Colonización cultural es blasfemia contra Dios

CIUDAD DEL VATICANO —  La colonización ideológica es una forma de persecución que busca eliminar el pasado, erradicar lo que hace que los pueblos sean distintos e imponer uniformidad, dijo el papa Francisco.

Aquellos cuya estrategia de "hacer a todos iguales y borrar las diferencias, cometen, hacen el pecado feísimo de blasfemar contra el Dios creador" porque quieren cambiar la forma en que él hizo el mundo, dijo el papa el 21 de noviembre durante su homilía de la Misa en la Casa Santa Marta.

El único antídoto o "medicina" para luchar contra esta enfermedad es "el testimonio, es decir, el martirio", él dijo.

El papa reflexionó sobre la primera lectura del día (2 Mc 6:18-31) sobre Eleazar, anciano y escriba sagrado que prefirió la tortura y la muerte por violar una ley de un rey en vez de violar una de las leyes de Dios. "Así dejaré a los jóvenes un noble ejemplo, al morir con entusiasmo y generosidad por las venerables y santas leyes", dice Eleazar.

Este mártir y héroe, dijo el papa, escogió morir y convertirse en una nueva "raíz" que daría fruto en el futuro en respuesta a la "raíz perversa que nació y hace esta colonización ideológica y cultural".

La colonización ideológica es una forma de persecución, explicó el papa; quiere borrar todas las tradiciones, las leyes, la historia, hasta la religión y Dios, y establecer una cultura uniforme.

"Hace todo igual, no es capaz de tolerar las diferencias", él dijo.

Pero "no tenemos que ir demasiado lejos para ver algunos ejemplos" de esto, él dijo, citando los genocidios de hoy día que han buscado purgar o matar a aquellos "que no tienen la sangre pura".

Aunque "las colonizaciones ideológicas y culturales miran sobre todo al presente, reniegan del pasado y no miran al futuro", eso no significa que todo cambio es malo, dijo el papa. "El Evangelio es una novedad, Jesús es una novedad".

Es necesario poder discernir entre las cosas que son nuevas preguntándose si estas vienen del Espíritu Santo, de Dios o de una "raíz perversa", él dijo.

Lo que viene de Dios nunca es resultado de un trato o una negociación; eso mira al futuro y trae vida y frutos, él dijo.

Eleazar demuestra con su ejemplo que "sí, dialogo con aquellos que piensan diferente, pero mi testimonio es así, según la ley de Dios", dijo el papa.

Que su ejemplo "nos ayude en los momentos tal vez de confusión frente a las colonizaciones culturales y espirituales que se nos proponen", dijo el papa Francisco.

© Arlington Catholic Herald 2017