{"id":69128,"date":"2016-01-13T00:00:00","date_gmt":"2016-01-13T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/article\/%section%\/un-bizcocho-digno-de-reyes\/"},"modified":"2016-01-13T00:00:00","modified_gmt":"2016-01-13T05:00:00","slug":"un-bizcocho-digno-de-reyes","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/nacional\/un-bizcocho-digno-de-reyes\/","title":{"rendered":"Un bizcocho digno de reyes"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>       WASHINGTON &#8211; El aroma de este bizcocho es como ning\u00fan       otro. Para los espa\u00f1oles y algunos latinoamericanos       que crecieron con este, el olor arom\u00e1tico del       rosc\u00f3n de reyes es uno de los recuerdos alimentarios       m\u00e1s preciados de la infancia en torno a la       Epifan\u00eda. El bizcocho rosc\u00f3n de reyes aparece       en las mesas de Espa\u00f1a y M\u00e9xico el 6 de enero,       pero en estos tiempos est\u00e1 surgiendo en los hogares de       los inmigrantes que ahora consideran Estados Unidos su hogar.     <\/p>\n<p>       En su mayor parte, este bizcocho tiene ingredientes simples.       La masa es una mezcla de harina de trigo, huevos, levadura y       leche, permiti\u00e9ndosele crecer en forma de anillo,       llevando al nombre de rosca o rosc\u00f3n que describe su       forma ovalada. Las versiones regulares son decoradas con       frutas endulzadas y az\u00facar y glaseadas con una yema de       huevo para proveerle brillo. Algunos son cortados en mitades       y rellenados con chocolate o crema. El rosc\u00f3n,       tambi\u00e9n llamado rosca de reyes, tiene un aroma       \u00fanico bien conocido en toda Espa\u00f1a, el cual       probablemente proviene del agua del capullo de la flor de       naranja usada para preparar la masa, dijo Javier Romero, chef       ejecutivo de la Taberna del Alabardero en Washington. En       estos tiempos, gracias a chefs como Romero, uno no tiene que       viajar lejos para la experiencia.     <\/p>\n<p>       Romero ha presentado la delicia en forma de anillo, horneada       exclusivamente durante la primera semana de enero, en el       restaurante fino donde trabaja. En gran medida los que pasan       por all\u00ed a comprar este bizcocho en el restaurante son       espa\u00f1oles o latinoamericanos, dijo Javier       P\u00e9rez, gerente general del restaurante. Romero       comenz\u00f3 a servir el rosc\u00f3n poco a poco,       haciendo unos cuantos a mano cuando lleg\u00f3 al       restaurante hace seis a\u00f1os. Pero cada a\u00f1o la       demanda ha aumentado. Sin embargo, Romero dijo que le gusta       hacer solamente unos cuantos bizcochos.     <\/p>\n<p>       &#8220;Prefiero que sean los mejores roscones en la ciudad&#8221;,       \u00e9l dijo. Y estos verdaderamente lo son. Es       dif\u00edcil concentrarse con la hipn\u00f3tica fragancia       del olor de este bizcocho en el sal\u00f3n.     <\/p>\n<p>       Aunque el rosc\u00f3n de reyes todav\u00eda no aparece en       los anaqueles de los supermercados en Estados Unidos,       reposter\u00edas especializadas y algunos restaurantes       espa\u00f1oles que sirven a inmigrantes hacen miles de       estos bizcochos a principios de enero. Dependiendo de la       costumbre del pa\u00eds, o del repostero, este bizcocho       contendr\u00e1 una legumbre, un juguete, un ni\u00f1ito       Jes\u00fas de pl\u00e1stico o todos los anteriores.     <\/p>\n<p>       El padre capuchino Urbano V\u00e1squez, sacerdote de       Washington nativo de M\u00e9xico, dijo que este bizcocho       siempre ha tenido simbolismo espiritual para \u00e9l, aun       cuando era ni\u00f1o: Jes\u00fas en la forma de pan y       compartir ese pan con otros, as\u00ed como su forma       circular sugiriendo el amor eterno de Dios. \u00c9l       mantiene viva la tradici\u00f3n culinaria y siempre ordena       su rosc\u00f3n de reyes en una reposter\u00eda de       Riverdale, Maryland, para compartir con otros, especialmente       con aquellos que no conocen la costumbre.     <\/p>\n<p>       Este bizcocho evoca en \u00e9l recuerdos de reuniones       familiares en su natal Puebla, M\u00e9xico, ciudad conocida       por su ambiente gastron\u00f3mico. Como sacerdote, a       \u00e9l le encanta que este bizcocho est\u00e9 cargado       con profundos s\u00edmbolos y que pueda usarse para       catequizar.     <\/p>\n<p>       Uno podr\u00eda argumentar que su forma circular es       tambi\u00e9n s\u00edmbolo de las coronas de los Tres       Reyes Magos vestidas cuando ellos visitaron al Ni\u00f1o       Jes\u00fas, \u00e9l dijo, y que &#8220;la fruta, en sus       m\u00faltiples colores, son s\u00edmbolos de las joyas       que ellos llevaron, significando paz, amor y felicidad&#8221;.     <\/p>\n<p>       El chef Romero, tambi\u00e9n adhiri\u00e9ndose a la       costumbre de poner a disposici\u00f3n los bizcochos para       conmemorar la Epifan\u00eda, hace entre 50 y 55 bizcochos       cada enero. Debido al proceso que \u00e9l usa para hacerlos       en el restaurante, toma dos d\u00edas producirlos en medio       de un programa de trabajo ya ajetreado. La masa tiene que       fermentarse a una temperatura en particular, descansar       durante la noche y estar en su punto antes de aplicarle las       frutas endulzadas y el az\u00facar. Solo entonces       est\u00e1n listos para el horno.     <\/p>\n<p>       &#8220;Me gusta mimarlos&#8221;, \u00e9l dijo.     <\/p>\n<p>       \u00c9l disfruta manteniendo viva la costumbre y recuerda a       sus abuelos en su nativo Aranjuez, cerca de Madrid,       llev\u00e1ndolo a recoger el rosc\u00f3n en la       reportar\u00eda local.     <\/p>\n<p>       &#8220;Para m\u00ed este se\u00f1ala el final de la Navidad&#8221;,       \u00e9l dijo. Y no hay mejor regalo que observar a alguien       salir por la puerta feliz con un bizcocho que tom\u00f3 dos       d\u00edas hacerlo&#8221;.     <\/p>\n<p>       &#8220;Como chef, se trata del sentido del olfato y del olor que       sale (de este); no hay uno similar en el mundo ?       requiere mucho, mucho mimo&#8221;, \u00e9l dijo.     <\/p>\n<p>       &#8220;S\u00e9 que estamos muy lejos, pero quiero que el       p\u00fablico sienta como si estuviese comiendo (en       Espa\u00f1a) ? cuando veo (los bizcochos) en sus       cajas, con nombres y listos a ser recogidos, siento como si       estuviese en Espa\u00f1a. Y me gusta contribuir a ese       conocimiento que otros tienen de nuestra cultura&#8221;.     <\/p>\n<p>       Si usted no pudo probar el rosc\u00f3n en enero,       todav\u00eda hay tiempo para probar su primo culinario. En       Estados Unidos este bizcocho ha hecho metamorfosis al       bizcocho azul, amarillo y verde abundante en lugares como       Nueva Orle\u00e1ns y cerca de ciudades sure\u00f1as en       tiempos del carnaval Mardi Gras.     <\/p>\n<p>       Anne Byrn, autora de &#8220;American Cake&#8221;, dijo que este otro       bizcocho &#8220;era originalmente franc\u00e9s, espa\u00f1ol y       vasco y vino a Nueva Orle\u00e1ns con los colonos vascos en       1718. En su forma m\u00e1s original es una masa de bollo       (levadura) con relleno de canela, dejado a crecer en forma de       anillo, entonces rebanado en intervalos y orneado.       Originalmente no ten\u00eda glaseado, pero hoy d\u00eda       algunas reposter\u00edas vietnamitas de Nueva       Orle\u00e1ns hornean este bizcocho y lo glasean. En muchos       casos el glaseado lleva colores del Mardi Gras&#8221;.     <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>WASHINGTON &#8211; El aroma de este bizcocho es como ning\u00fan otro. Para los espa\u00f1oles y algunos latinoamericanos que crecieron con este, el olor arom\u00e1tico del rosc\u00f3n de reyes es uno de los recuerdos alimentarios m\u00e1s preciados de la infancia en torno a la Epifan\u00eda. El bizcocho rosc\u00f3n de reyes aparece en las mesas de Espa\u00f1a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"featured_media":78438,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}}},"section":[1571],"topic":[],"ach_author":[1584],"class_list":["post-69128","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","section-nacional","ach_author-por-rhina-guidos"],"acf":[],"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/69128","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/78438"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=69128"},{"taxonomy":"topic","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/topic?post=69128"},{"taxonomy":"ach_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/ach_author?post=69128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}