Padres de familia en un mundo digital

Múltiples son los retos de los padres de familia en el Siglo XXI, entre ellos cómo ayudar a sus hijos a navegar en el mundo de la comunicación con brújula en mano… guiándonos hacia "lo bueno, lo verdadero, lo puro."

En los próximos meses, compartiré reflexiones sobre varios aspectos de vivir en el mundo de la comunicación y algunas pautas para vivir esta realidad hoy en día de acuerdo a nuestra Fé católica. Lo siguiente prepara el tema para después desarrolarlo en más detalle.

Primeramente, ¿qué es el pensar de la Iglesia ante los medios de comunicación? Es una actitud positiva o negativa?

Algunos se sorprenderán al leer en los documentos oficiales de la Iglesia que el pensar oficial de la Iglesia es que los medios de comunicación son un don. En el decreto del Concilio Vaticano II, "Inter mirifica" sobre los medios de comunicación social, leemos:

"Entre los maravillosos inventos de la técnica en estos tiempos, el ingenio humano, con la ayuda de Dios, ha extraído de las cosas creadas, la madre Iglesia acoge y fomenta con especial solicitud aquellos que atañen especialmente al espíritu humano y que han abierto nuevos caminos para comunicar con extraordinaria facilidad noticias, ideas y doctrinas de todo tipo." (Inter mirifica 1.1)

Con cada don recibido, tenemos una responsabilidad por su buen uso. Los medios de comunicación, en sí, no son malos. Pero si no se utilizan para el bien del ser humano, pueden llevar al mal.

Un ejemplo: Algunos amigos nos traen un delicioso pastel para compartir en celebración. Es maravilloso poder compartir algo delicioso y tener un momento de comunidad. ¿Pero qué pasa si abuso de este regalo… si decido comer más de lo que me puede hacer bien? Me enfermo. Me cae mal.

Otro ejemplo: Recibimos un regalo envuelto en papel, listones, y una cartita de parte de quien nos ha dado el regalo. ¿Qué pasa si nunca abro el regalo? ¿No sería una forma de ser ingrato? El regalo puede ser un instrumento para mejorar mi vida y por consecuencia ayudar a los demás. Pero si no lo abro, y peor si no lo utilizo de acuerdo con su propósito, estoy malgastando los bienes que Dios nos provee.

Gracias a la expansión sin precedentes de las comunicaciones sociales en las últimas décadas, muchas familias en todo el mundo, incluso las que disponen de medios más bien modestos, ahora tienen acceso desde su casa a los inmensos y variados recursos de los medios de comunicación social. En consecuencia, gozan de oportunidades prácticamente ilimitadas de información, educación, enriquecimiento cultural e incluso crecimiento espiritual, oportunidades superiores a las que tenían en el pasado reciente la mayoría de las familias.

Ante esta realidad, tenemos el reto de saber comunicar (recibir y dar) en este medio ambiente con la claridad de evaluar todo a la luz de la Fé y de los valores cristianos. Desarrollaremos el tema en próximos meses.

Como religiosa en la comunidad de las Hijas de San Pablo, comparto nuestro carisma de evangelizar con los medios de comunicación con ustedes. ¿Quiénes somos las Hijas de San Pablo?

Mujeres llamadas por Dios a consagrar nuestras vidas a Dios y seguir a Jesús, Camino, Verdad y Vida con el testimonio de vida y por el anuncio del Evangelio, con los medios de comunicación social.

Para poder responder mejor a su realidad, les invito a compartir sus inquietudes o preguntas acerca de los medios de comunicación y nuestra respuesta cómo discípulos misioneros hoy en día. Pueden escribirme en las próximas semanas al siguiente correo: eborobia@paulinemedia.com

Hna. María Elizabeth, Hija de San Pablo, trabaja para Pauline Books and Media en Alexandria.

© Arlington Catholic Herald 2016