{"id":87100,"date":"2022-12-16T10:45:31","date_gmt":"2022-12-16T15:45:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/?post_type=article&#038;p=87100"},"modified":"2022-12-16T10:45:31","modified_gmt":"2022-12-16T15:45:31","slug":"personajes-del-adviento","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/opinion\/opinion-carmen-briceno\/personajes-del-adviento\/","title":{"rendered":"Personajes del Adviento"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>Te quiero invitar a entrar en mayor profundidad en el gran misterio del Adviento. A\u00f1o tras a\u00f1o escuchas las mismas lecturas en la Santa Misa y es probable que ya est\u00e9s acostumbrado a la misma historia repetida una y otra vez. Piensas que ya conoces todo sobre los personajes del Adviento porque hasta tienes sus im\u00e1genes en tu casa. Pero \u00bfqu\u00e9 tal si Dios te est\u00e1 llamado a mirar este adviento con ojos nuevos?<\/p>\n<p><strong>La estrella<\/strong><\/p>\n<p>Nos dicen las lecturas que los Reyes Magos siguieron la estrella hasta encontrar al ni\u00f1o. La estrella era su gu\u00eda, su Norte, aquello en lo cual fijaban sus miradas. \u00bfCu\u00e1l es tu estrella? \u00bfQu\u00e9 es aquello que gu\u00eda tu vida? Quiz\u00e1 el centro de tu vida es el dinero, la familia, el trabajo u otras cosas similares; no es que sea malo, pero no puede ser el centro de tu vida.<\/p>\n<p>Tu estrella, tu Norte es aquello que le da sentido completo a tu vida y que no cambia. El trabajo lo puedes perder, el dinero se te puede acabar, la familia se puede morir o se puede mudar. Necesitas un centro de gravedad m\u00e1s seguro que no dependa de las circunstancias. Tu estrella, tu Norte debe ser Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Tal como el sol es la estrella del universo que le da luz y vida a todos los planetas, Jes\u00fas es la estrella sobre la cual debe girar todo en tu vida. Jes\u00fas no quiere ser el primero sino el centro de todo. Si Jes\u00fas es el primero de la lista cuando hayas \u201ccumplido con Dios\u201d, continuar\u00e1s con lo segundo y lo tercero. Pero si \u00c9l es el centro de todo. De tu familia, de tu trabajo, es el centro de tu dinero y as\u00ed todo cobra sentido en \u00c9l. Recuerda que las estrellas brillan con mayor fulgor y se hacen m\u00e1s resplandecientes en medio de la oscuridad.<\/p>\n<p>Muchas veces es precisamente en la oscuridad, en la enfermedad y en el dolor donde te encuentras con la presencia de Dios m\u00e1s radiante y viva. En este Adviento, te invito a que hagas un buen examen de conciencia y te preguntes si Dios es el centro de tu vida. Si no lo es, te invito a recentrarte. Te invito a que contemples a la estrella de Bel\u00e9n como un llamado a poner a Dios como tu centro y Norte.<\/p>\n<p><strong>Los Reyes Magos<\/strong><\/p>\n<p>Los Reyes Magos invitan a reconocerte como peregrino. Tal como ellos salieron de sus pa\u00edses en busca de Dios, quiz\u00e1s t\u00fa has inmigrado a este pa\u00eds y Dios ha salido a tu encuentro. Los Reyes debieron salir de su zona de comodidad y as\u00ed mismo debes hacerlo t\u00fa. No te puedes quedar c\u00f3modo pensando que no hay m\u00e1s nada que buscar. La vida del cristiano es una peregrinaci\u00f3n constante hasta el encuentro definitivo con Dios.<\/p>\n<p>Otro ejemplo que nos dan los Reyes Magos es cuando encontraron al ni\u00f1o, lo adoraron y le ofrecieron sus tesoros. \u00bfHace cu\u00e1nto que no pasas tiempo adorando a Jes\u00fas? \u00bfLe ofreces a diario los dones y tesoros que \u00c9l mismo te ha dado?<\/p>\n<p>Te invito, a ejemplo de los reyes, a salir a un nuevo encuentro con Cristo. Sal de tu zona de comodidad. Ad\u00f3ralo, y ofr\u00e9cele todos tus dones para Su servicio. Despu\u00e9s de este nuevo encuentro con Cristo en este Adviento har\u00e1s como los reyes y regresar\u00e1s a casa por otro camino porque ya no ser\u00e1s el mismo.