Our website is made possible by displaying online ads to our visitors.
Please consider supporting us by whitelisting our site.

Tras muerte de sacerdote, autoridades salvadoreñas arrestan a sacristán

WASHINGTON — Autoridades salvadoreñas han arrestado a un sacristán de 34 años, quien se encuentra bajo la custodia en relación con el asesinato de un sacerdote salvadoreño.

Abraham Heriberto Mestizo apareció por primera vez en la corte el 14 de junio, tras haber sido acusado formalmente por funcionarios de Sonsonate de estar involucrado en el asesinato del padre Cecilio Pérez Cruz, de 35 años, quien recibió un disparo mortal el 18 de mayo en su casa.

En un comunicado, la Policía Nacional Civil de El Salvador dijo que Mestizo era el sacristán de la parroquia San José La Majada en Juayúa, en la parte occidental de El Salvador, donde el sacerdote era el párroco, pero la declaración no explica por qué lo habían vinculado al crimen.

Algunos inicialmente sospecharon que el sacerdote había sido asesinado por pandillas, un crimen común en el país centroamericano. El Arzobispado de San Salvador y otros miembros de la Iglesia Católica expresaron sospechas de que el sacerdote no había sido asesinado por pandillas, pero por su defensa del medio ambiente.

Recientemente había criticado la tala de árboles cerca de Juayúa.

En un video corto difundido por varias agencias de noticias de internet el 14 de junio, Mestizo aparece ante las cámaras diciendo: "Que se haga justicia, quien haya hecho estas cosas". En las afueras del sitio donde Mestizo se encontraba recluido, una multitud de feligreses de San José de La Majada oraba en la calle y dijeron que el sacristán era inocente, informaron algunas agencias de noticias salvadoreñas. La policía dijo que había sido capturado el 10 de junio, pero no enfrentó cargos formales hasta cuatro días después.

Poco después del asesinato del padre Pérez, funcionarios de la Iglesia Católica exigieron justicia ya que el asesinato de otro sacerdote en 2018 sigue sin resolverse. Desde el arzobispo de San Salvador hasta los grupos de derechos humanos conectados a la Iglesia Católica, muchos han pedido una investigación del crimen.

© Arlington Catholic Herald 2019