Our website is made possible by displaying online ads to our visitors.
Please consider supporting us by whitelisting our site.

Un ‘curso corto’ que cambia vidas

First slide
First slide
Previous Next

Iris Chavez tenía 19 y su novio Rigoberto, 21, cuando se les invitó a asistir a un retiro de fin de semana patrocinado por Cursillo de la Cristiandad, el movimiento espiritual católico laico llamado por “curso corto” desarrollado en España en los 1940s.

Los retiros de tres días — eventos separados para hombres y mujeres — revitalizaron su fe y les inspiró a aprender más. “No nos habíamos dado cuenta de lo bella que es nuestra fe”, dijo Iris.

Eso fue hace casi 12 años atrás. Hoy, a los 31 y 33, están casados, con cinco hijos jóvenes, y se han convertido en líderes de su comunidad parroquial, la Misión San Gabriel en Manassas Park, una misión de la Iglesia Católica Todos los Santos en Manassas.

“Somos muy bendecidos y estamos muy contentos — y todo vuelve a lo que mi esposo y yo aprendimos durante ese fin de semana de tres días”, dijo Iris. “Haber encontrado a Cristo, sabemos a lo que él nos llama, y podemos hacer muchas cosas. Cuando vives la vida que Dios quiere que vivas, estás contento y eres feliz”.

El movimiento Cursillo se expandió desde España hacia todo el mundo, llegando a los Estados Unidos en 1957. Los primeros retiros en el norte de Virginia se realizaron en 1969, inicialmente en inglés, y grupos en inglés continúan reuniéndose. Un grupo de habla hispana comenzó en la diócesis de Arlington en 1981 y está conmemorando su cuadragésimo aniversario con varios eventos, incluyendo una Misa celebrada por el Obispo Michael F. Burbidge el 25 de sept. Grupos Cursillo vietnamitas también se reúnen en la diócesis.

“Parece ser como cualquier otro retiro, pero no es así”, Chavez dijo. “Tiene el poder de transformar vidas”. En gran medida, debido a Cursillo, “Veo todo lo que hago como una oportunidad que Dios me ha dado para que otros lo vean presente”.

Jorge Alas, feligrés de la Iglesia San Felipe en Falls Church, realizó su Cursillo 19 años atrás, en septiembre del 2002, y también lo encontró integralmente transformador. “Toda la enseñanza de la iglesia nos dice que tu relación con Jesucristo comienza con un encuentro con él, y Cursillo facilita ese encuentro,” dijo. Agregó que, desde afuera, su vida quizá no luce tan diferente: “sigo siendo esposo, padre, corredor de propiedades. Pero dentro de mí, mi vida cambió. Tratas de moldear tu vida alrededor de lo que Jesús te llama a hacer”.

Rob Doerschner, director laico del grupo Cursillo de habla inglesa en la diócesis de Arlington, se involucró con Cursillo 37 años atrás en Atlanta, cuando tenía 27. Dijo que, aunque la mayoría de los retiros espirituales se enfocan en el silencio y la reflexión, “Cursillo no es para nada así. Trata de relacionar a las personas. Escuchas a personas hablar sobre su vida espiritual y sus aflicciones, y de cómo Dios está actuando en sus vidas”.

Dijo que el formato común para todos los retiros grupales incluye 15 conversaciones durante el fin de semana, con un enfoque distinto cada día. “Pero no es alguien dándote una presentación. No te doran la píldora ni tiene un guion estructurado. Se presentan conceptos, pero los hacen muy reales para las personas, y desarrollas un vínculo cercano con todas las personas de tu fin de semana.

“Básicamente, se trata de amarte a ti mismo, de amar a Dios y de amar a otros, y de vivir tu vida como Católico Cristiano, por medio de la devoción, estudio y acción — servir a otros para llevar el mensaje del Evangelio”.

El formato Cursillo o “método” desarrollado por su fundador Eduardo Bonnín (1917-2008) también incluye reuniones regulares de pequeños grupos para un continuo intercambio de fe y apoyo espiritual; así también, una “Escuela de Dirigentes” y reuniones más grandes mensuales, llamadas Ultreyas.

Bonnín (actualmente Siervo de Dios con causa oficial para beatificación) “tuvo una inspiración divina cuando desarrolló el método,” Doerschner cree.

Sin importar el lenguaje en el que se presente, Cursillo “trata de reunir a personas donde estén y de mostrar lo que es una vida en amistad con Jesús y caminada con una comunidad de fe, y cómo eso puede traer alegría y plenitud, sin importar los desafíos de la vida,” Doershner dijo.

Puedes comunicarte con Miller en Leslie.Miller@catholicherald.com o en Twitter @LMillerACH.

Encuentra más información

Grupos Cursillo en la diócesis de Arlington se reúnen en español, inglés y vietnamita.

Español: Email Danilo Rivera, dijo70@aol.com o llame al 703/470-8095.

Inglés: Visite arlingtoncursillo.org o email Rob Doerschner, laydirector@arlingtoncursillo.org.

Vietnamita: Email Tony Tran, Tonytran0914@gmail.com o llame al 571/344-4100.

© Arlington Catholic Herald 2021