{"id":68849,"date":"2021-11-17T00:00:00","date_gmt":"2021-11-17T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/article\/%section%\/peregrinacia%c2%b3n-de-asas-con-los-pobres-papa-pide-corazones-abiertos\/"},"modified":"2021-11-17T00:00:00","modified_gmt":"2021-11-17T05:00:00","slug":"peregrinacia%c2%b3n-de-asas-con-los-pobres-papa-pide-corazones-abiertos","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/internacional\/peregrinacia%c2%b3n-de-asas-con-los-pobres-papa-pide-corazones-abiertos\/","title":{"rendered":"Peregrinaci\u00f3n de As\u00eds con los pobres: Papa pide corazones abiertos"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>AS\u00cdS, Italia \u2014 Con el b\u00e1culo y manto de un peregrino, el Papa Francisco entr\u00f3 a la Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles de As\u00eds, junto a 500 personas desventajadas econ\u00f3mica o socialmente, y junto a los voluntarios que caminan con ellos en su diario vivir.<\/p>\n<p>La peregrinaci\u00f3n del Santo Padre a As\u00eds el 12 de noviembre fue dedicada totalmente a los pobres, en preparaci\u00f3n por la celebraci\u00f3n de la Jornada Mundial de los Pobres del 14 de noviembre.<\/p>\n<p>Una organizaci\u00f3n ben\u00e9fica con sede en Francia, Fratello, trajo a 200 peregrinos pobres desde Francia, Polonia, Croacia, Suiza, y Espa\u00f1a a realizar el viaje. El Centro Astalli del Servicio Jesuita a Refugiados trajo refugiados del Congo, Angola, y Nigeria. Por su parte, la Comunidad de Sant\u2019Egidio trajo a residentes de un     refugio para personas sin hogar, ubicado a las afueras de la Plaza de San Pedro en el Vaticano. Adem\u00e1s, voluntarios de C\u00e1ritas de la di\u00f3cesis italiana trajo a cientos de personas con las que trabajan cada d\u00eda.<\/p>\n<p>Seis de estos peregrinos compartieron sus historias con el Papa Francisco \u2014 historias de cr\u00edmenes y prisi\u00f3n o de drogas y alcohol, historias en las que se vieron forzados a huir de su tierra natal o a vivir en la calle; pero especialmente, historias de fe inquebrantable o reci\u00e9n descubierta, de encontrar una mano     amiga, y de aprender a ver el rostro de Cristo en los pobres.<\/p>\n<p>La multitud aplaud\u00eda para animar a Sebasti\u00e1n, un espa\u00f1ol, mientras se esforzaba por no llorar al contar su historia de adicci\u00f3n a las drogas y tiempo en prisi\u00f3n. Dijo haber estado convencido &#8220;de que mis pecados no pod\u00edan ser perdonados porque hab\u00eda hecho     tanto mal&#8221; hasta que conoci\u00f3 a un sacerdote, quien lo introdujo en el movimiento de renovaci\u00f3n carism\u00e1tica.<\/p>\n<p>Qadery Abdul Razaq, un refugiado afgano mayor de edad que hab\u00eda trabajado con el ej\u00e9rcito italiano agradeci\u00f3 al gobierno por llevarlo, junto a su esposa, a un lugar seguro y a C\u00e1ritas por proporcionarles alojamiento, comida, y ayuda con su reasentamiento.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00e9l dijo, &#8220;les agradecemos sobre todo por tratarnos como a sus padres y no como a ni\u00f1os&#8221;.<\/p>\n<p>Su voz, como la de Sebasti\u00e1n, se quebr\u00f3 cuando suplic\u00f3 al Sumo Pont\u00edfice y al gobierno italiano que ayudaran a traer a sus hijos adultos a Italia.<\/p>\n<p>Marianna, una viuda rumana de 43 a\u00f1os, le dijo al Papa que lleg\u00f3 a Italia en busca de trabajo, pero se enferm\u00f3 y ahora depende de sus hijos y, a menudo, de C\u00e1ritas para lo que necesita.<\/p>\n<p>&#8220;Incluso antes de rezarle a Dios para que me d\u00e9 salud, le pido que me d\u00e9 la fuerza para seguir adelante&#8221;, expres\u00f3.<\/p>\n<p>El Papa Francisco abraz\u00f3 a cada uno de los que compartieron sus historias y agradeci\u00f3 a todos los pobres por &#8220;esta experiencia de encuentro y de fe&#8221;.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n agradeci\u00f3 al jubilado cardenal franc\u00e9s Philippe Barbarin de Lyon, que acompa\u00f1\u00f3 a los peregrinos franceses. El cardenal hab\u00eda recibido una sentencia de suspensi\u00f3n por seis meses en marzo del 2019 por no denunciar el abuso por parte de un sacerdote notorio, pero fue absuelto de responsabilidad penal en la     apelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pidiendo perd\u00f3n por haber puesto al cardenal en el centro de atenci\u00f3n, el Papa Francisco dijo a la congregaci\u00f3n: &#8220;\u00c9l est\u00e1 entre los pobres. \u00c9l tambi\u00e9n soport\u00f3 con dignidad la experiencia de la pobreza, el abandono, la desconfianza. Y se defendi\u00f3 con     el silencio y <\/p>\n<p>oraci\u00f3n. Gracias, Cardenal Barbarin, por su testimonio&#8221;.