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Párroco herido durante robo perdona a agresores, les pide dejar el crimen

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BALTIMORE — Tres días después de que lo golpearan con una pistola durante un robo, el párroco de la Iglesia San Leo Magno en el barrio Pequeña Italia de Baltimore dijo sentirse sorprendido por el apoyo de su parroquia y de la comunidad en general mientras se recuperaba de sus heridas, y dice que necesita tiempo para aceptar lo sucedido.

"Mi mensaje para (el hombre y la mujer que hicieron esto) es que deben considerar un cambio de vida y ver las cosas de manera diferente y darse cuenta de que la violencia y el crimen sólo empeoran la situación", dijo el padre palotino Bernard Carman.

El párroco enfatizó lo importante que es el perdón.

"Nuestro llamado es a ser mejores, ser diferentes y seguir al Señor y sus obras", dijo el padre Carman a Catholic Review, un medio de comunicación arquidiocesano de Baltimore. "En el peor momento de su vida, colgado de la cruz, no sólo dijo: 'Padre, perdónalos', sino que incluso puso una excusa diciendo que no sabían lo que estaban haciendo".

El Padre Carman, quien se recuperaba de una cirugía vascular a la que se había sometido el 9 de nov., llegó a su parroquia San Leo alrededor de las 4 p.m. del 12 de nov. Planeaba ayudar a un sacerdote que estaba de visita con un ensayo de boda agendado para esa tarde.

Después de salir de su automóvil, un hombre y una mujer se le acercaron. El hombre le pidió la billetera antes de golpearlo en la cabeza con una pistola. El agresor le robó la billetera mientras su cómplice se apoderaba del celular del sacerdote. Durante el asalto, el Padre Carman se cayó, golpeándose la cabeza contra una pared.

"Me sorprendió que no dispararon porque eso hubiera sido posible", dijo el Padre Carman, señalando que tenía alrededor de $100 en su billetera. "El hombre me apuntó con el arma, pero en lugar de disparar, me golpeó con ella".

El Padre Carman dijo que transeúntes le ayudaron, además de la policía. Recibió atención médica en una ambulancia y no necesitó ser hospitalizado. Hizo un informe policial, pero no pudo ver bien a los sospechosos, dijo.

El sacerdote indicó haber recibido decenas de mensajes telefónicos y publicaciones en la cuenta de Facebook de la iglesia deseándole lo mejor.

El Padre Carman señaló que durante los últimos meses ha habido algunos incidentes relacionados con robos en el vecindario. Nunca había sido atacado, dijo.

"Hay cosas que suceden esporádicamente", dijo.

El Padre Carman dijo que sus heridas físicas están básicamente curadas, pero que todavía está lidiando con la gravedad de lo que le sucedió.

"La herida en la parte de arriba de mi cabeza está mucho, mucho mejor", dijo el sacerdote. "Recién estoy saliendo de la experiencia. Necesito tomarme un tiempo para procesar y sanar".

© Arlington Catholic Herald 2021