{"id":69161,"date":"2019-03-20T00:00:00","date_gmt":"2019-03-20T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/article\/%section%\/una-monja-en-virginia-que-cuidaba-de-los-seminaristas-y-llega%c2%b3-a-ser-amiga-del-papa-francisco\/"},"modified":"2019-03-20T00:00:00","modified_gmt":"2019-03-20T04:00:00","slug":"una-monja-en-virginia-que-cuidaba-de-los-seminaristas-y-llega%c2%b3-a-ser-amiga-del-papa-francisco","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/noticias-locales\/una-monja-en-virginia-que-cuidaba-de-los-seminaristas-y-llega%c2%b3-a-ser-amiga-del-papa-francisco\/","title":{"rendered":"Una monja en Virginia que cuidaba de los seminaristas y lleg\u00f3 a ser amiga del Papa Francisco"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p><iframe style=\"border: none;\" src=\"\/\/html5-player.libsyn.com\/embed\/episode\/id\/8929604\/height\/90\/theme\/custom\/thumbnail\/yes\/direction\/forward\/render-playlist\/no\/custom-color\/000000\/\" height=\"90\" width=\"100%\" scrolling=\"no\"><\/iframe> <\/p>\n<p>A la edad de 14 a\u00f1os, el Padre Robert C. Cilinski dej\u00f3 su familia en Alexandria, y se fue al Seminario de San Juan Vianney, cerca de Richmond que es un internado para muchachos interesados en el sacerdocio. Fue una transici\u00f3n dif\u00edcil pero en medio de todo hab\u00eda un aspecto muy bello: las Hermanas Pobres de San Jos\u00e9. Dice el Padre que extra\u00f1aba mucho su hogar y las Hermanas eran muy buenas. &#8220;Nos cuidaban\u00a0 y\u00a0 nos preparaban los alimentos. Todos los d\u00edas a la hora del descanso nos serv\u00edan donas y leche con chocolate. Nos acompa\u00f1aban a Misa, iban a nuestros juegos de baloncesto y nos animaban&#8221;.<\/p>\n<p>El Padre Cilinski quien ahora es el P\u00e1rroco De la Iglesia de la Natividad en Burke, lleg\u00f3 a tener una amistad muy cercana con la Madre Bernardetta de la Inmaculada, religiosa italiana quien era la directora del grupo de religiosas.\u00a0 Una monja de sonrisa perenne,\u00a0 dedicada siempre a los sacerdotes, a los seminaristas y a sus familias. Cuenta el Padre Cilinski que durante su \u00faltimo a\u00f1o de estudios, naci\u00f3 su hermanito menor y por el resto de su vida, la Madre siempre le preguntaba &#8220;c\u00f3mo est\u00e1 tu hermanito?&#8221;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de su graduaci\u00f3n, continuaron comunic\u00e1ndose por correspondencia. La Madre Bernardetta no pudo asistir a su ordenaci\u00f3n como di\u00e1cono pero le hizo una estola.\u00a0 &#8220;Es un tesoro&#8221;, dice el Padre.\u00a0 Durante su primer viaje a Roma, le hizo una visita sorpresiva en el convento donde viv\u00eda. &#8220;Hac\u00eda a\u00f1os que no la ve\u00eda, baj\u00f3 las gradas y me dijo: &#8216;Bobby Cilinski!!&#8217;. Fue una verdadera reuni\u00f3n &#8220;.<\/p>\n<p>En 2018 la Madre Bernardetta fue declarada Sierva de Dios, un paso hacia la canonizaci\u00f3n.\u00a0 El Padre Cilinski fue uno de los muchos que atestiguaron sobre la bondad de su personalidad . Si es canonizada, entonces \u00e9l habr\u00e1 sido alimentado por una santa.&#8221;Me siento muy humilde al pensar en eso&#8221;, dice el Padre.<\/p>\n<p>La Madre Bernardetta naci\u00f3 en Montella, Italia el 15 de octubre de 1918, con el nombre de Adela Sesso.\u00a0 Desde muy peque\u00f1a quiso entrar a la Congregaci\u00f3n de las Vocacionistas,\u00a0 pero no le fue permitido debido a que su hermana ya hab\u00eda entrado a esa Orden. Entr\u00f3 entonces a la orden de las Hermanas Pobres de San Jos\u00e9 a la edad de 17 a\u00f1os y pronunci\u00f3 sus votos finales en Roma en 1938.\u00a0 Pocos meses despu\u00e9s fue enviada a servir a Argentina. Por muchos a\u00f1os sirvi\u00f3 en Mu\u00f1iz, Argentina, donde la Orden ten\u00eda una escuela secundaria, al lado de la Casa Madre.\u00a0 La Hermana Delfina Gomez, de 81 a\u00f1os, estudiaba all\u00ed cuando conoci\u00f3 a la Madre Bernardetta.\u00a0 La Hermana Fermina Dri, de 83 a\u00f1os, era novicia cuando conoci\u00f3 a Madre Bernardetta .\u00a0 Ambas viven ahora en el convento de las Hermanas Pobres en Alexandria. Ambas estaban con Madre Bernardetta cuando fueron enviadas a St. Mary&#8217;s College en North East, Pa. para encargarse de la cocina de los j\u00f3venes del seminario de secundaria de los Redentoristas. &#8220;Era otro mundo&#8221;, dice la Hermana Delfina, donde no conoc\u00edan el idioma. Pero era un sitio lleno de paz. &#8220;\u00c9ramos muy felices all\u00ed, y tambi\u00e9n Madre Bernardetta,&#8221;\u00a0 dice la Hermana.