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La fase uno para la reintegración de la Diócesis de Arlington

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Hermanos y hermanas en Cristo: 

A partir de las noticias suministradas por los funcionarios del estado, nos aprestamos a ingresar a la fase 1 para la reintegración de nuestra diócesis al funcionamiento normal. 

Si bien esto no es una reintegración plena de nuestra vida normal, es un paso hacia adelante dado que el plan del gobernador Northam para la fase 1, que entra en vigor el 15 de mayo, permite a las iglesias funcionar a una capacidad máxima del 50%, a menos que una jurisdicción local establezca lo contrario. La reinstauración de la celebración pública de la Misa en cada parroquia depende del distanciamiento social adecuado y de la capacidad del clero y el personal parroquial de acoger a los feligreses en forma segura. Esta capacidad depende de cada parroquia.

Sepan que cuando regresemos a nuestras iglesias a orar juntos en la Misa, algunas restricciones serán esenciales para el bienestar colectivo. Un Grupo de trabajo para la reintegración colabora conmigo en la formulación de esas medidas críticas. Este grupo está integrado por pastores de parroquias diversas en nuestra diócesis, expertos médicos, profesionales de la salud pública y otros con los conocimientos especializados relevantes.  

El Grupo de trabajo para la reintegración ha formulado requisitos y recomendaciones que se pondrán en práctica en todas las parroquias con el fin de garantizar la seguridad y la salud de los feligreses. La aplicación será más flexible a medida que las circunstancias lo permitan. El enfoque del Grupo de trabajo evolucionará cada vez que los funcionarios de salud pública y el gobierno brinden más información. La próxima semana suministraremos más información a los pastores y fieles.  

Dado que a muchos aún preocupa la concurrencia a Misa debido a la existencia de afecciones que tornan desaconsejable la asistencia a reuniones públicas, por ejemplo, la dispensa que promulgué de la obligación de asistir a Misa los días domingo y los Días de precepto permanecerá vigente hasta que medie otro aviso. Respetuosamente invito a los feligreses de 60 años de edad y mayores y a los que tienen enfermedades preexistentes a que protejan su propia salud y seguridad quedándose en casa hasta el levantamiento de la dispensa.

El riesgo de contraer y propagar el coronavirus seguirá vigente durante algún tiempo. Aquellos que visiten nuestras parroquias, ministerios, organizaciones benéficas y programas deberán reconocer este riesgo inherente y tomar todas las precauciones razonables. En consecuencia, se recomienda el uso de mascarillas faciales y la esterilización de las manos como parte esencial de nuestra reintegración gradual. 

Las pautas de la diócesis incluirán un límite al número de personas que se permite asistir a Misa, el mantenimiento de la distancia social y la puesta en marcha de un calendario de limpieza activa. Debido a la limitación en el número de asistentes, las parroquias deberán seguir transmitiendo en vivo la misa en la medida de lo posible. Las pautas del Grupo de trabajo para la reintegración también incluirán medidas como omitir la presentación de las ofrendas por parte de los feligreses, omitir el saludo de la paz entre los allí reunidos y suspender la distribución de la Sangre de Cristo.

Les agradecemos por su paciencia en este proceso de adaptación a la situación en curso. Pueden tener la tranquilidad de que el Grupo de trabajo para la reintegración y yo estamos trabajando tenazmente para reinstituir en forma rápida y segura la celebración de la Misa, así como los eventos, las celebraciones y las liturgias diocesanos y parroquiales. Esto ocurrirá simultáneamente con todo lo que esté a nuestro alcance hacer en aras del bienestar espiritual y físico de los fieles. 

De cara a futuro, continuaremos compartiendo las actualizaciones de nuestras pautas en el sitio web, los medios sociales, el correo electrónico y el Heraldo Católico de Arlington. Recomiendo a todos seguirnos en los medios sociales para recibir la información más actualizada sobre nuevos acontecimientos.

También invito a todos a que se inscriban para recibir nuestro boletín en ArlingtonDiocese.org/Email. 

Para concluir, les agradezco su fe, sus plegarias y el apoyo ininterrumpido durante este período difícil e inusual.

No dejen de orar por nuestros sacerdotes y por mí; sepan que yo oro por ustedes y sus familias también. Espero ansiosamente verlos muy pronto. ¡Que Dios los bendiga!

Sinceramente en Cristo,

Obispo Michael F. Burbidge

© Arlington Catholic Herald 2020