{"id":74282,"date":"2021-12-06T00:00:00","date_gmt":"2021-12-06T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/article\/%section%\/el-adviento-como-una-conmemoracion-jubilosa\/"},"modified":"2022-03-03T18:21:00","modified_gmt":"2022-03-03T23:21:00","slug":"el-adviento-como-una-conmemoracion-jubilosa","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/noticias-locales\/el-adviento-como-una-conmemoracion-jubilosa\/","title":{"rendered":"El Adviento como una conmemoraci\u00f3n jubilosa"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>Si el 1\u00ba de noviembre entraran a un almac\u00e9n de venta al por menor, pensar\u00edan que la celebraci\u00f3n de la Navidad ya ha comenzado. Sin embargo, en nuestra tradici\u00f3n cat\u00f3lica, tomamos tiempo antes de la Navidad para preparar nuestro coraz\u00f3n y nuestra mente con el fin de poder celebrarla         de una manera m\u00e1s plena y fruct\u00edfera. Durante la Temporada de Adviento, esperamos la venida de Cristo y eso es muy significativo. Por ejemplo, al comienzo del Adviento expresamos la esperanza de que Cristo vuelva de nuevo en gloria y en la segunda parte del Adviento nos preparamos deliberadamente para la         Natividad de Nuestro Se\u00f1or. Puesto que este Adviento marca el comienzo de nuestro primer a\u00f1o de preparaci\u00f3n para el Jubileo de Oro de la Di\u00f3cesis, cuyo tema gira alrededor de la palabra <i>conmemoraci\u00f3n<\/i>, debemos concentrarnos en la <i>conmemoraci\u00f3n <\/i>como la \u00fanica dimensi\u00f3n de nuestra preparaci\u00f3n durante el Adviento.<\/p>\n<p>Nuestra anticipaci\u00f3n de la venida de Cristo se caracteriza por una <i>conmemoraci\u00f3n jubilosa<\/i>. La Temporada de Adviento nos invita a <i>recordar<\/i> la promesa de Dios de enviar a un Salvador y su fidelidad a esa promesa. La promesa de Dios se remonta a varias generaciones y es recordada aun por el pueblo que exist\u00eda en la vida de Jes\u00fas. Cuando naci\u00f3 Juan         Bautista, Zacar\u00edas, su padre, bendijo al Dios de Israel al recordar que Dios, como lo hab\u00eda prometido, \u201ctuvo misericordia de nuestros padres y se acord\u00f3 de su santa Alianza\u201d (Lucas 1:68-72). Sime\u00f3n, al reconocer al Ni\u00f1o Jes\u00fas, se regocij\u00f3 y dijo: \u201cHas cumplido tu promesa. Mis ojos han visto la salvaci\u00f3n que         preparaste delante de todos los pueblos\u201d (Lucas: 2:29-31). Al venir a este mundo, Cristo derram\u00f3 la gracia de Dios sobre la humanidad.<\/p>\n<p>Recordamos <i>con alegr\u00eda <\/i>la promesa y la fidelidad de Dios precisamente porque emanaron de su abundante amor. El pueblo de Dios ha sufrido por mucho tiempo por causa del pecado. Aun as\u00ed, Dios no ha dejado que su pueblo viva en las tinieblas, sino que ha derramado sobre \u00e9l su gran misericordia. \u201cEl pueblo que         caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz\u201d, profetiz\u00f3 Isa\u00edas. \u201cT\u00fa has multiplicado la alegr\u00eda, has acrecentado el gozo\u201d (Isa\u00edas 9:1-2). Con j\u00fabilo, recordamos la venida de Cristo porque la gracia dada se ha derramado en abundancia y con gran misericordia por nuestros pecados. Con esa abundancia se         nos ha dado la inspiraci\u00f3n y la fe para ser evangelistas. El Papa Francisco escribi\u00f3: \u201cLa alegr\u00eda evangelizadora siempre brilla sobre el trasfondo de la memoria agradecida\u201d de Jes\u00fas que est\u00e1 presente en la Eucarist\u00eda (<i>Evangelii gaudium<\/i>).