaci\u00f3n de esa denuncia en la Iglesia en los Estados Unidos ser\u00e1 un obispo nombrado por la Santa Sede. En muchos casos, puede ser el Arzobispo Metropolitano para la provincia correspondiente. Si la imputaci\u00f3n es contra el Metropolitano, entonces la Santa Sede asignar\u00eda al obispo con mayor antig\u00fcedad en el cargo en ministerio activo en esa provincia para realizar la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>Sin embargo, las investigaciones can\u00f3nicas no son lo mismo que la investigaci\u00f3n penal o civil que realizar\u00edan las autoridades competentes. Las imputaciones de delitos recibidas por medio de la l\u00ednea telef\u00f3nica directa se comunicar\u00e1n a las autoridades p\u00fablicas y el Arzobispo Metropolitano colaborar\u00e1 con ellas para asegurarse de que la investigaci\u00f3n can\u00f3nica no impida de ninguna manera a investigaci\u00f3n hecha por las autoridades del orden ni cree conflicto con esa investigaci\u00f3n. Tambi\u00e9n se insta siempre a las v\u00edctimas a comunicarse con las autoridades p\u00fablicas por su propia cuenta. La l\u00ednea telef\u00f3nica directa es solamente una forma de enviar esa denuncia a las autoridades p\u00fablicas o eclesi\u00e1sticas.<\/p>\n<\/p>\n<p>El tema de la participaci\u00f3n de la comunidad laica surgi\u00f3 muchas veces durante las deliberaciones de los obispos. Como hemos visto en nuestros informes vigentes, en los procesos de investigaci\u00f3n y examen de las imputaciones de abuso sexual de menores por sacerdotes, la pericia y asistencia de la comunidad laica son indispensables. Su participaci\u00f3n es fundamental para nuestros procesos vigentes y los obispos entienden con claridad que deben permanecer integralmente involucrados tambi\u00e9n en nuestros procesos ampliados. En ese sentido, los obispos prometieron asegurarse de que cualquier investigaci\u00f3n o examen que se realice deber\u00e1 contar con los consejos y la pericia de profesionales laicos calificados.<\/p>\n<\/p>\n<p>Tengo muy presente cu\u00e1ntos fieles han perdido confianza en el liderazgo de la iglesia o hasta se han alejado de ella por las fallas de sus dirigentes. Esta reacci\u00f3n es comprensible pero lamentable. Quiero que sepan que, como su obispo, yo tomo muy en serio cualquier imputaci\u00f3n de abuso sexual y trabajo para asegurarme de que esas imputaciones se denuncien a las autoridades, se investiguen minuciosamente y se sometan a examen por hombres y mujeres laicos con la debida competencia En fin de cuentas, se me ha encomendado la tarea de gobernanza de esta Di\u00f3cesis y no le puedo pasar esa autoridad a nadie. Sin embargo, necesito el apoyo de los fieles laicos y continuar\u00e9 solicitando la ayuda de profesionales laicos calificados para el trabajo de la Di\u00f3cesis. Con su apoyo en esp\u00edritu de oraci\u00f3n y con la gracia de nuestro Padre Celestial, tomar\u00e9 las decisiones que considere justas y como un acto de servicio al Cuerpo de Cristo.<\/p>\n<\/p>\n<p>Deseo expresar mi continua gratitud por el valor de las v\u00edctimas que han resuelto contar su historia y nos ayudan a descubrir la verdad. Su testimonio es una fuente de inspiraci\u00f3n y su fe es motivadora. Tengan la seguridad de mis continuas oraciones y mi deseo de ayudarles en su proceso de sanaci\u00f3n. Los nuevos procesos establecidos y compromisos contra\u00eddos por los obispos de los Estados Unidos son apenas el comienzo. Hemos prometido seguir modificando nuestros requisitos en materia de denuncia, investigaci\u00f3n y examen, seg\u00fan sea necesario. Creo que el trabajo de este \u00faltimo mes, reforzado por el liderazgo y la direcci\u00f3n del Papa Francisco, ha representado un importante paso hacia el aseguramiento de una mayor rendici\u00f3n de cuentas por la actuaci\u00f3n de los obispos en los Estados Unidos.<\/p>\n<\/p>\n<p>Les pido que nos tengan presentes a mis hermanos obispos y a m\u00ed en sus oraciones; les aseguro que ustedes estar\u00e1n en las nuestras.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ministerio de cada obispo dentro de la Iglesia Cat\u00f3lica se centra alrededor de tres responsabilidades principales que son ense\u00f1ar, santificar y gobernar. La parte referente a \u201cense\u00f1ar\u201d dentro de mi ministerio tiene por fin asegurar que la fe cat\u00f3lica se ense\u00f1e en toda su riqueza y que los fieles cat\u00f3licos la compartan y la entiendan. Se debe proclamar el mensaje del Evangelio para poder vivirlo de verdad. \u201cSantificar\u201d significa celebrar el amor y la misericordia de Dios por medio de los Sacramentos, el coraz\u00f3n de la Iglesia y el elemento vital de todo nuestro trabajo y de nuestra vida. Por \u00faltimo, mi deber de \u201cgobernar\u201d, que significa supervisar y dirigir las actividades de la Di\u00f3cesis, debe cumplirse con la debida diligencia.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":78438,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}}},"section":[1568],"topic":[],"ach_author":[1632],"class_list":["post-68543","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","section-noticias-locales","ach_author-por-monsenor-michael-f-burbidge"],"acf":[],"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/68543","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/78438"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=68543"},{"taxonomy":"topic","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/topic?post=68543"},{"taxonomy":"ach_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/ach_author?post=68543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}