<\/p>\n<p>La Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles est\u00e1 construida alrededor de la Porci\u00fancula, la peque\u00f1a capilla donde, seg\u00fan explic\u00f3 el Papa Francisco, &#8220;San Francisco acogi\u00f3 a Santa Clara, a los primeros hermanos, y a muchas personas pobres que acudieron a \u00e9l&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Los recibi\u00f3 simplemente como hermanos y hermanas, compartiendo todo con ellos&#8221;, manifest\u00f3 el Papa. &#8220;Esta es la expresi\u00f3n m\u00e1s evang\u00e9lica que estamos llamados a hacer nuestra: la hospitalidad&#8221;, que significa abrir la puerta, &#8220;la puerta de nuestra casa y la puerta de nuestro coraz\u00f3n, y permitir que     la persona que llama entre y se sienta acogida, no avergonzada&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Un coraz\u00f3n abierto y una mano extendida&#8221; es siempre el primer paso para crear un verdadero encuentro, acot\u00f3. Tambi\u00e9n es la forma de experimentar aquella verdad que sostiene que &#8220;cada uno de nosotros necesita del otro, y que incluso la debilidad, si se experimenta en conjunto, puede convertirse en una fortaleza     que har\u00e1 que el mundo sea mejor&#8221;.<\/p>\n<p>Si las personas no aprenden a encontrarse con sinceridad, se\u00f1al\u00f3, &#8220;nos dirigiremos hacia un final muy triste&#8221;.<\/p>\n<p>Para muchas personas, la presencia de los pobres en sus ciudades es &#8220;una molestia&#8221;, indic\u00f3. &#8220;A veces escuchamos decir que los responsables de la pobreza son los mismos pobres, \u00a1este es un insulto!<\/p>\n<p>&#8220;Para no realizar un serio examen de conciencia sobre las acciones propias, sobre la injusticia de ciertas leyes y medidas econ\u00f3micas, sobre la hipocres\u00eda de quienes quieren enriquecerse en exceso, se echa la culpa a los m\u00e1s d\u00e9biles&#8221;, se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre.<\/p>\n<p>&#8220;Es hora de que se les devuelva la voz a los pobres&#8221;, acot\u00f3.<\/p>\n<p>&#8220;Es hora de abrir los ojos para ver el estado de desigualdad en el que viven muchas familias&#8221;, insisti\u00f3 el Papa. &#8220;Es hora de subirse las mangas para restaurar la dignidad mediante la creaci\u00f3n de puestos de trabajo.<\/p>\n<p>&#8220;Es hora de escandalizarse una vez m\u00e1s ante la realidad de los ni\u00f1os que mueren de hambre, reducidos a la esclavitud, arrojados al agua despu\u00e9s de un naufragio, v\u00edctimas inocentes de todo tipo de violencia&#8221;, dijo el Sumo Pont\u00edfice. &#8220;Es hora de que cese la violencia contra las mujeres y que sean respetadas y no     tratadas como moneda de cambio&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Es hora de romper el c\u00edrculo de indiferencia para descubrir una vez m\u00e1s la belleza del encuentro y el di\u00e1logo&#8221;, dijo el Papa Francisco.<\/p>\n<p>Antes de guiar a los pobres en oraci\u00f3n, el Papa les agradeci\u00f3 todo el esfuerzo que hicieron para sobrevivir.<\/p>\n<p>&#8220;Sobrevivir o aguantar no es una acci\u00f3n pasiva&#8221;, dijo. Se necesita valent\u00eda, fuerza, y perseverancia para encontrar &#8220;razones para no rendirse ante las dificultades, sabiendo que no las vivimos solos sino juntos, y que s\u00f3lo juntos podemos superarlas&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AS\u00cdS, Italia \u2014 Con el b\u00e1culo y manto de un peregrino, el Papa Francisco entr\u00f3 a la Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles de As\u00eds, junto a 500 personas desventajadas econ\u00f3mica o socialmente, y junto a los voluntarios que caminan con ellos en su diario vivir.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":68850,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}}},"section":[1569],"topic":[],"ach_author":[74],"class_list":["post-68849","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","section-internacional","ach_author-cindy-wooden"],"acf":[],"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/68849","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/68850"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68849"}],"wp:term":[{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=68849"},{"taxonomy":"topic","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/topic?post=68849"},{"taxonomy":"ach_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/ach_author?post=68849"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}