<\/p>\n<p>Por lo tanto, en esta Temporada de Adviento, anticipamos la fiesta del nacimiento de nuestro Salvador al conmemorar jubilosos la fidelidad de Dios a su promesa porque \u00c9l envi\u00f3 a su Hijo a vivir entre nosotros y a salvarnos. Las devociones y actividades         tradicionales del Adviento son gu\u00edas para recordarnos esta realidad. Las ramas de pino y las velas encendidas de nuestras coronas de Adviento son se\u00f1ales visibles de la vida perdurable que trajo Cristo. Nuestros pesebres nos recuerdan que nuestro gran Dios se humill\u00f3 por nosotros, no por causa de         nuestras obras sino de su misericordia.<\/p>\n<p>Si dejamos que estas devociones realmente sean un reto para nosotros, tambi\u00e9n nos llamar\u00e1n a ayudar a los m\u00e1s necesitados. Debemos hacer brillar la luz de Cristo para quienes carecen de ropa o de hogares, para quienes tienen familias destruidas o con relaciones         tensas, para quienes han perdido recientemente a sus seres queridos y para muchas otras personas. Como escribi\u00f3 el Papa Francisco, \u201cel pesebre es una invitaci\u00f3n a \u201csentir\u201d y a \u201ctocar\u201d la pobreza que el Hijo de Dios eligi\u00f3 para s\u00ed mismo en la Encarnaci\u00f3n. Es un llamado a encontrarlo y servirle con         misericordia en los hermanos y hermanas m\u00e1s necesitados\u201d. Podemos mostrar esa misericordia porque se nos ha mostrado primero a nosotros.<\/p>\n<p>Afortunadamente, nunca nos preparamos para la Navidad como si nuestro Salvador no hubiera nacido, porque \u00c9l ha estado y est\u00e1 presente entre nosotros hoy, sobre todo en el Sacrificio de la Misa y en la Eucarist\u00eda. La Temporada de Adviento nos invita a ver con los         ojos de la fe que, en el pan y el vino consagrados, recibimos real y verdaderamente la palabra de Dios que nos da vida, junto con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. De esta manera, el Adviento nos invita a reflexionar m\u00e1s profundamente sobre c\u00f3mo cada Misa es una conmemoraci\u00f3n jubilosa y una         experiencia viva de salvaci\u00f3n que ha llegado a la Tierra. Entonces, cuando finalmente nos reunamos para celebrar la Eucarist\u00eda el D\u00eda de Navidad, podremos rezar en esp\u00edritu y de verdad: \u201cAleluya, aleluya. Nos ha amanecido un d\u00eda sagrado: \u00a1vengan, naciones adoren al Se\u00f1or!\u201d (Isa\u00edas 61:1).<\/p>\n<p><b>Recursos recomendados para observar el adviento en la casa<\/b><\/p>\n<p>Bendici\u00f3n de la corona de Adviento:           <a href=\"https:\/\/www.usccb.org\/prayers\/blessing-advent-wreath\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.usccb.org\/prayers\/blessing-advent-wreath<\/a><\/p>\n<p>Las grandes ant\u00edfonas del Adviento:           <a href=\"https:\/\/www.usccb.org\/prayers\/o-antiphons-advent\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.usccb.org\/prayers\/o-antiphons-advent<\/a><\/p>\n<p>La bendici\u00f3n del \u00e1rbol de Navidad:           <a href=\"https:\/\/www.usccb.org\/prayers\/blessing-christmas-tree\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.usccb.org\/prayers\/blessing-christmas-tree<\/a><\/p>\n<p>La bendici\u00f3n del pesebre:           <a href=\"https:\/\/www.usccb.org\/prayers\/blessing-christmas-manger-or-nativity-scene\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.usccb.org\/prayers\/blessing-christmas-manger-or-nativity-scene<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si el 1\u00ba de noviembre entraran a un almac\u00e9n de venta al por menor, pensar\u00edan que la celebraci\u00f3n de la Navidad ya ha comenzado. 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