{"id":92681,"date":"2023-07-31T13:41:51","date_gmt":"2023-07-31T17:41:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catholicherald.com\/?post_type=article&#038;p=92681"},"modified":"2023-07-31T13:41:51","modified_gmt":"2023-07-31T17:41:51","slug":"el-papa-francisco-necesitamos-una-nueva-alianza-entre-jovenes-y-ancianos","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/internacional\/el-papa-francisco-necesitamos-una-nueva-alianza-entre-jovenes-y-ancianos\/","title":{"rendered":"El Papa Francisco: Necesitamos una nueva alianza entre j\u00f3venes y ancianos"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>El Papa Francisco invit\u00f3 a crear una nueva alianza entre j\u00f3venes y ancianos para crecer juntos y superar el individualismo durante su homil\u00eda de este domingo 23 de julio en la Bas\u00edlica de San Pedro con motivo de la III Jornada Mundial de los Abuelos y de los Ancianos.<\/p>\n<p>En su homil\u00eda, destac\u00f3 la importancia de la par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a y la del reino de los cielos, llamando a acoger la fragilidad y los l\u00edmites de los dem\u00e1s con paciencia y respeto.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, otros pasajes de la predicaci\u00f3n que el Santo Padre pronunci\u00f3 hoy ante 6000 fieles, muchos de ellos ancianos y abuelos acompa\u00f1ados por sus nietos y familiares.<\/p>\n<p><strong>La par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p>En su homil\u00eda explic\u00f3 que Jes\u00fas usa par\u00e1bolas para hablar del reino de Dios, usando historias para llegar al coraz\u00f3n del oyente. Las par\u00e1bolas se asemejan al lenguaje usado por los abuelos al comunicar sabidur\u00eda a sus nietos. El Papa destac\u00f3 la importancia del crecimiento conjunto entre los ancianos y los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>El Santo Padre indic\u00f3 que la par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a (cf. Mt 13,24-30) muestra que en la historia humana \u201ccoexisten el bien y el mal, el amor y el ego\u00edsmo, entrelazados y a veces inseparables\u201d.<\/p>\n<p>Esta perspectiva objetiva evita ideolog\u00edas, optimismos superficiales o pesimismos da\u00f1inos. \u201cEl cristiano, animado por la esperanza en Dios, no es un pesimista, ni tampoco un ingenuo que vive en el mundo de las f\u00e1bulas, que act\u00faa como si no viese el mal y dice que \u201ctodo va bien\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNo, el cristiano es realista, sabe que en el mundo hay trigo y ciza\u00f1a, y se mira dentro, reconociendo que el mal no llega s\u00f3lo \u2018desde fuera\u2019, que no es siempre culpa de los dem\u00e1s, que no es necesario \u201cinventar\u201d enemigos que combatir para evitar arrojar un poco de luz en su interior. Se da cuenta de que el mal viene de dentro; de la lucha interior que todos tenemos\u201d.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola \u2014ilustr\u00f3 el Papa \u2014nos cuestiona sobre c\u00f3mo debemos actuar cuando vemos la coexistencia del bien y el mal en el mundo. \u201cEn la narraci\u00f3n los siervos quer\u00edan arrancar la ciza\u00f1a (cf. v. 28). Es una actitud animada por una buena intenci\u00f3n, pero impulsiva y agresiva\u201d.<\/p>\n<p>Entonces, advirti\u00f3 sobre una tentaci\u00f3n detr\u00e1s de la actitud de los siervos: \u201cPiensan que podr\u00e1n arrancar el mal con sus propias fuerzas, para salvar la pureza. Es una tentaci\u00f3n frecuente: una \u2018sociedad pura\u2019, una \u2018Iglesia pura\u2019 pero, para alcanzar esa pureza, se corre el riesgo de ser impacientes, intransigentes, incluso violentos hacia quien cay\u00f3 en el error\u201d.<\/p>\n<p>\u201cY as\u00ed, \u2014a\u00f1adi\u00f3 el Papa\u2014 junto a la ciza\u00f1a, se arranca tambi\u00e9n el trigo bueno y se impide a las personas hacer un camino, crecer, cambiar\u201d.<\/p>\n<p>Para el Papa Francisco Jes\u00fas nos invita a tener paciencia y dejar que el bien y el mal crezcan juntos hasta el momento adecuado (cf. Mt 13,30).