\u00a0 Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando cerr\u00f3 la escuela, Monse\u00f1or Gabriel Maiorello, las invit\u00f3 a irse a la di\u00f3cesis de Richmond.\u00a0 All\u00ed, nombraron a la Hermana Bernardetta , como superiora local.\u00a0 All\u00ed tambi\u00e9n las Hermanas cocinaban para aproximadamente 100 muchachos. Las Hermanas Fermina y Delfina segu\u00edan principalmente un men\u00fa de comidas americana, italiana y Argentina, tales como hamburguesas, pastel de carne y mucha pizza.\u00a0 De los a\u00f1os que convivieron con ella, las Hermanas recuerdan a Madre Bernardetta como una persona llena de energ\u00eda, muy trabajadora, contenta y siempre atenta a las necesidades de la comunidad.\u00a0 Hac\u00eda manteles y otros art\u00edculos que los vend\u00eda entre las familias de los seminaristas para recaudar dinero y enviarlo a las Hermanas en Argentina.\u00a0 A veces hac\u00eda viajes con otras Hermanas para pedir limosna.<\/p>\n<p>El Padre Cilinski recuerda el impacto que la Madre ten\u00eda en el seminario. &#8220;Mucho de los sacerdotes, los profesores, la buscaban por su sabidur\u00eda &#8220;, se\u00f1ala.<\/p>\n<p>El seminario cerr\u00f3 en 1978 y ella regres\u00f3 a la Argentina, donde la Madre Mar\u00eda Gonz\u00e1lez, actual superiora del convento de Alexandria, la conoci\u00f3 por primera vez.\u00a0 &#8220;Guardaba tanto amor por el tiempo que hab\u00eda pasado aqu\u00ed, que toda Hermana que ven\u00eda de aqu\u00ed era siempre alguien muy especial para ella. Siempre nos buscaba&#8221;, dec\u00eda la Madre Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando la Madre Bernardetta\u00a0 trabajaba cerca de la casa de formaci\u00f3n de los jesuitas en San Miguel, trab\u00f3 amistad con el sacerdote jesuita Jorge Bergoglio, el futuro Papa Francisco. En 2016 en una homilia el Papa se refiri\u00f3 a ella:\u00a0 &#8220;cuando yo era maestro de novicios y tambi\u00e9n como superior provincial, cada vez que hab\u00eda dificultades con alguien, lo mandaba a conversar con ella.\u00a0 Entonces Ella aplicaba un par de palmaditas espirituales y asunto resuelto. Esa es la sabidur\u00eda de las mujeres de Dios, sabidur\u00eda materna&#8221;.\u00a0 <\/p>\n<p>La amistad continu\u00f3 cuando la Madre Bernardetta regres\u00f3 a su Italia natal en 1986. La Madre Mar\u00eda recuerda que &#8220;el siempre le llevaba a ella sus cosas para coserlas y repararlas&#8221;.\u00a0 &#8220;Cuando ella estaba en Roma, el la\u00a0 llamaba desde Buenos Aires todos los domingos.\u00a0 Ella se quedaba cerca del tel\u00e9fono y me dec\u00eda: &#8216;estoy esperando la llamada del Cardenal. A veces no puede pero la mayor\u00eda de las veces me llama a las 2&#8242;&#8221;.\u00a0<\/p>\n<p>La siguiente ocasi\u00f3n en que la Madre Mar\u00eda volvi\u00f3 a Roma, la encontr\u00f3 muy enferma.\u00a0 El Cardenal Bergoglio le administr\u00f3 la Unci\u00f3n de los Enfermos, y falleci\u00f3 de cancer pancreatico el 12 de diciembre de 2001.\u00a0 Fue sepultada en su ciudad natal.<\/p>\n<p>Las Hermanas Pobres de San Jos\u00e9, que la conocieron guardan la esperanza de que la gente imite su amor al trabajo y la oraci\u00f3n y el apoyo que prest\u00f3 a los sacerdotes y a aquellos que estaba en proceso de discernimiento para el sacerdocio. \u00a0<\/p>\n<p>La Hermana Fermina dice que es una sorpresa llena de gozo recordar que &#8220;ella fue mi superiora y compa\u00f1era por tantos a\u00f1os. Y ahora su causa est\u00e1 en proceso &#8220;.<\/p>\n<p><i><b>Traducci\u00f3n: Julia A. Jarquin<\/b><\/i><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la edad de 14 a\u00f1os, el Padre Robert C. Cilinski dej\u00f3 su familia en Alexandria, y se fue al Seminario de San Juan Vianney, cerca de Richmond que es un internado para muchachos interesados en el sacerdocio. Fue una transici\u00f3n dif\u00edcil pero en medio de todo hab\u00eda un aspecto muy bello: las Hermanas Pobres de San Jos\u00e9. Dice el Padre que extra\u00f1aba mucho su hogar y las Hermanas eran muy buenas. &#8220;Nos cuidaban\u00a0 y\u00a0 nos preparaban los alimentos. Todos los d\u00edas a la hora del descanso nos serv\u00edan donas y leche con chocolate. 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