{"id":86809,"date":"2022-12-01T16:07:53","date_gmt":"2022-12-01T21:07:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/?post_type=article&#038;p=86809"},"modified":"2022-12-01T16:07:53","modified_gmt":"2022-12-01T21:07:53","slug":"nuestra-senora-de-guadalupe-una-imagen-para-nuestros-tiempos","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/noticias-locales\/nuestra-senora-de-guadalupe-una-imagen-para-nuestros-tiempos\/","title":{"rendered":"Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe: Una imagen para nuestros tiempos"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>Hemos o\u00eddo decir que \u201cuna imagen vale m\u00e1s que mil palabras\u201d. Eso es muy cierto al contemplar la imagen de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, a quien recordamos en su d\u00eda de fiesta el 12 de diciembre. Esta milagrosa imagen fue un regalo de Dios al pueblo de M\u00e9xico en un momento en que necesitaba desesperadamente conocer a Jes\u00fas. Este acontecimiento, junto con el testimonio posterior del pueblo mexicano, es fuente de inspiraci\u00f3n para nuestra fe y nos ayuda a acercarnos m\u00e1s a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>A comienzos del siglo XVI, la poblaci\u00f3n azteca nativa hab\u00eda alcanzado un nivel sin precedentes. El culto a los dioses paganos y numerosos rituales de sacrificios humanos estaban ampliamente propagados. Los misioneros cristianos espa\u00f1oles comenzaron a llegar en 1521, apenas una d\u00e9cada antes de que la milagrosa imagen de Mar\u00eda impresa en una tilma, o capa, fuera presentada por San Juan Diego, un campesino ind\u00edgena, a Monse\u00f1or Zum\u00e1rraga, el primer obispo de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>La imagen nos ense\u00f1a y al mismo tiempo nos cuenta una historia. Un manto verde azulado, el color de la realeza azteca, envuelve a Mar\u00eda y denota que es reina. El cintur\u00f3n negro que lleva puesto sobre la cintura, un cintur\u00f3n azteca de maternidad, la presenta como madre. La singular flor de cuatro p\u00e9talos de la t\u00fanica est\u00e1 colocada directamente sobre su vientre. Para los aztecas, esta flor simboliza el Dios que est\u00e1 en el centro del universo y es el creador de la propia vida. Con todo, la cabeza inclinada y las manos juntas en actitud de oraci\u00f3n orientadas hacia la cruz en el broche del cuello nos llevan a uno m\u00e1s grande que ella, al Dios que es su hijo. Su t\u00fanica color de rosa es un mapa topogr\u00e1fico de la zona que rodeaba la colina del Tepeyac, donde San Juan Diego vio la aparici\u00f3n y donde deb\u00eda construirse el santuario que ella pidi\u00f3. Mar\u00eda est\u00e1 de pie frente al sol, el dios m\u00e1s venerado en la creencia azteca. Por \u00faltimo, tiene los pies sobre la luna, revestida con las estrellas de la noche, que son otras dos representaciones de los dioses aztecas.<\/p>\n<p>El simbolismo es claro: esta mujer es la Reina del Cielo, la Madre de Dios. El Ni\u00f1o Dios, que descansa en el vientre de su madre, y ella misma son m\u00e1s poderosos que todos los dioses paganos. A medida que se propag\u00f3 la veneraci\u00f3n de esta milagrosa imagen de Guadalupe por todo M\u00e9xico, un masivo n\u00famero de personas pertenecientes a la poblaci\u00f3n ind\u00edgena se convirti\u00f3 al cristianismo.<\/p>\n<p>Esta milagrosa imagen de Mar\u00eda es una imagen para todos los tiempos. Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe es la Reina del Cielo. Ella es una excelente intercesora por las necesidades de quienes acuden a ella. Desde el triunfo en las batallas de Lepanto, hasta la ayuda a las familias en casos de esterilidad y de milagrosa sanaci\u00f3n mental, f\u00edsica y espiritual, ella escucha e intercede ante su Hijo por su pueblo. Ella es la Reina de M\u00e9xico, la Patrona de las Am\u00e9ricas y la Emperatriz de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe es nuestra madre. La familiaridad y ternura de una madre est\u00e1n presentes en la forma en que se dirige a San Juan Diego en su primera aparici\u00f3n: \u201cJuanito, hijito m\u00edo\u201d. Sus palabras hablan de una tierna relaci\u00f3n, una relaci\u00f3n que ella desea tener con cada uno de nosotros. En la Cruz, Jes\u00fas nos dio a su Madre para que fuera nuestra propia madre y la Madre de la Iglesia. Mar\u00eda le dice a San Juan Diego, \u201c\u00bfAcaso no estoy yo aqu\u00ed, que soy tu Madre?\u201d. A los 40 a\u00f1os de las apariciones, la poblaci\u00f3n ind\u00edgena sol\u00eda llamar a Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe sencillamente <em>Tonantzin<\/em>, que quiere decir \u201cNuestra Madre\u201d. En las apariciones, ella misma se llam\u00f3 la \u201cMadre de Todos\u201d. Mar\u00eda, la Madre de todos, se muestra atenta y compasiva para con sus hijos en necesidad. Hoy, Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe provee un cuidado maternal particular para sanar a las mujeres que han sufrido un aborto provocado o que llevan la carga de un aborto espont\u00e1neo y de la esterilidad.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe es la Madre de Dios. Su hijo es Jesucristo, Nuestro Se\u00f1or y Salvador. Su imagen nos lleva a \u00c9l, la fuente de vida y de todo lo bueno. Desde el momento de su aparici\u00f3n a San Juan Diego, su misi\u00f3n ha sido recuperar a las ovejas perdidas de M\u00e9xico, las Am\u00e9ricas y el mundo para llevarlas a la presencia de su Hijo, Jesucristo.<\/p>\n<p>En su fiesta y durante el segundo a\u00f1o del per\u00edodo de preparaci\u00f3n para nuestro Jubileo de Oro, reflexionemos sobre ella como la Reina del Cielo, la Madre de Dios y madre nuestra. Que siempre dejemos que ella nos acerque m\u00e1s a su Hijo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hemos o\u00eddo decir que \u201cuna imagen vale m\u00e1s que mil palabras\u201d. Eso es muy cierto al contemplar la imagen de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, a quien recordamos en su d\u00eda de fiesta el 12 de diciembre. 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