<\/p>\n<p><strong>Herodes<\/strong><\/p>\n<p>Herodes era el gran rey. Nadie le desobedec\u00eda; todo estaba bajo su mando. Al enterarse de la posibilidad de ser destronado, busca la manera de matar al ni\u00f1o. Pero, para disimular su miedo y odio, se hace pasar por una persona buena. Le pide a los Reyes avisarle cuando encuentren al Ni\u00f1o para adorarlo, cuando en realidad lo que quer\u00eda era matarlo.<\/p>\n<p>Tu vida tambi\u00e9n est\u00e1 llena de muchos Herodes. Un Herodes es aquello que busca matar la vida de gracia, matar la presencia de Dios en tu vida. Tal como el Herodes de Jerusal\u00e9n disimulaba ser bueno, hay muchas cosas en tu vida que aparentemente son buenas pero que al final te distraen, te alejan de Dios y a veces hasta matan, destruyendo la vida de gracia.<\/p>\n<p>Es f\u00e1cil reconocer los grandes Herodes de nuestras vidas, los vicios y pecados recurrentes, pero es m\u00e1s dif\u00edcil reconocer los peque\u00f1os Herodes que nos distraen y nos alejan de Dios. Compara cu\u00e1nto tiempo pasas usando los aparatos electr\u00f3nicos cada d\u00eda contra cuanto tiempo pasas en oraci\u00f3n. Compara cu\u00e1nto dinero gastas en cosas innecesarias o en regalos para personas que no tienen necesidad (y que muchas veces esos regalos no los acercan a Dios) contra cu\u00e1nto dinero donas en limosna para personas necesitadas durante este tiempo de Navidad. Compara cuantas pantallas hay en tu casa contra cuantas im\u00e1genes religiosas o esquinas dedicadas a la oraci\u00f3n tienes para contemplar. Este examen de conciencia nos ayudara a ver qui\u00e9n reina de verdad en nuestra vida: los \u201cherodes\u201d seculares o el ni\u00f1o Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Te invito en este Adviento a abrir tu coraz\u00f3n a Jes\u00fas y a entrar m\u00e1s de lleno en este gran misterio. D\u00e9jate cautivar por los personajes y la historia de la encarnaci\u00f3n de Jes\u00fas. P\u00eddele en la oraci\u00f3n que Jes\u00fas te abra los ojos a ver el sentido m\u00e1s profundo de su nacimiento y as\u00ed podr\u00e1s vivir un Adviento sin igual.<\/p>\n<p><em>Brice\u00f1o, una virgen consagrada, se dedica a la evangelizaci\u00f3n a trav\u00e9s del arte con su ministerio <a href=\"http:\/\/www.sacredprint.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">sacredprint.com<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Te quiero invitar a entrar en mayor profundidad en el gran misterio del Adviento. A\u00f1o tras a\u00f1o escuchas las mismas lecturas en la Santa Misa y es probable que ya est\u00e9s acostumbrado a la misma historia repetida una y otra vez. Piensas que ya conoces todo sobre los personajes del Adviento porque hasta tienes sus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"featured_media":86556,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}}},"section":[1781],"topic":[],"ach_author":[1574],"class_list":["post-87100","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","section-opinion-carmen-briceno","ach_author-carmen-briceno"],"acf":[],"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/87100","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/86556"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87100"}],"wp:term":[{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=87100"},{"taxonomy":"topic","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/topic?post=87100"},{"taxonomy":"ach_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/ach_author?post=87100"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}