<\/p>\n<p>\u201cQu\u00e9 hermosa esta mirada de Dios, su pedagog\u00eda misericordiosa, que nos invita a tener paciencia con los dem\u00e1s, a acoger \u2014en la familia, en la Iglesia y en la sociedad\u2014 la fragilidad, los retrasos y los l\u00edmites\u201d.<\/p>\n<p>Sucesivamente, advirti\u00f3: \u201cNo para acostumbrarnos a ellos con resignaci\u00f3n o para justificarlos, sino para aprender a intervenir con respeto, sacando adelante el cultivo del buen grano, con mansedumbre y paciencia\u201d.<\/p>\n<p>\u201cRecordando siempre que la purificaci\u00f3n del coraz\u00f3n y la victoria definitiva sobre el mal son, esencialmente, obra de Dios. Y nosotros, venciendo la tentaci\u00f3n de dividir el trigo y la ciza\u00f1a, estamos llamados a entender cu\u00e1les son los modos y los momentos mejores para actuar\u201d, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p>El Papa dirigi\u00f3 su mirada hacia \u201clos ancianos y en los abuelos\u201d que han conseguido tantas cosas buenas, pero \u201ctambi\u00e9n derrotas, errores\u201d.<\/p>\n<p>\u201cHoy, sin embargo, el Se\u00f1or viene a nuestro encuentro con una palabra dulce, que nos invita a acoger con serenidad y paciencia el misterio de la vida, a dejarle a \u00c9l el juicio, a no vivir de reproches y remordimientos\u201d, anot\u00f3 el Papa.<\/p>\n<p>\u201cComo si nos quisiera decir: \u201cMiren el buen trigo que ha germinado en el camino de sus vidas y h\u00e1ganlo crecer todav\u00eda m\u00e1s, confi\u00e1ndome todo, que siempre perdono: al final, el bien ser\u00e1 m\u00e1s fuerte que el mal\u201d, agreg\u00f3.<\/p>\n<p>El Pont\u00edfice invit\u00f3 a considerar la \u201cancianidad\u201d como \u201cun tiempo bendecido\u201d para reconciliarse, mirar con \u201cternura la luz\u201d que super\u00f3 las sombras y confiar en que el bien sembrado por Dios prevalecer\u00e1 sobre el mal.<\/p>\n<p>\u201cEl buen trigo sembrado por Dios prevalecer\u00e1 sobre la ciza\u00f1a con la que el diablo ha querido infestarnos el coraz\u00f3n\u201d, afirm\u00f3 el Obispo de Roma.<\/p>\n<p><strong>La par\u00e1bola del reino de los cielos <\/strong><\/p>\n<p>En otro momento, el Papa predic\u00f3 sobre la segunda par\u00e1bola del reino de los cielos\u00a0\u00a0 (Mt 13,32) que nos ense\u00f1a que la obra de Dios act\u00faa de manera silenciosa en la historia, como un peque\u00f1o grano de mostaza que crece y se convierte en un \u00e1rbol grande que brinda cobijo a los p\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n nuestra vida es as\u00ed, venimos a este mundo en la peque\u00f1ez, nos convertimos en adultos, despu\u00e9s en ancianos; al principio somos una peque\u00f1a semilla, despu\u00e9s nos nutrimos de esperanzas\u201d, sostuvo el Santo Padre.<\/p>\n<p>\u201cRealizamos proyectos y sue\u00f1os, el m\u00e1s hermoso de los cuales es llegar a ser como ese \u00e1rbol, que no vive para s\u00ed mismo, sino para dar sombra a quienes desea y ofrecer un espacio a lo que quieren construir all\u00ed un nido. De este modo, los que crecen juntos en esta par\u00e1bola son el a\u00f1ejo \u00e1rbol y los pajaritos\u201d, expres\u00f3.<\/p>\n<p>El Obispo de Roma dijo que los abuelos, como \u00e1rboles frondosos, son fundamentales para que los hijos y nietos encuentren refugio, aprendan el valor de la familia y sientan la ternura del afecto.<\/p>\n<p>\u201cHermanos y hermanas, necesitamos una nueva alianza entre j\u00f3venes y ancianos, para que la linfa de quien tiene a sus espaldas una larga experiencia de vida irrigue los brotes de esperanza de quien est\u00e1 creciendo\u201d, concluy\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa Francisco invit\u00f3 a crear una nueva alianza entre j\u00f3venes y ancianos para crecer juntos y superar el individualismo durante su homil\u00eda de este domingo 23 de julio en la Bas\u00edlica de San Pedro con motivo de la III Jornada Mundial de los Abuelos y de los Ancianos. 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